{"id":13385,"date":"2019-05-17T00:00:00","date_gmt":"2019-05-17T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/a-los-yucatecos-nos-toca-vivir-un-insoportable-calor"},"modified":"2024-02-22T21:49:36","modified_gmt":"2024-02-23T03:49:36","slug":"a-los-yucatecos-nos-toca-vivir-un-insoportable-calor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/a-los-yucatecos-nos-toca-vivir-un-insoportable-calor","title":{"rendered":"A los yucatecos nos toca vivir un insoportable calor"},"content":{"rendered":"<p>Especial \/ La Revista <\/p>\n<p>Hace mucho calor. Todos los a\u00f1os decimos lo mismo, pero ahora es serio. Hasta hace un a\u00f1o lo dec\u00edamos con soberbia, como si nos causara un primitivo orgullo aguantar tales temperaturas; similar a la soberbia que conlleva el comer grandes cantidades de chile habanero, por ejemplo. Vivir en Yucat\u00e1n en mayo (mes en el que se resiente m\u00e1s el calor) era un suplicio que los yucatecos asum\u00edan sumamente estoicos, pues en cierta forma representaba fortaleza.<\/p>\n<p>Esto era cuando cuarenta y cinco grados era la temperatura m\u00e1s alta a la que deb\u00edamos temer. Hab\u00eda quienes comentaban recordar temperaturas superiores, pero usualmente eran exageraciones propias de una pl\u00e1tica casual.<\/p>\n<p>Durante esta semana se ha reportado  una sensaci\u00f3n t\u00e9rmica superior a los cincuenta grados. Esto no se asume, se sufre. El calor ya no es propio de una pl\u00e1tica de caf\u00e9, sino de foros de acci\u00f3n p\u00fablica y social.<\/p>\n<p>Este es el primer a\u00f1o que resentimos el calor como un problema prioritario, lo que pinta un escenario alarmante para el pr\u00f3ximo a\u00f1o, ya que los da\u00f1os que la humanidad le ha hecho al medio ambiente no se revertir\u00e1n en un periodo de doce meses. Esto significa que el pr\u00f3ximo a\u00f1o podemos esperar temperaturas superiores a las que estamos sufriendo esta temporada. Peor a\u00fan, en menos de un a\u00f1o seguramente enfrentaremos temperaturas hist\u00f3ricamente bajas en la temporada de invierno; lo que puede implicar la muerte de personas que viven en estado de vulnerabilidad si no se toman las previsiones necesarias.<\/p>\n<p>Las causas ya las conocemos, las hemos ignorado colectivamente durante generaciones. Las soluciones igual las conocemos y las hemos ignorado, probablemente, por el mismo tiempo. Las acciones individuales, si bien imprescindibles para modificar el paradigma social y entrar a uno m\u00e1s responsablemente ecol\u00f3gico, ya no son suficientes para revertir los da\u00f1os tangibles. El estado debe legislar para proteger al medio ambiente, Y HACER CUMPLIR LA LEY, y el sector privado, el cu\u00e1l cual genera contaminaci\u00f3n debido a la industria, debe acatar la ley e ir m\u00e1s all\u00e1 para contribuir a la restauraci\u00f3n de los ecosistemas.<\/p>\n<p>En este punto parece ocioso buscar culpables de un fen\u00f3meno que surgi\u00f3 hace m\u00e1s de un siglo; pero es necesario exigir, a quienes tienen los medios, que act\u00faen para restaurar el ambiente por simple raz\u00f3n humana. Nadie es m\u00e1s rico que nadie en un mundo inhabitable.<\/p>\n<p>Ahora vemos a j\u00f3venes organiz\u00e1ndose para reforestar zonas con pocos \u00e1rboles, o para limpiar playas y parques. Por medio de las redes sociales, se comparten los esfuerzos alrededor del mundo y lo que promueve que se replique en otros lugares. Ejemplo de esto es el hashtag #trashtag, el cual representa un \u201cchallenge\u201d en el que las personas deben subir a redes sociales dos fotos: la primera de un lugar con mucha basura, y la segunda del mismo lugar pero limpio.<\/p>\n<p>Por el intenso calor, en M\u00e9rida se difunden ampliamente proyectos de reforestaci\u00f3n para tener una ciudad m\u00e1s verde.<br \/>Estos esfuerzos representan que la juventud ya asimil\u00f3 el problema como suyo. Definitivamente ellos no lo causaron, los da\u00f1os estaban hechos desde antes que nacieran, pero lo que estamos sufriendo ahora nunca se hab\u00eda sufrido as\u00ed. Esta generaci\u00f3n se ha tenido que asumir como la que debe preservar el medio ambiente, porque no le queda de otra. Ya no se puede postergar m\u00e1s.<\/p>\n<p>Conforme el tiempo avance, en lo individual  nos adaptaremos a esta nueva realidad, en la que no solamente debemos procurar  actuar de forma m\u00e1s consiente sobre nuestro impacto en el medio ambiente, sino  que tambi\u00e9n tendremos que sobrellevar la vida en un ambiente m\u00e1s hostil.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el tiempo nos har\u00e1 ver que esto no es una moda. No se trata de plantar \u00e1rboles hasta septiembre y cuando bajen las temperaturas pasar al siguiente tema de relevancia social, como en su momento pas\u00f3 con el tema de los perros de la calle. Vivir en un mundo con exceso de contaminaci\u00f3n y las consecuencias que esto implica es lo que nos espera por a\u00f1os hasta que logremos restaurar  el ambiente.<\/p>\n<p>No es tiempo de lamentos ni ponderaci\u00f3n, es momento de acci\u00f3n. Las recomendaciones y estudios ya existen, la l\u00ednea a seguir para el gobierno y las empresas ya est\u00e1 trazada. Depende de los individuos exigir que se cuide el planeta de todos nosotros, y cambiar la forma en que vivimos a una que se adapte a lo que nos toca vivir. A los yucatecos nos toca vivir un insoportable calor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial<\/p>\n","protected":false},"author":1111,"featured_media":13386,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13385"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1111"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13385"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13385\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29763,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13385\/revisions\/29763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13385"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13385"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13385"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}