{"id":13365,"date":"2019-05-16T00:00:00","date_gmt":"2019-05-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-fuerza-de-lo-amable-y-el-coraje-del-aguante"},"modified":"2024-02-22T21:49:32","modified_gmt":"2024-02-23T03:49:32","slug":"la-fuerza-de-lo-amable-y-el-coraje-del-aguante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-fuerza-de-lo-amable-y-el-coraje-del-aguante","title":{"rendered":"La fuerza de lo amable  y el coraje del aguante"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p>Reconozco que me emocionan aquellas gentes amables, con capacidad de aguante, que continuamente avivan encuentros en paz y por la paz. Suelen activar lo arm\u00f3nico en su lenguaje e impulsar el dialogo como una forma de trabajar unidos en la construcci\u00f3n de un ambiente tolerante y de respeto entre unos y otros. En efecto, los moradores del mundo presente, han de aprender a apreciarse y a entenderse m\u00e1s y mejor. Luego, si importante es desarrollar puntos de convergencia, tambi\u00e9n es fundamental promover un mayor grado de cooperaci\u00f3n entre culturas, al menos para la mitigaci\u00f3n del cambio clim\u00e1tico, pues ha de darse la transformaci\u00f3n de una econom\u00eda gris a una econom\u00eda verde, de una finanzas de intereses para algunos, a una riqueza que ayuda a vivir, porque realmente se comparten los beneficios, contribuyendo de este modo a fraternizar, en lugar de rivalizar y desunir. Al fin y al cabo, una buena dosis de coraje, sobre todo a la hora de aceptar las diferencias, tambi\u00e9n socorrer\u00e1 a propiciar sociedades m\u00e1s equitativas, a trav\u00e9s de esa innata tranquilidad que injertan, por s\u00ed mismo, las medidas conciliadoras y servicios altruistas. Por tanto, lo objetivamente significativo es alentar al perd\u00f3n y a la compasi\u00f3n entre las personas.  <\/p>\n<p>En la otra orilla existencial, tambi\u00e9n observo gentes depravadas, envilecidas como jam\u00e1s, tan insaciables como insociables, que me entristecen a m\u00e1s no poder. Son esos gent\u00edos de intransigentes que todo lo a\u00edslan y envenenan. Solo hay que adentrarse en las redes sociales para ver las riadas de insultos o de hablar mal del semejante. Realmente somos una generaci\u00f3n de charlatanes asesinos. Las habladur\u00edas, las calumnias, la difamaci\u00f3n, es otra manera de matar que est\u00e1 ah\u00ed, y que tiene su ra\u00edz en el odio. Por eso, es substancial eliminar rencores. Es cierto, que ya en otras \u00e9pocas, la humanidad ha transitado por este calvario; no en vano, la Asamblea General de Naciones Unidas, reconociendo la necesidad de eliminar todas las formas de discriminaci\u00f3n e intolerancia, en su resoluci\u00f3n 72\/130, declar\u00f3 el 16 de mayo como el D\u00eda Internacional de la Convivencia en Paz, enfatizando la importante funci\u00f3n de la sociedad civil, incluidos el mundo acad\u00e9mico y los grupos de voluntarios, en el fomento del di\u00e1logo entre religiones y sapiencias, alentando a que se apoyen medidas pr\u00e1cticas que movilicen a la sociedad civil, como la creaci\u00f3n de capacidad por lo aut\u00e9ntico, mediante oportunidades y marcos de colaboraci\u00f3n que nos insten a superar las injusticias y este c\u00famulo de territorios de falsedad, en el que sus gobiernos suelen ser los m\u00e1s c\u00ednicos. En verdad, hay ciudadanos cuyo credo es una mentira detr\u00e1s de otra.<\/p>\n<p>No es cuesti\u00f3n, por tanto, de hacerse poderoso o temible, lo esencial es volverse afable, m\u00e1xime en un tiempo en el que el mundo se est\u00e1 transformando sin cesar y muy r\u00e1pido. Adem\u00e1s, si hemos de desechar algo, que sean la tristeza y la melancol\u00eda. Pong\u00e1monos en disposici\u00f3n de abrazarnos. Los pactos son necesarios. Por ello, me quedo con la apuesta de que la vida es corta y que para disfrutarla, cuando menos, hemos de ser amables. Las complicaciones suelen surgir de nosotros mismos. En todo caso, hay que perseverar siempre y, sobre todo, tener confianza en uno mismo, para elaborar proyectos y compartirlos. De todo se sale con esfuerzo y tes\u00f3n. Unas veces nos bastar\u00e1 con guardar silencio para que el disfraz cese. En otras ocasiones, ser\u00e1 preciso ponerse en guardia para responder sabiamente, pregonar en tono sensato, y resolver imparcialmente. Sea como fuere, siempre tendremos otra alegr\u00eda en el cuerpo, extendiendo la mano al que nos pide auxilio. Esto es que lo realmente contribuye a hermanarnos y a no usar la l\u00f3gica, tan extendida como inhumana, de que el pez grande se come al chico. <\/p>\n<p>Pensemos que en la Declaraci\u00f3n del Milenio y su resoluci\u00f3n 70\/1, de 25 de septiembre de 2015, de Naciones Unidas, titulada \u201cTransformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible\u201d, ya establece la importancia de propiciar sociedades pac\u00edficas, justas e inclusivas, que est\u00e9n libres del temor y la violencia. La contundente concepci\u00f3n de la mayor organizaci\u00f3n internacional existente de  que \u201cno puede haber desarrollo sostenible sin paz, ni paz sin desarrollo sostenible\u201d, nos viene a decir, en definitiva, que la fuerza de lo agradable y el coraje del aguante, puede ser un faro luminoso, para el camino que nos espera, a poco que pongamos coraz\u00f3n en nuestras acciones, ya que son tantas las emergencias en el mundo de hoy, que muchas veces los recursos se quedan escasos. No olvidemos que s\u00f3lo podemos darnos y salvaguardarnos en la vida, don\u00e1ndonos entre s\u00ed. Teng\u00e1moslo presente siempre. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13366,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13365"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13365"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13365\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29756,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13365\/revisions\/29756"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13366"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13365"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13365"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13365"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}