{"id":13346,"date":"2019-05-14T00:00:00","date_gmt":"2019-05-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/hacer-memoria-se-requiere-como-jamas-una-reduccion-inmediata-de-las-hostilidades"},"modified":"2024-02-22T21:49:25","modified_gmt":"2024-02-23T03:49:25","slug":"hacer-memoria-se-requiere-como-jamas-una-reduccion-inmediata-de-las-hostilidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/hacer-memoria-se-requiere-como-jamas-una-reduccion-inmediata-de-las-hostilidades","title":{"rendered":"Hacer memoria  \u201cSe requiere como jam\u00e1s una reducci\u00f3n inmediata de las hostilidades\u201d."},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/b><\/p>\n<p>Todo nos nace y nos rehace en el recuerdo, porque vive en nuestro intelecto y es un privilegio que nos otorga haber vivido, para bien o para mal. Por eso, es saludable volver hacia aquellos horizontes abrazados, reflexionar sobre ellos, ante todo para no caer en el olvido y cometer los mismos errores del pasado, pues todos ellos han conformado las diversas \u00e9pocas de nuestra vida. Personalmente, creo que es bueno para avanzar hacia lo arm\u00f3nico, hacer memoria a las \u00f3rdenes del coraz\u00f3n; al menos para tomar conciencia de que cohabitamos hacia la c\u00faspide de lo fraterno, si lo hacemos todo responsablemente. Quiz\u00e1s, sin este compromiso, no merezcamos existir. Porque, al fin, uno ha de vivir con plenitud y dignidad. No olvidemos que nuestro paso perdura en la retentiva de los vivos; y, ciertamente, nuestra huella por este globo, a pesar de nuestra fragilidad, es la de oponernos al territorio de la crueldad, haciendo del amor hacia s\u00ed mismo y hacia los dem\u00e1s, el supremo criterio de nuestro andar por la tierra.<\/p>\n<p>Por tanto, para crecer en humanidad hay que hacer memoria, justamente para ahondar en aquellas situaciones que nos cambiaron la vida. En consecuencia, es todo un acierto a mi manera de ver, celebrar Jornadas de Recuerdo y Reconciliaci\u00f3n, cuando menos para hacernos reflexionar y cambiar de rumbo ante esta atm\u00f3sfera de violencias y violaciones permanentes, que buena parte de la poblaci\u00f3n mundial viene sufriendo. Ah\u00ed est\u00e1 el referente de Naciones Unidas y de otras organizaciones Internacionales, tras finalizar la segunda guerra mundial, en lo que respecta a corregir sus secuelas, as\u00ed como en materia de reconciliaci\u00f3n, cooperaci\u00f3n internacional y regional y promoci\u00f3n de los valores democr\u00e1ticos, los derechos humanos y las libertades fundamentales. No podemos continuar enfrentados, hemos de entendernos. La mano dura, que levanta muros y siembra terror, no es el remedio para el orbe desgarrado. Nuestra historia nos da reflejo que esta espiral de hechos fan\u00e1ticos son destructivos, que el ojo por ojo hace que todos los moradores acabemos ciegos, que para hacer familia s\u00f3lo hay una soluci\u00f3n: el cuidado de todos con la cooperaci\u00f3n de cada cual, como primer paso hacia la justicia y la igualdad. <\/p>\n<p>Realmente impresiona la actualidad, la escalada de realidades sangrientas no cesa, por eso es trascendental hacer evocaci\u00f3n de lo vivido en otros periodos, pues se requiere como jam\u00e1s una reducci\u00f3n inmediata de las hostilidades y que vuelvan las poblaciones a repensar sobre lo positivo que es llegar a acuerdos que nos sosieguen, ante este ambiente de guerras en diferentes pa\u00edses y continentes; terrorismo, criminalidad entre g\u00e9nero, y ataques de venganza impredecibles; abusos contra los emigrantes y las v\u00edctimas de la trata; devastaci\u00f3n de la casa com\u00fan\u2026Hay que romper tantas cadenas injustas que necesitamos un plus de generosidad y un sol que nos  purifique. S\u00e1lvese el que pueda. Ya en su tiempo, cuando la Madre Teresa recibi\u00f3 el premio Nobel de la Paz, en 1979, declar\u00f3 claramente su mensaje de la no violencia activa: \u201cEn nuestras familias no tenemos necesidad de bombas y armas, de destruir para traer la armon\u00eda, sino de vivir unidos, am\u00e1ndonos unos a otros [\u2026]. Y entonces seremos capaces de superar todo el mal que hay en el mundo\u201d. Porque la fuerza de las armas es enga\u00f1osa. \u201cMientras los traficantes de armas hacen su trabajo, hay pobres constructores de v\u00ednculos que dan la vida s\u00f3lo por ayudar a una persona, a otra, a otra\u201d; para estos constructores de la concordia, Madre Teresa es un s\u00edmbolo, un icono de nuestro tiempo.<\/p>\n<p>Desde luego, son los peque\u00f1os gestos, los que nos hacen grandes. Pensemos en esa gente desesperada que huye, que requiere de nuestro auxilio. Quiz\u00e1s tengamos que lanzarnos con ellos a pedir justicia, lo que exige de acciones muy concretas por parte de todos, de ah\u00ed la importancia de una informaci\u00f3n transparente y fidedigna, pues hoy m\u00e1s que nunca se requiere crear instituciones justas e imparciales, para que los l\u00edderes rindan cuentas y poder decirle la verdad a las autoridades. Por desgracia, en M\u00e9xico se han encontrado casi dos mil fosas entre 2006 y 2016, casi una fosa cada dos d\u00edas. Esto lo dio a conocer un colectivo de periodistas en el trabajo de investigaci\u00f3n \u201cEl pa\u00eds de las 2000 fosas\u201d, que obtuvo el primer lugar del Premio Breach-Valdez de Periodismo y Derechos Humanos, entregado en dicha naci\u00f3n, recientemente, con motivo del D\u00eda Mundial de la Libertad de Prensa. La maldita falsedad, o la verdad mal entendida que suele necesitar una legi\u00f3n de c\u00f3mplices, suele corrompernos tanto, que nuestras propias ra\u00edces de nuestra vida moral suelen estar complemente enfrentadas y podridas. Ojal\u00e1 aprendamos a hablar claro y profundo, y en esto los medios de comunicaci\u00f3n son esenciales, sobre todo en los procesos de conformidad y mediaci\u00f3n dentro del actual contexto mundial.  Dej\u00e1ndonos iluminar por la verdad, seremos m\u00e1s libres y estaremos en mejor disposici\u00f3n de ser agentes de quietud, ciudadanos de verbo y acci\u00f3n verdadera.  La apuesta de legar un futuro m\u00e1s sereno y m\u00e1s seguro a las generaciones venideras depende de todos nosotros. No cerremos las puertas a la esperanza. Hagamos memoria cada d\u00eda y recapacitemos. Nos vendr\u00e1 bien a todos<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13347,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13346"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13346"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13346\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29749,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13346\/revisions\/29749"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13347"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13346"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13346"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13346"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}