{"id":13234,"date":"2019-04-29T00:00:00","date_gmt":"2019-04-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/vengan-brazos-en-abrazo-hacia-todos"},"modified":"2024-02-22T21:48:43","modified_gmt":"2024-02-23T03:48:43","slug":"vengan-brazos-en-abrazo-hacia-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/vengan-brazos-en-abrazo-hacia-todos","title":{"rendered":"Vengan brazos en abrazo hacia todos"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>\u201cJam\u00e1s tiremos la toalla a la hora de luchar hasta las \u00faltimas instancias por vencer la llaga de la explotaci\u00f3n laboral y el veneno de la ilegalidad\u201d.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Si importante es avanzar hacia un mundo m\u00e1s equitativo y pr\u00f3spero, mitigando el cambio clim\u00e1tico con la apuesta de transitar hacia un futuro limpio y verde para que el avance de la ciudadan\u00eda sea real en toda existencia, es menester tambi\u00e9n poner voluntad en que nadie se quede atr\u00e1s en la construcci\u00f3n de ese futuro digno que todos nos merecemos en este viaje por la vida. Con responsabilidad personal y visi\u00f3n colectiva, indudablemente estamos llamados a colaborar y a cooperar en la propuesta de un trabajo decente para todos, sin exclusi\u00f3n alguna, ya que s\u00f3lo de esta manera puede prevalecer la justicia social y la paz en el mundo. En cualquier caso, aquello que podamos hacer para entendernos, bienvenido sea. En absoluto, nos cansemos de dialogar los unos con los otros. Ser\u00e1 un aut\u00e9ntico logro que nos dar\u00e1 estabilidad, quietud que merece la pena cultivarla y resaltarla. Los desencuentros, la pasividad, no producen nada m\u00e1s que miseria, contiendas in\u00fatiles y confrontaciones absurdas. Adem\u00e1s, ya  tenemos constancia de que poseer empleo no siempre garantiza condiciones de vida dignas, por ejemplo y seg\u00fan los recientes datos de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, un total de 700 millones de personas viven en situaci\u00f3n de pobreza extrema o moderada pese a tener una fuerte actividad laboral.<\/p>\n<p>Ya sabemos que nada avanza por s\u00ed mismo, sino en comunidad, creando v\u00edas de uni\u00f3n y unidad, en las que rija como esp\u00edritu inversor la fortaleza de la \u00e9tica como acci\u00f3n y lenguaje. Sin duda, bajo esta atm\u00f3sfera de techos indecorosos que afea nuestro propio h\u00e1bitat, con el que estamos emplazados a armonizarnos, requerimos con urgencia de otros aires m\u00e1s puros, menos viciados de energ\u00edas corruptas que nos esclavizan como en ning\u00fan otro tiempo, que generan violencia, inseguridad y desconfianza a raudales, y lo que es a\u00fan peor, nos dejan un futuro sin esperanza, en manos tan destructivas como salvajes. En efecto, ese af\u00e1n lucrativo, ese desvelo tremendamente ego\u00edsta, lo que fomenta en el coraz\u00f3n humano, es la frialdad de la exclusi\u00f3n y el desencuentro. A los hechos me remito, la evoluci\u00f3n en la reducci\u00f3n del desempleo a nivel global no va acompa\u00f1ada de mejoras de la dignificaci\u00f3n humana, seg\u00fan indica la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo en su informe \u00faltimo, sobre Tendencias 2019 de perspectivas sociales y del empleo en el mundo. As\u00ed, la mayor\u00eda de los 3300 millones de personas empleadas en el mundo no gozaba de un nivel suficiente de seguridad econ\u00f3mica, bienestar material e igualdad de oportunidades. Es m\u00e1s, el avance de la reducci\u00f3n del desempleo a nivel planetario no se ve reflejado en una mejora de la calidad del trabajo.<\/p>\n<p>En consecuencia, quiz\u00e1s sea el momento de ponernos manos a la obra, como si todo dependiera de nuestros brazos, cuando menos para abrazarnos y hacernos valer ante las persistentes discriminaciones entre semejantes, para ponernos a disposici\u00f3n de otros horizontes m\u00e1s humanos, pues el trabajo no s\u00f3lo es necesario para la econom\u00eda (\u00a1ya est\u00e1 bien de dejarnos mercadear por poderes que nos aplastan!), sino tambi\u00e9n para la realizaci\u00f3n de la persona y su dignificaci\u00f3n como ser que ha de propiciar en todo momento la caricia acogedora, la inclusi\u00f3n social en definitiva, ante los diversos d\u00e9ficits de trabajo decente, sumado a otro aspecto preocupante, y  es que m\u00e1s de una de cada cinco personas j\u00f3venes (menores de 25 a\u00f1os) no trabaja, ni estudia, ni recibe formaci\u00f3n, por lo que sus probabilidades de trabajo se ven comprometidas, a tenor de los nacientes datos de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo. Por tanto, dentro de nosotros y junto a los dem\u00e1s, jam\u00e1s tiremos la toalla a la hora de luchar hasta las \u00faltimas instancias por vencer la llaga de la explotaci\u00f3n laboral y el veneno de la ilegalidad. <\/p>\n<p>No es el momento de permanecer pasivos, sino de impulsar la justicia social. En \u00c1frica se vaticina que la poblaci\u00f3n activa crecer\u00e1 en m\u00e1s de 14 millones de personas al a\u00f1o. Las tasas de crecimiento econ\u00f3mico hasta 2020 ser\u00edan demasiado bajas para crear suficientes puestos de trabajo de calidad para esta fuerza laboral en r\u00e1pido crecimiento. Sin embargo, en Am\u00e9rica del Norte para 2020 se prev\u00e9 que el crecimiento del empleo y la actividad econ\u00f3mica comiencen a descender. Por el contrario, en Am\u00e9rica Latina y el Caribe, pese al repunte del crecimiento econ\u00f3mico, se anuncia que el empleo aumente solo el 1,4 por ciento al a\u00f1o en 2019 y 2020. De igual modo, en Asia y el Pac\u00edfico, el crecimiento econ\u00f3mico contin\u00faa, aunque a un ritmo inferior que en a\u00f1os precedentes. Tambi\u00e9n en Europa Septentrional, Meridional y Occidental, el desempleo registra su nivel m\u00e1s bajo en un decenio y se pronostica que siga descendiendo hasta 2020, pero inherente a una pobreza laboral verdaderamente preocupante. Parece evidente, entonces, que el trabajo, sea el que sea, requiere de un respeto y de una consideraci\u00f3n hacia toda persona, en conexi\u00f3n con el ecu\u00e1nime orden de los valores.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13235,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13234"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13234"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13234\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29707,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13234\/revisions\/29707"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13235"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13234"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13234"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13234"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}