{"id":13231,"date":"2019-04-29T00:00:00","date_gmt":"2019-04-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/morante-2"},"modified":"2024-02-22T21:48:43","modified_gmt":"2024-02-23T03:48:43","slug":"morante-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/morante-2","title":{"rendered":"Morante&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Detr\u00e1s de las pesta\u00f1as largas que abanican con fuerza y valent\u00eda est\u00e1 la mirada. Es una mirada de ley. De verdad. Negra como las cosas negras que son bonitas: por ejemplo el azabache, o una camisa con lunares blancos, o simplemente un caballo. Un mirar de valor y de pureza&#8230;<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la mirada esa, o dentro, est\u00e1 el coraz\u00f3n. Los ojos que ven bien son los que miran con el coraz\u00f3n, y es el alma la que embellece algunas miradas, as\u00ed como tambi\u00e9n afea otras. Es un coraz\u00f3n de ley. De verdad. No late como una m\u00e1quina, late como un sentimiento&#8230;<\/p>\n<p>Detr\u00e1s del coraz\u00f3n, o a su verita vera, est\u00e1 la persona. Es un ser de ley. De verdad. Como lo saben los seres que viven con entrega y con lealtad, con honradez y con principios.. Lo otro no es vivir, es arrancarle trozos al aire para ir trampeando. Es un ser que siente y dice y opina y aporta. Un ser que sabe ser!<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de las pesta\u00f1as largas que dejan al descubierto esos ojos tan oscuros, en esa foto que ves ah\u00ed, est\u00e1 Morante. Un ser de ley. De verdad!<\/p>\n<p>Dedicado a Morante de la Puebla, al que admiro adem\u00e1s de por sus lances por su lealtad y su verdad, gracias!<br \/>Dedicado a mi familia<br \/>A Rosa Maillo, que me ha acercado Salamanca en este d\u00eda que tanto significa<br \/>Al toreo y a mi mago<br \/>A Luis<br \/>Dedicado a Maca y a Jorge, divinos!<br \/>Y a la gente de ley<br \/>Por supuesto a Espa\u00f1a. Viva Espa\u00f1a!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Detr\u00e1s de las pesta\u00f1as largas que abanican con fuerza y valent\u00eda est\u00e1 la mirada.<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":13232,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13231"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13231"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13231\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29706,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13231\/revisions\/29706"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13232"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13231"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13231"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13231"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}