{"id":13197,"date":"2019-04-25T00:00:00","date_gmt":"2019-04-25T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/marcados-por-el-sufrimiento"},"modified":"2024-02-22T21:48:35","modified_gmt":"2024-02-23T03:48:35","slug":"marcados-por-el-sufrimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/marcados-por-el-sufrimiento","title":{"rendered":"Marcados por el sufrimiento"},"content":{"rendered":"<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por;&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/b><\/p>\n<p>Hay evidencias que est\u00e1n ah\u00ed, en la soledad que nos acompa\u00f1a, pero la innata grandeza del ser humano, consiste en hacer valer y en poner en valor, su propio esp\u00edritu moral; en saber mirar con los ojos de la autenticidad para poder encauzar otros caminos m\u00e1s sensibles con nuestros an\u00e1logos. Cada d\u00eda son m\u00e1s las personas marcadas por el sufrimiento, por la inhumanidad de todos nosotros. Se me ocurre pensar en esas criaturas menores, v\u00edctimas de la guerra, de contiendas in\u00fatiles y absurdas, de todo tipo de formas de violencia, incluso dentro de sus distintivos hogares. Se acrecienta tambi\u00e9n el n\u00famero de chavales sin esperanza alguna, sumidos en la desesperaci\u00f3n y el miedo, y por si fuera poca la desolaci\u00f3n, hay algunos ni\u00f1os a los que no les dejamos ser ni\u00f1os. Lo mismo sucede con los abuelos; con aquellos que, en el atardecer de su vida, son despreciados por sus naturales descendientes, quedando muchos de ellos en el desamparo total, incluso aquellas instituciones que dicen salvaguardarlos, hacen bien poco por cambiar el rostro de su faz. A veces, de igual forma, hemos convertido el sufrimiento de algunas gentes en espect\u00e1culo. Algo tremendo, cruel, que debe dejarnos totalmente destruidos por dentro.<\/p>\n<p>Ciertamente, en la medida en que el sufrimiento de los ni\u00f1os nos deja indiferentes, no existe el amor verdadero entre nosotros. Esta es la triste realidad. Muy triste, trist\u00edsima. Para desmoralizarse. Posiblemente de todo se rehace uno y renace. De vez en cuando, en algunas noches, en lo espinoso de una situaci\u00f3n, se toca el reino de la verdad y suele hallarse la luz. Sin ir m\u00e1s lejos, ahora la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud acaba de publicar, por primera vez, recomendaciones sobre el tiempo que los m\u00e1s peque\u00f1os pueden pasar viendo la televisi\u00f3n o jugando con un celular, cu\u00e1nto ejercicio f\u00edsico deben hacer y cu\u00e1ntas horas deben dormir. Nunca es tarde para enmendar contextos. Tambi\u00e9n el maltrato a las personas mayores se ha mundializado, lo que requiere una atenci\u00f3n m\u00e1s efectiva por parte de todas las corporaciones, incluida asimismo la comunidad internacional, pues aunque tengamos la certeza de que hemos de caminar constantemente en la oscuridad de las penurias, hay que tener esperanza y ponerse en acci\u00f3n para defender la vida de todo ser vivo, despojada de todo dolor causado por semejantes. <\/p>\n<p>Sea como fuere, en cualquier rinc\u00f3n del planeta, ante estos escenarios de amargura, hay que oponerse. No es bueno continuar deshumaniz\u00e1ndonos. La humanidad se maltrata a s\u00ed misma. Nadie se hermana con nadie. Tampoco se armoniza, se enemista, y no aprendemos la lecci\u00f3n vertida por nuestros antepasados. Es m\u00e1s, con los avances, la tortura est\u00e1 a la vuelta de la esquina y el adoctrinamiento en cualquier plataforma de las nuevas tecnolog\u00edas. En demasiadas ocasiones, incitando al odio y la venganza, mientras los gobiernos de los Estados apenas hacen nada por adoptar medidas inteligentes que regulen este tipo de hechos para que no frene la innovaci\u00f3n o la libertad de expresi\u00f3n. Por cierto, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, recomienda que entre los dos y los cinco a\u00f1os los ni\u00f1os usen esos dispositivos como mucho una hora al d\u00eda. Si es menos, mejor. Adem\u00e1s, son tambi\u00e9n muchos los cr\u00edos que han de soportar los traumas derivados de este esp\u00edritu de divisiones que impera hoy en toda la sociedad, con la ruptura de la familia. <\/p>\n<p>Otras gentes, con etiqueta de marginaci\u00f3n, tambi\u00e9n est\u00e1n en total abandono, consideradas como desechos de las que hay que desgajarse. \u00a1Pobre \u00e1rbol de la vida! Hemos perdido el coraz\u00f3n y apenas hacemos nada por mejorar esta atmosfera inhumana a m\u00e1s no poder, que pisotea a los d\u00e9biles y endiosa a los poderosos. Quiz\u00e1s los adultos tengamos que hacernos peque\u00f1os como los p\u00e1rvulos y volver a ilusionarnos con un nuevo estilo de vida m\u00e1s fraterno, m\u00e1s human\u00edstico en suma. Tal vez, de igual modo, aquellos que nos creemos maduros, tengamos que reflexionar sobre nuestros abuelos, porque un pueblo que no custodia a sus mayores se desmiembra de sus propias ra\u00edces, con la consabida ausencia de memoria que va a insensibilizarse por siempre, con la definitiva ca\u00edda de la arboleda existencial. Por consiguiente, nunca es tarde para superarse y cambiar la siembra del dolor por una sementera de buenas pr\u00e1cticas vivientes, que radican, desde luego, en la capacidad de amarse y de poder amar. Lo peor que puede pasarnos como linaje es que perdamos hasta nuestro propio amor, nos cansemos de sonre\u00edr y de alegrarnos de sembrar el bien, sobre todo donde cohabite el mal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13198,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13197"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13197"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13197\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29694,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13197\/revisions\/29694"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13198"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13197"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13197"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13197"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}