{"id":13181,"date":"2019-04-22T00:00:00","date_gmt":"2019-04-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-culminacion-de-jesus-en-su-vida-terrenal"},"modified":"2024-02-22T21:48:29","modified_gmt":"2024-02-23T03:48:29","slug":"la-culminacion-de-jesus-en-su-vida-terrenal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-culminacion-de-jesus-en-su-vida-terrenal","title":{"rendered":"La culminaci\u00f3n de jes\u00fas en su vida terrenal"},"content":{"rendered":"<p>I.- <b>la m\u00edstica del encuentro <\/b><\/p>\n<p>Desde la cruz, Cristo nos ama porque est\u00e1 vivo, y vence a la muerte para darnos otra esperanza, para ir adelante, reconciliados consigo mismo.<\/p>\n<p>Tomemos su luz para no perdernos en la senda, volquemos el entusiasmo en crecer mar adentro; pues, para fraternizarse, antes hay que quererse.<\/p>\n<p>En camino vamos, con el coraz\u00f3n al encuentro, dispuestos a todo, a perdonar y a ser absueltos, con la alegr\u00eda en los labios, viendo al Redentor.<\/p>\n<p>Somos su pulso, exploradores del rostro divino, continuadores de su rastro de amor en la tierra; dej\u00e9monos guiar por \u00c9l, est\u00e1 ah\u00ed, con nosotros.<\/p>\n<p>S\u00ed, el Maestro es nuestra mayor certeza existencial, \u00bfc\u00f3mo no apresurarse a anunciarlo por doquier, y c\u00f3mo no alcanzar sus pasos para abrazarle?<\/p>\n<p>Aprender a reprendernos con sus inmaculados ojos, es la mejor virtud para tender y extender la mano, s\u00f3lo as\u00ed se puede remontar el abismo, \u00a1levantarse!.<\/p>\n<p>II.- <b>LA M\u00cdSTICA DEL CUERPO<\/b><\/p>\n<p>Si el Crucificado resucit\u00f3, todo ser reaparece, vuelve a presentarse  y a renacerse en la poes\u00eda,<br \/>reconocida la infusi\u00f3n de un alma vivificante.<\/p>\n<p>Todo tiene su esp\u00edritu de naciente eterno, y todolo que se conjuga en el Verbo de Dios resucita, porque el Mes\u00edas mismo es la vida del propio verso.<\/p>\n<p>Como \u00c9l, suspiramos en la cruz de cada aurora, y cuando el trance nos sobrecoge sin m\u00e1s aviso, se hace presente el soplo nuestro en el Resucitado.<\/p>\n<p>El Se\u00f1or de vivos y muertos jam\u00e1s nos abandona, nos redime hasta hacernos semejantes a su pasi\u00f3n, pues la ca\u00edda ya no tiene dominio sobre nosotros.<\/p>\n<p>Entonces, si nuestra efectiva patria est\u00e1 en el cielo, \u00bfpor qu\u00e9 empu\u00f1ar con af\u00e1n este polvo mortuorio, que no conoce otro poder que el apoderarse de m\u00ed?<\/p>\n<p>Vernos y cu\u00e1nto m\u00e1s interiormente puedas mirar, es un buen modo de crecer y recrearse en el gozo, de desprenderse de s\u00ed purificado, \u00a1don\u00e1ndose!.<\/p>\n<p>III.- LA M\u00cdSTICA DEL ALMA<\/p>\n<p>La conciencia nos pide ser veraces de coraz\u00f3n, para que aparezca lo que est\u00e1 dentro del alma: silencios acompa\u00f1ados, soledades acompasadas.<\/p>\n<p>Hay que ser coherentes con la m\u00edstica del hacer, pues quien ha empezado a vivir en la verdad, comienza a no dejarse envenenar por la mentira.<\/p>\n<p>Lo importante es no amargarse y dejar coexistir, que quien no atormenta se engrandece de afecto, como aquel que no impide hallarse en los dem\u00e1s. <\/p>\n<p>En esa unidad visible corporal, el Creador cohabita, nos orienta y nos pone en situaci\u00f3n de ser y estar, enhebrados al ciclo de la s\u00edstole y di\u00e1stole incorp\u00f3rea.<\/p>\n<p>Ay\u00fadanos Padre, pues, a interrogarnos con tu aliento, \u00bfpor qu\u00e9 encerrarnos en nosotros, y mostrar apat\u00eda, si hemos venido para liberarnos del mal y amarnos?<\/p>\n<p>No hay m\u00e1s apacible compa\u00f1\u00eda que cultivar la bondad y radiar su siembra, que dejarse cautivar por la sombra  del bien, hasta sentir que hemos cambiado, \u00a1por Jes\u00fas!<br \/>&nbsp; <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartiendo di\u00e1logos conmigo mismo<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13182,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13181"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13181"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13181\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29688,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13181\/revisions\/29688"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13182"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}