{"id":13170,"date":"2019-04-18T00:00:00","date_gmt":"2019-04-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/formalidad"},"modified":"2024-02-22T21:48:19","modified_gmt":"2024-02-23T03:48:19","slug":"formalidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/formalidad","title":{"rendered":"Formalidad"},"content":{"rendered":"<p>Seguramente la comodidad, la falta de tiempo para acudir a un establecimiento formal, la percepci\u00f3n muchas veces equivocada de que obtendremos un menor precio, o simplemente la oportunidad de encontrar de repente a nuestro paso alg\u00fan art\u00edculo o producto que necesitamos, se encuentran entre los motivos que nos impulsan a adquirir inopinadamente alguna cosa que se vende en la calle.<br \/>En ocasiones he encontrado personas que justifican ese tipo de compras usando juicios un poco m\u00e1s elaborados y pre concebidos, como pensar que una fruta o verdura se le est\u00e1 comprando al productor primario, directamente al campesino que la cultiv\u00f3 en su parcela, y as\u00ed est\u00e1n contribuyendo a evitar que un mal\u00e9volo intermediario o el codicioso propietario de una fruter\u00eda ejerzan sobre aquella persona, representativa de una de las clases socioecon\u00f3micas mas desfavorecidas de nuestra sociedad, mecanismos de explotaci\u00f3n e injusticia que todos deseamos ver erradicados en nuestro pa\u00eds.<br \/>Si ese es el caso, estamos entonces tomando decisiones de compra con base en prejuicios. Seg\u00fan expertos en la psicolog\u00eda de la persona, por lo general un prejuicio surge de una conveniencia para discriminar, descartar o dominar a otras personas, lo que com\u00fanmente genera una actitud hostil hacia ellas; pero tambi\u00e9n puede ocurrir para aceptarlas preferentemente y dispensarles un trato favorable por pertenecer a determinado grupo social, \u00e9tnico, pol\u00edtico, socioecon\u00f3mico o de cualquier otra \u00edndole.<br \/>Independientemente de que dichas presunciones pueden estar muy equivocadas, ya que no tenemos ni la menor idea de la verdadera historia detr\u00e1s de ese producto que estamos adquiriendo y de las personas involucradas, el fen\u00f3meno de la econom\u00eda informal puede resultar demoledor para la estabilidad y el progreso generalizado de un pa\u00eds.<br \/>De acuerdo con datos del INEGI dados a conocer en diciembre de 2018, un 57% de la poblaci\u00f3n ocupada en condiciones de informalidad, genera un 22.7% del Producto Interno Bruto, mientras que el 42.9% de la poblaci\u00f3n ocupada formalmente, contribuye con el 77.3% del PIB. Es decir, que bastante menos personas dentro de la formalidad, est\u00e1n aportando casi cuatro quintas partes de la riqueza nacional. \u00bfEs entonces un acto de justicia adquirir productos y servicios informales?<br \/>\u00a1Desde luego que no!, no lo es para los que est\u00e1n dentro de ese esquema, en donde si conoci\u00e9ramos la verdad que se oculta detr\u00e1s, podr\u00edamos encontrar mecanismos de explotaci\u00f3n, violaci\u00f3n de derechos humanos y delincuencia organizada; ni tampoco es justo para quienes hacen esfuerzos enormes por permanecer dentro de la formalidad, pagar impuestos, generar empleos con prestaciones legales y repartir una riqueza que se genera con el esfuerzo de todos.<br \/>Demos preferencia a comprar en negocios que est\u00e1n en la formalidad, y adem\u00e1s seamos exigentes con que nos brinden calidad, seguridad, legalidad, garant\u00eda, cuiden nuestra salud, solucionen nuestras necesidades con eficiencia y profesionalismo. Fomentemos un comercio justo y generador de progreso para todos, no es dif\u00edcil, \u00a1Hag\u00e1moslo!<br \/>Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez<br \/>\u00a9 Copyright 2019. Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez. Todos los derechos reservados M\u00e9rida, Yucat\u00e1n a 20 de abril de 2019.<br \/>E-mail: raul@mienergiamx.com<br \/>Facebook: Ra\u00fal As\u00eds Monforte Gonz\u00e1lez<br \/>Twitter: @raulmonforteg<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Formalidad<\/p>\n","protected":false},"author":1116,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13170"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1116"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13170"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13170\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29683,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13170\/revisions\/29683"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13170"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13170"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13170"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}