{"id":13155,"date":"2019-04-18T00:00:00","date_gmt":"2019-04-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/como-han-cambiado-los-hijos-si-han-cambiado-de-padres"},"modified":"2024-02-22T21:48:11","modified_gmt":"2024-02-23T03:48:11","slug":"como-han-cambiado-los-hijos-si-han-cambiado-de-padres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/como-han-cambiado-los-hijos-si-han-cambiado-de-padres","title":{"rendered":"\u00a1C\u00f3mo Han Cambiado los Hijos! (S\u00ed: han cambiado de padres)\u2026"},"content":{"rendered":"<p><b>Por: Jorge Valladares S\u00e1nchez<\/b><\/p>\n<p>La leyenda urbana dice que antes las cosas eran diferentes, los hijos mostraban respeto y obediencia hacia sus padres y figuras de autoridad; jugaban, juegos \u201cde a deveras\u201d, libremente en las calles; ayudaban en casa, pronto se ganaban \u201csus centavos\u201d y ni se enfermaban por cualquier cosa, comieran lo que comieran, ni se quejaban de aburrimiento cr\u00f3nico\u2026 Facebook y otras linduras de la maldita posmodernidad se han encargado de dar a conocer y canonizar a la \u201cchancla\u201d como elemento correctivo de los padres de generaciones anteriores, de los que tambi\u00e9n sabemos que \u201cbastaba una mirada\u201d para asegurarse de inhibir cualquier intento de desorden o falta de educaci\u00f3n. Asumimos, y es cierto, que esos padres, en comparaci\u00f3n con las generaciones actuales, educaban con mayor rigidez y eso les daba mejores resultados en lo que damos en llamar la disciplina.<\/p>\n<p>Probablemente estemos de acuerdo en que ser padre\/madre es simult\u00e1neamente la labor m\u00e1s humana, generosa, vivificante y desafiante a la que nos podemos enfrentar en pareja y no se diga solos. Implica entre otras funciones importantes guiar el comportamiento de los hijos y en general todo aquello que nutre el sistema familiar y contribuye a la formaci\u00f3n de las personas.<\/p>\n<p>Quienes crecimos con esos padres, sabemos que hubo de todo; desde los padres m\u00e1s inflexibles y duros, hasta los m\u00e1s suaves y tolerantes; as\u00ed como los hijos que se plegaban completamente al control recibido y hasta los eternos rebeldes que al parecer nunca fueron doblegados. Pero sin duda, como toda leyenda, algo hay de raz\u00f3n en esta historia. No es necesario enumerar la evidencia de que los ni\u00f1os y ni\u00f1as de hoy, incluso m\u00e1s que los adolescentes, distan en promedio mucho en sus motivaciones, actitudes y reacciones a los de hace algunas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p>Apunto dos elementos que pueden ser menos evidentes, pero que como psic\u00f3logo considero mucho mejores para explicar esta transformaci\u00f3n tan radical en nuestros hijos e hijas. Por decirlo sencillo: presencia y convicci\u00f3n. Antes los padres, al menos uno de ellos, estaba en casa, much\u00edsimo m\u00e1s, que lo que ahora pueden y de hecho est\u00e1n. Y adem\u00e1s o en su lugar, hab\u00eda otros adultos o chicos mayores disponibles, sea para orientar, acompa\u00f1ar, vigilar, rega\u00f1ar, acusar o incluso chancletear\u2026 el caso es que hab\u00eda alguien mayor que apoyara el proceso formativo.<\/p>\n<p>M\u00e1s importante que eso, antes los padres ten\u00edan en promedio una certeza mucho mayor de la responsabilidad y poder que ten\u00edan a su cargo para la formaci\u00f3n de sus hijos; casi sin importar su nivel de ilustraci\u00f3n o la educaci\u00f3n que hubieran recibido, los padres se sab\u00edan padres, y alucinaban mucho menos con ser amigos de los hijos, traumarlos por una equivocaci\u00f3n o estar bajo amenaza de agentes externos o de los propios hijos al actuar como padres. Podemos entender la serie de excesos que llevaron a perder esa convicci\u00f3n parental de estar a cargo y hacer lo necesario para formar correctamente. Pero no tenemos un sustituto para ella y se ha perdido a caudales generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, hoy los padres sabemos mucho m\u00e1s de lo que podemos hacer, pero estamos menos disponibles y much\u00edsimo menos seguros de atrevernos a hacerlo. El tiempo y la seguridad apenas nos alcanzan para proveer y procurar la alegr\u00eda, resta poco para dedicar a la formaci\u00f3n de los tres elementos que hacen a una persona autosuficiente: el afecto, la disciplina y el adecuado aprovechamiento de las oportunidades.<\/p>\n<p>A reserva de entrar en detalle a mejores pr\u00e1cticas (quiz\u00e1 en pr\u00f3ximas lecturas), pongo a la vista elementos que podemos tomar de la educaci\u00f3n pasada y de la actual dependiendo de la situaci\u00f3n.<br \/>&#8211; De hace varias d\u00e9cadas nos servir\u00eda aplicar la firmeza y persistencia, que m\u00e1s que la chancla y la mirada de fuego, convenc\u00edan a los hijos\/as de cumplir los deberes y formaban fuertes h\u00e1bitos.<br \/>&#8211; De hace algunas d\u00e9cadas, cuando se puso de modo centrarse en reglas, podemos aplicar un peque\u00f1o listado (digamos 5) de bases de funcionar en casa o con cada hijo\/a; de modo que en cada \u00e9poca nos vayamos poniendo a la vista lo prioritario y asegurando que esos m\u00ednimos vayan bien, aunque otros temas menos importantes queden pendientes.<br \/>&#8211; Y a\u00fan de las costumbres de educaci\u00f3n actual, y su \u00e9nfasis en lo que el ni\u00f1o\/a siente y quiere, podemos rescatar la forma en que esta acci\u00f3n enriquece la compresi\u00f3n y fortalece a la familia cuando presenta cambios o atraviesan un momento dif\u00edcil que repercute en las emociones.<\/p>\n<p>Los hijos y\/o hijas, las personas, somos producto de nuestra gen\u00e9tica, s\u00ed, pero aprendemos a vivir conforme a las experiencias que nos tocan, el marco m\u00e1s amplio e importante de ellas est\u00e1 sin duda en la familia y en particular en los padres. El tipo de profesional, de ciudadano\/a o de pareja que somos pasa por el filtro de la persona en la que nos convertimos al crecer y vivir. Por ello, me atrevo a escribir estas ideas en La Revista, pues aunque su \u00e9nfasis est\u00e1 en lo p\u00fablico, lo pol\u00edtico y lo ciudadano, la forma en que nos relacionamos en esos espacios acaba siendo tambi\u00e9n funci\u00f3n del tipo de personas en las que nuestra formaci\u00f3n nos ha tra\u00eddo a ser.<\/p>\n<p>As\u00ed que pap\u00e1, mam\u00e1, y dem\u00e1s familiares\u2026 La autoridad no se trae, no se tiene\u2026, se ejerce todos los d\u00edas y es nuestra decisi\u00f3n en qu\u00e9 sentido lo hacemos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Opini\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":1112,"featured_media":13156,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13155"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1112"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13155"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13155\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29677,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13155\/revisions\/29677"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13156"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13155"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13155"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13155"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}