{"id":13143,"date":"2019-04-17T00:00:00","date_gmt":"2019-04-17T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/no-mas-nudos-entre-nosotros"},"modified":"2024-02-22T21:48:10","modified_gmt":"2024-02-23T03:48:10","slug":"no-mas-nudos-entre-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/no-mas-nudos-entre-nosotros","title":{"rendered":"\u00a1No m\u00e1s nudos entre nosotros!"},"content":{"rendered":"<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/b><\/p>\n<p>Vivimos tiempos propicios para la reflexi\u00f3n calmada, ya que desde la aurora de la Pascua una nueva primavera de luz nos anima, y en verdad que necesitamos, (creyentes y no creyentes), de este sosiego meditativo, al menos para desenredar los diversos nudos que nos hacemos unos a otros durante el camino existencial. El acontecimiento est\u00e1 ah\u00ed, no es un sue\u00f1o, ni una visi\u00f3n ut\u00f3pica, renace en nosotros cada a\u00f1o como algo \u00fanico e irrepetible, contin\u00faa siendo la gran noticia para toda la humanidad: Jes\u00fas de Nazaret, hijo de Mar\u00eda, que en el crep\u00fasculo del viernes fue bajado de la cruz y sepultado, ha salido vencedor de la tumba. En efecto, el anuncio de la resurrecci\u00f3n no es un invento, sino una realidad hist\u00f3rica que nos acrecienta de luz y esperanza. Ojal\u00e1, pues, los moradores del planeta en su conjunto se reconcilien entre s\u00ed, y ayuden a consolidar un futuro de seguridad com\u00fan, a trav\u00e9s de una pac\u00edfica convivencia, sin otras armas que las de la justicia y la verdad, la clemencia y el entendimiento, el compromiso y el deseo del bien.<\/p>\n<p>Desanud\u00e9monos y confluyamos  en un lenguaje en el que nos veamos de modo transparente, con los ojos de la autenticidad y la mirada redentora de quien es poes\u00eda sobre todo lo dem\u00e1s, y que espera junto a nuestra palabra, tambi\u00e9n nuestra acci\u00f3n. El mundo ser\u00e1 lo que nosotros queramos que sea. No lo olvidemos. Ya est\u00e1 bien de torturarnos mutuamente, de maltratarnos como salvajes, de violentar nuestros propios derechos humanos. Por si fueran pocas estas haza\u00f1as de odio y venganza, tambi\u00e9n somos una sociedad contaminante, destructiva a m\u00e1s no poder, a la que le falta voluntad y coraje, para hacer de sus buenos prop\u00f3sitos otros caminos m\u00e1s arm\u00f3nicos, de modo que lleguemos a ser realmente consangu\u00edneos de Jes\u00fas de Nazaret, colmados de su paz y, as\u00ed, de igual modo hermanados en esa diversidad que nos enriquece y esperanza por las v\u00edas del mundo como linaje. <\/p>\n<p>De una vez por todas, por tanto, no m\u00e1s nudos entre nosotros. Pensemos que Cristo muri\u00f3 en la cruz por amor. Y bajo estos n\u00edveos sentimientos, la misma noche oscura, comienza a esclarecer y a renovarse. Es tiempo de rescate, de encuentros con la vida y con nuestros equivalentes, de despojarnos de nuestras miserias y tomar otras inquietudes m\u00e1s trascendentes. Docto s\u00edmbolo de esta verdad es la saeta entonada desde el manantial po\u00e9tico del alma, siempre dispuesta a destruir el mal y a calmar los corazones afligidos, para acabar floreciendo con otros andares m\u00e1s del coraz\u00f3n que del cuerpo. La mano del Redentor nos sustenta, y as\u00ed podemos versar el canto de los redimidos, el tierno y el eterno \u00a1aleluya! del amor pleno. En consecuencia, hay que volver al verso m\u00e1s profundo para sentirse un mel\u00f3dico universo en el pulso materno de la aut\u00e9ntica vida, donde las ayudas humanitarias no escasean, porque el amor verdadero lo auxilia todo y lo compadece por siempre<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13144,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13143"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13143"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13143\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29673,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13143\/revisions\/29673"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}