{"id":13122,"date":"2019-04-15T00:00:00","date_gmt":"2019-04-15T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/las-cadenas-de-la-esclavitud-moderna"},"modified":"2024-02-22T21:47:55","modified_gmt":"2024-02-23T03:47:55","slug":"las-cadenas-de-la-esclavitud-moderna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/las-cadenas-de-la-esclavitud-moderna","title":{"rendered":"Las cadenas de la esclavitud moderna"},"content":{"rendered":"<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero<\/b><\/p>\n<p>El oleaje de opresiones actuales no cesa en ninguna parte del planeta, y lo peor de todo, es que cada cual hereda por principio, continuar encadenado a ser cautivo de uno mismo; tanto es as\u00ed, que actualmente, m\u00e1s de cuarenta millones de personas viven en la esclavitud. Por desgracia, la explotaci\u00f3n f\u00edsica, econ\u00f3mica, sexual y psicol\u00f3gica de seres humanos, al momento presente, encadena a multitud de personas a la deshumanizaci\u00f3n y a la humillaci\u00f3n; pues, aunque el \u00faltimo \u00edndice de esclavitud global, publicado por la Fundaci\u00f3n Walk Free, indica que los tres pa\u00edses con mayor prevalencia son Corea del Norte, Eritrea y Burundi, lo cierto es que la falta de libertades cada d\u00eda es m\u00e1s palpable. Ciertamente, donde quiera que vayamos, y a poco que nos adentremos en las culturas y en las propias vidas de las gentes, veremos lo dif\u00edcil que resulta emanciparse de ciertas sumisiones, en un mundo en el que proliferan tanto los intereses econ\u00f3micos como los de mercado. <\/p>\n<p>En efecto, todo parece comprarse y venderse. Al respecto, un l\u00edder de una nueva herramienta interactiva para luchar contra el vasallaje moderno, el Doctor James Cockayne, acaba de decir que erradicar la esclavitud para 2030 requerir\u00eda liberar aproximadamente a nueve mil personas cada d\u00eda, una tasa muy superior a lo que se est\u00e1 logrando. Por ello, la esperanza radica en esos expertos acad\u00e9micos que han dise\u00f1ado un algoritmo para dar una visi\u00f3n hol\u00edstica a los diversos gobiernos del mundo, sobre d\u00f3nde se deben invertir los recursos para acabar contra este flagelo. Esto s\u00ed que puede animar a un cambio de actitudes, que han de comenzar a instruirse en las mismas escuelas y centros educativos. Por otra parte, tampoco olvidemos que gobernar exige firmeza, pero tambi\u00e9n mucha escucha y capacidad de consensuar, para llevar a buen t\u00e9rmino pol\u00edticas encaminadas a reconocer la misma libertad e id\u00e9ntica dignidad entre todos los moradores. <\/p>\n<p>Quiz\u00e1s sea el momento de hacer pi\u00f1a la humanidad en su conjunto, y junto a esa apuesta por un trabajo decente para todos, sea menester otro estilo de vida m\u00e1s humano, basado en el esfuerzo mancomunado, pero tambi\u00e9n a trav\u00e9s de una visi\u00f3n liberadora de ataduras mundanas que nos encadenan. Y as\u00ed, frente a ese deseo de notoriedad, de deseos de laurel y palmas, el camino de la humildad, ya que nadie debe ser m\u00e1s que nadie, y tampoco menos que cualquiera de nuestros an\u00e1logos. Nos lo acaba de indicar el Papa Francisco, con motivo de la celebraci\u00f3n del domingo de Ramos y de la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or: \u201cEl triunfalismo trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos. Busca subirse al carro del ganador. El triunfalismo vive de gestos y palabras que, sin embargo, no han pasado por el crisol de la cruz; se alimenta de la comparaci\u00f3n con los dem\u00e1s, juzg\u00e1ndolos siempre como peores, con defectos, fracasados&#8230; Una forma sutil de triunfalismo es la mundanidad espiritual, que es el mayor peligro, la tentaci\u00f3n m\u00e1s p\u00e9rfida que amenaza a la Iglesia (De Lubac). Jes\u00fas destruy\u00f3 el triunfalismo con su Pasi\u00f3n\u201d. Ser\u00e1 saludable tomar apuntes de ello, tanto creyentes como no creyentes, puesto que la esencia de todo caminante no debe ser la victoria, sino el avance en comunidad hacia lo arm\u00f3nico.<\/p>\n<p>Sin duda, es la hora de la acci\u00f3n, necesitamos romper cadenas y abrir otros horizontes de mayor trascendencia y humanidad entre semejantes. Desde luego, convendr\u00eda preguntarse si uno quiere dejar de estar presente entre el n\u00famero de los esclavos. Si es as\u00ed, fragmenta con coraje tus ataduras y, al tiempo, rechaza de ti toda inquietud y todo resentimiento. Puede ser un buen prop\u00f3sito de enmienda. Las cosas a veces cambian por uno mismo. Es verdad que el derecho de todo ser humano a no ser sometido a esclavitud ni a servidumbre est\u00e1 ya reconocido en el derecho internacional como norma inderogable, pero su llamada no pasa del papel, lo incuestionable es que las formas salvajes de sometimiento contin\u00faan acrecent\u00e1ndose, en un orbe en el que la desigualdad cada vez es m\u00e1s injusta y descarada, lo que nos exige que nos unamos para defender algo tan esencial como los principios de igualdad y dignidad humana. En consecuencia, frente a tanto discurso de palabras vac\u00edas, injertadas de odio en ocasiones, considero por mera conciencia human\u00edstica, salir de la propia indiferencia y procesionar que cualquier persona es lo importante, y no el dios dinero que todo lo trastoca a su dependencia y antojo. \u00a1Fraternic\u00e9monos!, sin ponernos precio. Y, en todo caso, somos lo m\u00e1ximo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":13123,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13122"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13122"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13122\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29664,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13122\/revisions\/29664"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13123"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13122"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13122"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13122"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}