{"id":13097,"date":"2019-04-12T00:00:00","date_gmt":"2019-04-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/made-in-usa"},"modified":"2024-02-22T21:47:41","modified_gmt":"2024-02-23T03:47:41","slug":"made-in-usa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/made-in-usa","title":{"rendered":"Made in usa"},"content":{"rendered":"<p><b>Cultura, por:&nbsp;Francisco Sol\u00eds Pe\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Nada m\u00e1s norteamericano que la guerra de secesi\u00f3n, se trata del \u00fanico conflicto armado que es todo gringo, se pelea en su territorio y solo combaten gabachos contra gabachos.<\/p>\n<p>La guerra civil del Norte contra el Sur (1861-1865) fue pr\u00f3diga en aventuras literarias y excelente pretexto para muchas otras (\u201cLo que el viento se llev\u00f3\u201d por ejemplo), podr\u00eda decirse que la novela norteamericana propiamente dicha comenz\u00f3 a gestarse por aqu\u00e9llos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Hoy nos ocupa uno de los autores emblem\u00e1ticos si no el que m\u00e1s de ese sangriento per\u00edodo: Sthepen Crane.(1871-1900).<\/p>\n<p>Hizo sus pininos redactando obituarios en la redacci\u00f3n del N.Y. Times, de ah\u00ed pas\u00f3 a corresponsal de guerra quedando impresionado por la crueldad entre hombres que apenas ayer se dec\u00edan \u201chermanos\u201d.<\/p>\n<p>Su oba cumbre, o al menos la m\u00e1s vendida, es \u201cViaje a la insignia del valor\u201d, donde retrata todo el realismo y la crudeza que las armas salpican.<\/p>\n<p>Personalmente prefiero sus relatos cortos, en ellos se lee a todo un escritor consagrado.<\/p>\n<p>Podemos comenzar con \u201cEl Hotel Azul\u201d donde analiza la actitud de aqu\u00e9llos que no se encuentran en el frente de batalla pero cuya conducta se ve inevitablemente afectada a nivel inconsciente por el conflicto b\u00e9lico.<\/p>\n<p>Seguimos con \u201cUn maravillosos hero\u00edsmo\u201d, aqu\u00ed el escenario se sit\u00faa convenientemente en el fragor de la guerra, cuando un soldado de la Uni\u00f3n lucha contra los Confederados, siempre saltando de lo absurdo a lo sublime y viceversa.<\/p>\n<p>Finalmente est\u00e1 \u201cLa chalupa\u201d (Me pregunto por qu\u00e9 los traductores espa\u00f1oles son dados al garigoleo, en M\u00e9xico le llamar\u00edamos simplemente \u201cEl bote\u201d), a mi gusto el mejor escrito de los tres.<\/p>\n<p>De acuerdo con el narrador \u201cse nos presenta un relato posterior a los hechos, la experiencia de cuatro hombres del vapor naufragado\u201d. Este relato constituye una verdadera oda al esp\u00edritu humano frente a sucesivas adversidades.<\/p>\n<p>Siendo la fragilidad de la vida el tema constante de su obra, en forma casi natural pero inevitable, Crane sucumbe ante el romanticismo que la propia vida conlleva.<\/p>\n<p>Veamos:<\/p>\n<p>De \u201cUn Maravilloso hero\u00edsmo\u201d : \u201cAlg\u00fan extra\u00f1o destino de la batalla hab\u00eda hecho de esa apacible pradera el objeto del odio rojo de las bombas, y cada una al explotar era como una bofetada en el rostro  de la doncella\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLas balas de los fusiles lanzadas por insistentes tiradores, llegaban desde la distante espesura y se entremezclaban entre los obuses y pedazos de obuses hasta que el aire que estaba cortado en todas  direcciones por alaridos, gritos y aullidos. El cielo estaba repleto de demonios que lanzaban su ira salvaje\u201d.<\/p>\n<p>De \u201cLa chalupa\u201d:<\/p>\n<p>\u201cEntonces pareci\u00f3 que el capit\u00e1n se adormilaba, y el contramaestre se imagin\u00f3 que era el \u00fanico navegando por los oc\u00e9anos. El viento que llegaba por encima de las olas ten\u00eda una voz m\u00e1s triste que la muerte\u201d.<\/p>\n<p>Publicados originalmente en 1895 por separado, estos relatos pueden conseguirse compilados con facilidad. Despu\u00e9s de todo: Un paranoico que muere en una feroz pelea, un soldado yanqui con tintes de h\u00e9roe, y unos n\u00e1ufragos luchando por sus vidas como leones embravecidos, m\u00e1s norteamericano que eso \u00a1Imposible!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":13098,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13097"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13097"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13097\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29654,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13097\/revisions\/29654"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/13098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}