{"id":12931,"date":"2019-03-22T00:00:00","date_gmt":"2019-03-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/los-alegres-20s"},"modified":"2024-02-22T21:46:52","modified_gmt":"2024-02-23T03:46:52","slug":"los-alegres-20s","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/los-alegres-20s","title":{"rendered":"Los alegres 20\u2019s"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Cultura, por:&nbsp; Francisco Sol\u00eds Pe\u00f3n<\/b><\/p>\n<p>Existe un acendrado debate entre nuestros vecinos del norte acerca de cu\u00e1l es la \u201cgran novela americana\u201d, si \u201cEl gran Gatsby\u201d de Scott Ftzgerald  o \u201cA sangre fr\u00eda\u201d de Truman Capote). Afecto como soy a la novela negra mucho m\u00e1s que al costumbrismo durante d\u00e9cadas me inclin\u00e9 por la segunda, tal vez porque le\u00ed la primera muy joven.<\/p>\n<p>Hoy, treinta y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, me re encuentro con el protagonista, el atormentado Jay Garfield y rectifico mi voto, a mi parecer esa y no la  otra es muy superior.<\/p>\n<p>Me siento un hombre muy afortunado por poder abrazar esa n\u00edtida fotograf\u00eda de la segunda d\u00e9cada del siglo pasado ubicada ni m\u00e1s ni menos en la siempre convulsa ciudad de Nueva York.<\/p>\n<p>La trama es aparentemente simple pero contiene m\u00faltiples complicaciones, el personaje central es un nuevo rico en los tiempos que vieron nacer a los primeros contrabandistas de alcohol (en algunos Estados, principalmente en la frontera con Canad\u00e1, ya exist\u00eda la prohibici\u00f3n), tambi\u00e9n estaban las apuestas ilegales, los usureros a gran escala, entre otras linduras.<\/p>\n<p>El narrador, Nick Carraway, es en cambio un modelo de decencia, un clasemediero bajo que odia el dinero mal habido, m\u00e1s no los placeres festivos que \u00e9ste genera.<\/p>\n<p>Gatsby intenta exitosamente mezclarse con los verdaderos ricos, una clase alta casi desde su origen, sin moral, que carece de cualquier posibilidad de redenci\u00f3n.<\/p>\n<p>Poco a poco el autor configura un retrato implacable del surgimiento de una nueva clase social, misma que se ir\u00eda por el ca\u00f1o con el crack burs\u00e1til de 1929.<\/p>\n<p>Ambientada en una urbe que apenas comenzaba a ser de hierro, Fitzgerald describe un ambiente plagado de banalidades, las grandes mansiones adecuadas seg\u00fan la estaci\u00f3n del a\u00f1o para fiestones \u00e9picos. La virtud estriba en que cada detalle, por m\u00e1s fr\u00edvolo que parezca, es recogido por el autor (disfrazado en la voz del narrador) para as\u00ed demostrar las carencias emocionales de los protagonistas, a pesar del lujo y la opulencia.<\/p>\n<p>La fuerza de su narrativa convierte a Fitzgerald en el gran cronista de su generaci\u00f3n que, como \u00e9l mismo define: \u201cLlega a encontrar a todos los dioses muertos, todas las guerras acabadas, toda fe en el hombre puesta en duda\u201d. Defini\u00f3 la era del Jazz, la prosperidad efecto de la primera guerra mundial y diagnostic\u00f3 su inevitable fracaso, pues la nueva clase emergente terminar\u00eda por traicionar todos los ideales de alegre y generosa jovialidad por su materialismo e ignorancia.<\/p>\n<p>\u201cEl gran Gatsby\u201d es una novela incomparable, una de las m\u00e1s hermosas que se ha escrito jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Nota: Cualquier parecido de algunos cap\u00edtulos de esta obra con las recepciones que otorgaba \u201cLa casta divina\u201d durante el auge henequenero es pura casualidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cultura<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":12932,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12931"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12931"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12931\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29594,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12931\/revisions\/29594"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12932"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12931"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12931"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12931"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}