{"id":12905,"date":"2019-03-20T00:00:00","date_gmt":"2019-03-20T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/aires-de-autenticidad"},"modified":"2024-02-22T21:46:47","modified_gmt":"2024-02-23T03:46:47","slug":"aires-de-autenticidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/aires-de-autenticidad","title":{"rendered":"Aires de autenticidad"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b><u><\/u>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p>Reconozco que me ensimisma doquier aire de autenticidad, hasta volverme<br \/>\n\u00e9pica e injertar sue\u00f1os de caminante. Ciertamente, me alivia el susurro de la<br \/>\nbrisa en los labios del alma y el mel\u00f3dico universo en el que vivo, me aproxima<br \/>\na un abecedario de gozos compartidos, que me hacen m\u00e1s f\u00e1cil el andar por esta<br \/>\ntierra de todos y de nadie. Por tanto, necesitamos penetrar en los silencios<br \/>\ndel verso, y entender la significaci\u00f3n de la po\u00e9tica prendida sobre el<br \/>\nhorizonte de la soledad, quiz\u00e1s entonces comprendamos que cada voz es \u00fanica,<br \/>\nque cada paso es singular, que cada latido es afluente dispuesto a hermanarse,<br \/>\nabri\u00e9ndose a la pureza de los lenguajes, que es donde comienza el deleite y<br \/>\ntermina la sabidur\u00eda. Jam\u00e1s le pongamos grilletes al despertar. Hemos de<br \/>\nlibremente renacer cada d\u00eda, con el persuasivo ritmo existencial de cohabitar entre<br \/>\npoes\u00eda, como un cantor m\u00e1s en guardia.<\/p>\n<p>S\u00ed, en efecto, como ya en su tiempo dijo el inolvidable fil\u00f3sofo griego<br \/>\nPlat\u00f3n, \u201cal contacto del amor todo el mundo se vuelve poeta\u201d; y as\u00ed es, la<br \/>\n\u00fanica fuente de luz certera es el esp\u00edritu de la verdad, la efectiva revoluci\u00f3n<br \/>\nque nos resta llevar a buen t\u00e9rmino para conseguir ser esa l\u00edrica que nos<br \/>\npurifique todo ego\u00edsmo andante. Ya est\u00e1 bien de enga\u00f1arnos, de ser nuestros<br \/>\npropios enemigos, de no ser capaz de cambiar el coraz\u00f3n, pues lo importante no<br \/>\nes amar de palabra, sino con obras. Para desgracia nuestra, en el planeta, lo<br \/>\nque proliferan son las violaciones y los abusos, el uso excesivo de la fuerza,<br \/>\nlas torturas y los malos tratos, los asesinatos y las detenciones arbitrarias,<br \/>\nel desamor en suma, obviando algo fundamental como es la pertenencia a un<br \/>\ntronco com\u00fan de especie pensante y el vinculo a ese poema existencial del que<br \/>\ntodos, absolutamente el colectivo total, formamos un solo mundo, que no es otro<br \/>\nque el humano, desde su diversidad y su conjunci\u00f3n de atm\u00f3sferas. De ah\u00ed, &nbsp;lo significativo que es aprender a amar; y,<br \/>\nsobre todo, a dejarse amar.<\/p>\n<p>Quien no sabe amar, tampoco sabe vivir. Si fundamental es aprender a<br \/>\nquerernos, para poner orden y calma en nosotros mismos, tambi\u00e9n tenemos que<br \/>\nejercitarnos a mirar con buenos ojos aquello que nos rodea, y que es<br \/>\nindispensable para que la r\u00edtmica de la biodiversidad no se oscurezca. De igual<br \/>\nmodo, tenemos que asimilar lo de ser justos para que lo bello no se degenere. Hemos<br \/>\nde reconocer, no obstante, que hay un sentimiento de injusticia verdaderamente<br \/>\nconmovedor, en parte debido a la creciente desigualdad, incluso dentro de los<br \/>\npropios pa\u00edses. En cualquier caso, hemos de pensar que todo lo aut\u00e9ntico es<br \/>\ncostoso, requiere tenacidad y esfuerzo, coraje y responsabilidad. La cuesti\u00f3n<br \/>\npasa por aprender unos de otros, es la \u00fanica manera de crecer humanamente y de<br \/>\nfraternizarnos. No hay otro modo, que el cooperante. Todos tenemos algo que<br \/>\ncompartir o ense\u00f1ar. Sea como fuere, no olvidemos que unidos podemos lograr lo<br \/>\nimposible, divididos no podremos transformar nada, ni la vida de las personas,<br \/>\nni superar el cambio clim\u00e1tico que a todos nos afecta.<\/p>\n<p>Por consiguiente, es el momento de hallarse en la placidez del<br \/>\npensamiento respirando hondo, junto con la libertad de \u00e1nimo, el sentido de la<br \/>\njusticia y la consideraci\u00f3n hacia toda vida por min\u00fascula que nos parezca,<br \/>\nabri\u00e9ndonos adem\u00e1s a una m\u00edstica planetaria donde todos hemos de tener<br \/>\npresencia. No podemos salir de esa paz que ansiamos, tampoco de esa belleza que<br \/>\nnos asombra, pero es preciso que nuestras acciones ganen a la mundanidad de las<br \/>\npalabras, con los n\u00edveos latidos de nuestros pulsos interiores reconciliados. A<br \/>\nmi juicio, este es el momento de dejarse transmutar y transcender en un \u00f3rgano nuevo<br \/>\nque se deje inspirar por la verdad, o sea, por el amor. En consecuencia, hemos<br \/>\nde renunciar a la violencia, a la falsedad, a la venganza y al odio; se trata<br \/>\nde convertirnos en otras vidas menos interesadas y m\u00e1s justas, que reconozcan<br \/>\nla dignidad y las necesidades del an\u00e1logo, buscando la colaboraci\u00f3n entre todos<br \/>\npara crear nuevas alianzas que nos hermanen, para no dejar a nadie atr\u00e1s.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":12906,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12905"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12905"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12905\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29585,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12905\/revisions\/29585"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12906"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12905"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12905"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12905"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}