{"id":12890,"date":"2019-03-18T00:00:00","date_gmt":"2019-03-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/amlo-y-el-delfin"},"modified":"2024-02-22T21:46:40","modified_gmt":"2024-02-23T03:46:40","slug":"amlo-y-el-delfin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/amlo-y-el-delfin","title":{"rendered":"AMLO y el Delf\u00edn"},"content":{"rendered":"<p>Hace poco, en una agradable pl\u00e1tica con un buen amigo, dec\u00eda que el protagonismo del Presidente L\u00f3pez ya raya en los l\u00edmites del absurdo. Dije: *&#8221;si AMLO asiste a un velorio quiere ser el muerto y si fuera al ballet le encantar\u00eda ser la bailarina&#8221;. No soporta no ser el actor central de todos los hechos nacionales.*<\/p>\n<p>Los &#8220;youtubers&#8221;, &#8220;influencers&#8221; y todos los personajes que, en las redes sociales, buscan permanentemente mejorar (o cuando menos conservar) cotidianamente sus niveles de audiencia y visualizaci\u00f3n, act\u00faan de manera similar a la relaci\u00f3n existente entre un entrenador y su delf\u00edn, el cual realiza la pirueta, con tal de recibir (como premio) &#8220;la sardina&#8221;, que, en el caso de los protagonismos medi\u00e1ticos mencionados, ser\u00eda la nota en medios informativos o la &#8220;aprobaci\u00f3n&#8221; multitudinaria de sus &#8220;followers&#8221; (o seguidores) en redes sociales y similares, que permita conservar el &#8220;rating&#8221;. La fama, a costa de lo que sea. <\/p>\n<p>Es tal la obsesi\u00f3n por esa b\u00fasqueda de reconocimiento p\u00fablico, que ya son varios casos alrededor del mundo, en que &#8220;youtubers&#8221; o &#8220;influencers&#8221; y dem\u00e1s payasos medi\u00e1ticos han perdido la vida al realizar actos espectacularmente peligrosos en su b\u00fasqueda por lograr notoriedad medi\u00e1tica y de redes. La obsesi\u00f3n por la fama que termina por cobrar un lamentable precio. <\/p>\n<p>*\u00bfQu\u00e9 es la &#8220;fama&#8221;, la &#8220;popularidad&#8221; y el &#8220;prestigio&#8221;?*<\/p>\n<p>Veamos<\/p>\n<p>La *&#8221;fama&#8221;* (seg\u00fan el tumbaburros) es *&#8221;la condici\u00f3n de famoso; la &#8220;opini\u00f3n que la gente tiene de alguien o de algo&#8221; o la &#8220;noticia extendida acerca de algo&#8221;.*<\/p>\n<p>Por su parte, el diccionario define la *&#8221;popularidad&#8221;* como la *&#8221;aceptaci\u00f3n y aplauso que alguien tiene en el pueblo&#8221;.*<\/p>\n<p>De la palabra *&#8221;prestigio&#8221;*, la Real Academia de la Lengua RAE nos dice que es *&#8221;la p\u00fablica estima de alguien o de algo, fruto de su m\u00e9rito&#8221;*.<\/p>\n<p>Resultan muy interesantes las anteriores definiciones, dadas sus diferencias. En este sentido, encontramos que *la fama y la popularidad nacen del reconocimiento y que quienes las buscan trabajan y viven en el pensamiento ajeno, mientras que quienes construyen &#8220;prestigio&#8221; lo hacen a la inversa, es decir, viven para sus propias habilidades, las explotan, trabajan y mejoran; el reconocimiento llega, por a\u00f1adidura, por los resultados positivos de su trabajo.* <\/p>\n<p>Por todo lo anterior es que entendemos que *la &#8220;fama&#8221; o la &#8220;popularidad&#8221;, muchas veces llegan y, as\u00ed como vienen, tambi\u00e9n se van. El &#8220;prestigio&#8221;, que se logra precisamente por los positivos resultados, queda para la posteridad.*<\/p>\n<p>Visto as\u00ed, creo que *en vez de un Presidente de la Rep\u00fablica, lo que tenemos es un &#8220;youtuber&#8221; o &#8220;influencer&#8221;, obsesionado con la aprobaci\u00f3n p\u00fablica, a costa de lo que sea*. Ah\u00ed est\u00e1 el peligro, porque el que alguien haga peripecias en el \u00e1mbito privado es un asunto personal, pero *cuando una persona tiene una responsabilidad gubernamental (en este caso, ser Presidente de M\u00e9xico) la cosa cambia, porque sus dichos, sus actos o piruetas tienen consecuencias en la vida p\u00fablica, es decir, tiene un efecto en la vida de la sociedad.* <\/p>\n<p>El problema de los populistas es que, al igual que la relaci\u00f3n entrenador-delf\u00edn, la pirueta de hoy requiere ser superada ma\u00f1ana para conservar el aplauso del p\u00fablico. *Lo que vemos a diario, en ese deleznable, aburrido y cotidiano show medi\u00e1tico llamado &#8220;Conferencia de Prensa Ma\u00f1anera&#8221; es, precisamente eso, la superaci\u00f3n cotidiana de la promesa de ayer; el nuevo insulto; la diatriba del d\u00eda; la renovada descalificaci\u00f3n; la nueva mofa o grotesca frase burlona; la reci\u00e9n creada suspicacia e incluso la \u00faltima y velada amenaza p\u00fablica.*<\/p>\n<p>Contrario a lo anterior, en este &#8220;espect\u00e1culo&#8221; *no hemos visto DATOS COMPROBABLES Y CONTRASTABLES EN MATERIA ECON\u00d3MICA*; tampoco ha sido presentada (durante tantas y tan largas apariciones del Presidente L\u00f3pez) *INFORMACI\u00d3N SERIA Y ESTAD\u00cdSTICAS COMPROBABLES SOBRE LOS SUCESOS DIARIOS DERIVADOS DE LA CRECIENTE INSEGURIDAD P\u00daBLICA*. Exponerse al escrutinio sobre esos u otros temas resulta impensable en el gobierno de la 4\u00aa Transformaci\u00f3n. *El trabajo gubernamental se centra en preparar, a diario, la nueva pirueta que el delf\u00edn L\u00f3pez escenificar\u00e1 en Palacio Nacional, buscando el aplauso de sus &#8220;followers&#8221;. Con eso les basta y sobra.*<\/p>\n<p>*La &#8220;fama&#8221; y la &#8220;popularidad&#8221; la logran, sin lugar a dudas.* Todo encaminado a mantener contentos a sus fieles pol\u00edticos rumbo a las elecciones intermedias. *Lo que no entiende el gobierno del Presidente L\u00f3pez es que cada d\u00eda se aleja m\u00e1s del &#8220;prestigio&#8221;, que debiera derivarse de acciones o decisiones responsables, transparentes y serias de gobierno.* <\/p>\n<p>Hoy suena dif\u00edcil creerlo, pero estoy seguro que si en campa\u00f1a nos dijeron *&#8221;JUNTOS HAREMOS HISTORIA&#8221;*, en un futuro comprobaremos que no fueron m\u00e1s que una *BURDA HISTORIETA*, con lamentables efectos econ\u00f3micos, pol\u00edticos y sociales para M\u00e9xico. *Ya se ver\u00e1*.<\/p>\n<p>graue.cap@gmail.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>AMLO y el Delf\u00edn<\/p>\n","protected":false},"author":1030,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12890"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1030"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12890"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12890\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29579,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12890\/revisions\/29579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}