{"id":12694,"date":"2019-02-22T00:00:00","date_gmt":"2019-02-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/dividir-para-vencer-amlo-sigue-en-campana-2"},"modified":"2024-02-22T21:45:25","modified_gmt":"2024-02-23T03:45:25","slug":"dividir-para-vencer-amlo-sigue-en-campana-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/dividir-para-vencer-amlo-sigue-en-campana-2","title":{"rendered":"Dividir para vencer, AMLO sigue en campa\u00f1a"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>&nbsp;por: Jos\u00e9 Zenteno D\u00e1vila<\/b><\/p>\n<p>Las campa\u00f1as pol\u00edticas son escenarios de confrontaci\u00f3n de ideas, trayectorias, ideolog\u00edas, propuestas. La naturaleza de la competencia por las preferencias pol\u00edticas es el contraste entre contendientes. Nadie se asusta si en una campa\u00f1a pol\u00edtica se presentan ataques entre los candidatos, incluso ser\u00eda raro que no ocurrieran. La democracia supone el contraste para que los ciudadanos conozcan la oferta disponible en el mercado electoral, tanto lo bueno como lo malo. Incluso es hasta cierto punto normal que los candidatos divulguen mentiras o medias verdades sobre sus oponentes y utilicen a las redes sociales como medio de propagaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo que ocurri\u00f3 en la campa\u00f1a presidencial del 2018 fue una versi\u00f3n del conflicto electoral nunca antes visto en M\u00e9xico. La diferencia sustancial no fueron los ataques sino los protagonistas del conflicto. Las campa\u00f1as involucraban exclusivamente a los candidatos y sus partidos, en las pasadas elecciones el conflicto escal\u00f3 a toda la sociedad. Esto significa que los ciudadanos dejamos de ser pasivos en tanto \u00e9ramos observadores a ser activos en tanto nos convirtieron en combatientes. La batalla no fue por ganar la prevalencia de un candidato sobre otro, sino de una moral sobre otra. El terreno que los estrategas de L\u00f3pez Obrador construyeron para escenificar el conflicto electoral fue por la supremac\u00eda moral de los simpatizantes de MORENA en contra del resto de mexicanos que osaron oponerse y por tanto convertirse en supuestos defensores de la corrupci\u00f3n del PRIAN. Esta variaci\u00f3n parecer\u00eda menor en el contexto de una campa\u00f1a pol\u00edtica, pero no lo es.<\/p>\n<p>Recordemos que la pol\u00edtica es una puesta en escena donde los ciudadanos elegimos con base en nuestra percepci\u00f3n de la realidad. La lucha pol\u00edtica es en el fondo la lucha por la percepci\u00f3n social. Nadie sabe qui\u00e9n es realmente un candidato ni cu\u00e1les son los intereses econ\u00f3micos y pol\u00edticos, nacionales o internacionales que lo respaldan. Los cimientos de una carrera pol\u00edtica normalmente est\u00e1n ocultos a los ojos del electorado, si ello no fuese as\u00ed quiz\u00e1 ning\u00fan candidato ser\u00eda electo. Los pol\u00edticos hacen acuerdos todo el tiempo, reciben dinero y apoyos de fuentes que no podr\u00edan resistir al escrutinio p\u00fablico, eso incluye a L\u00f3pez Obrador. El arte no es saber llegar al poder sin hacer acuerdos, sino saber mantenerlos ocultos y al mismo tiempo saber construir una imagen que pueda resistir la eventual divulgaci\u00f3n de algunos hechos inconfesables.<br \/>Esas eran las reglas de la pol\u00edtica y todos los involucrados estaban al tanto de ellas. Exist\u00eda un acuerdo t\u00e1cito en el que el pleito era entre los personajes de una escena, no era personal y tampoco involucraba al p\u00fablico que los observaba. L\u00f3pez Obrador rompi\u00f3 ese pacto no escrito, modific\u00f3 las reglas de la competencia por el poder y gan\u00f3 las elecciones.<\/p>\n<p>En la guerra como en el amor se vale de todo, al igual que en la pol\u00edtica. La estrategia le sali\u00f3 bien al hoy presidente. Tan bien le sali\u00f3 que sigue en campa\u00f1a despu\u00e9s de 80 d\u00edas al frente de la presidencia de la Rep\u00fablica. La polarizaci\u00f3n social que todos los d\u00edas alimenta en su comparecencia ma\u00f1anera ha sido la f\u00f3rmula que lo sostiene en lo m\u00e1s alto de la aprobaci\u00f3n popular. Ya no importa que tan veras sea la acusaci\u00f3n de corrupci\u00f3n contra un ex presidente, un programa asistencial o una empresa privada, el pueblo bueno y sabio cree ciegamente en la honestidad de L\u00f3pez Obrador y en la perversidad de la \u00e9lite que gobern\u00f3 a M\u00e9xico en el pasado.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s instruidos saben que en pol\u00edtica el negro y el blanco no existen. Sin embargo, la ignorancia en un pa\u00eds como el nuestro es a\u00fan peor que su promedio de escolaridad. Las masas viven una especie de \u00e9xtasis colectivo por la derrota de la oligarqu\u00eda corrupta, al igual que los antiguos romanos refrendaban su apoyo al emperador en el Coliseo en medio de una matanza de gladiadores, fieras salvajes y esclavos. La sangre de los corruptos que simb\u00f3licamente todas las ma\u00f1anas ofrece el sacerdote de la honestidad, que adem\u00e1s trabaja de presidente de un pa\u00eds democr\u00e1tico y en teor\u00eda regido bajo un Estado de Derecho, renueva el pacto entre \u00e9l y su pueblo.<\/p>\n<p>En ning\u00fan tribunal existe un solo expediente promovido por esta nueva administraci\u00f3n en contra de alg\u00fan miembro del gabinete anterior, ni contra un delincuente de cuello blanco, ni contra un contrabandista de huachicol, ni contra un empresario abusivo, ni contra un tratante de mujeres, un narcotraficante, un secuestrador o contra un pederasta que comercializa pornograf\u00eda infantil. Toda esta puesta en escena sirve para 2 fines claramente identificados: alimentar la imaginaria autoridad moral del presidente y derrotar a las instituciones que puedan ejercer cualquier tipo de contrapeso al poder del presidente. Es decir, el nuevo teatro llamado \u201cCuarta Transformaci\u00f3n\u201d es para servir al presidente no para beneficiar al pueblo que lo hizo ganar.<\/p>\n<p>Tratemos de tomar distancia para observar el contexto pol\u00edtico desde una perspectiva m\u00e1s amplia. Recordemos que cada lunes Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador y alg\u00fan miembro de su gabinete presentan un nuevo esc\u00e1ndalo de corrupci\u00f3n o anuncian una medida motivada por un hallazgo de corrupci\u00f3n. Cada semana hay uno, dos o tres antagonistas de la cuarta transformaci\u00f3n que cobran vida en el discurso del presidente y sirven para completar el gui\u00f3n de una supuesta lucha por limpiar el cochinero que le dejaron. Ese polvo que se levanta sirve para justificar medidas con enormes costos econ\u00f3micos o sociales, encubrir la incapacidad de algunos funcionarios, as\u00ed como el ejercicio discrecional del presupuesto p\u00fablico.<br \/>Hoy el pueblo aplaude todo lo que sea poner en evidencia los actos de corrupci\u00f3n del r\u00e9gimen anterior y tiene raz\u00f3n. El abuso no puede ni debe pasar inadvertido como tampoco debe gozar de impunidad. Sin embargo, el pueblo no se da cuenta que despu\u00e9s de la polvareda de declaraciones no hay nada, mientras tanto se asignan obras, contratos y adquisiciones multimillonarias sin licitaci\u00f3n. Se incrementa brutalmente el poder del ej\u00e9rcito y se destinan miles de millones de pesos a crear clientelas favorables al r\u00e9gimen mediante programas asistenciales. El mismo gui\u00f3n ya ocurri\u00f3 en otros pa\u00edses y el resultado fue m\u00e1s que desastroso.<\/p>\n<p>Una cosa fue movilizar a un pueblo en campa\u00f1a pero otra muy distinta es manipular al pueblo como gobierno. La transici\u00f3n de movimiento de masas que llega al poder por la v\u00eda democr\u00e1tica a la materializaci\u00f3n del mandato pol\u00edtico por la v\u00eda del abuso del poder, terminar\u00e1 por corromper a la Cuarta Transformaci\u00f3n y el pa\u00eds vivir\u00e1 un grave retroceso en todos los aspectos imaginables. Ojal\u00e1 que el presidente L\u00f3pez Obrador termine ya su campa\u00f1a y comience a construir un pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dividir para vencer, AMLO sigue en campa\u00f1a<\/p>\n","protected":false},"author":1108,"featured_media":12695,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12694"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1108"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12694"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29506,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12694\/revisions\/29506"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12695"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}