{"id":12610,"date":"2019-02-13T00:00:00","date_gmt":"2019-02-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-utopia-es-el-umbral-de-toda-mejora"},"modified":"2024-02-22T21:44:48","modified_gmt":"2024-02-23T03:44:48","slug":"la-utopia-es-el-umbral-de-toda-mejora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-utopia-es-el-umbral-de-toda-mejora","title":{"rendered":"La utop\u00eda es el umbral de toda mejora"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por Victor Corcoba Herrero<br \/><\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>\u201cHay que unirse para<br \/>\nhacer mundo, pero tambi\u00e9n para trabajar juntos, y acometer grandes sue\u00f1os<br \/>\nsabiendo estar despierto\u201d.<\/i><\/b><b><i> <\/i><\/b><\/p>\n<p>En lo que anhelamos ser, est\u00e1 el futuro; algo que es nuestro, de uno mismo, m\u00e1s interior que exterior, que pende en gran parte de la familia, de nuestra capacidad de hacer linaje, lo que requiere un verdadero di\u00e1logo entre todos nosotros, porque sin el otro tampoco hay porvenir para m\u00ed, de ah\u00ed la responsabilidad que pesa sobre cada cual, en la cimentaci\u00f3n de ese horizonte arm\u00f3nico que todos nos merecemos por dignidad humana. En consecuencia, personalmente tambi\u00e9n pienso, como ya en su tiempo lo hac\u00eda el inolvidable escritor colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, que jam\u00e1s es demasiado tarde para elevar una utop\u00eda que nos permita compartir la tierra, y as\u00ed poder hermanarnos. Hemos de obligarnos a ello. Hay que unirse para hacer mundo, pero tambi\u00e9n para trabajar juntos, y acometer grandes sue\u00f1os sabiendo estar despierto.<\/p>\n<p>Es cierto que, en ocasiones, la realidad no acompa\u00f1a, pero la esperanza del cambio es posible, a pesar de que un estudio reciente sobre \u201cPerspectivas sociales y del empleo en el mundo: Tendencias 2019\u201d, nos indique que durante el a\u00f1o pasado \u201cla mayor\u00eda\u201d de los 3300 millones de personas ocupadas carec\u00edan de la suficiente \u201cseguridad econ\u00f3mica, bienestar material e igualdad de oportunidades\u201d, y adem\u00e1s a\u00f1ade, que los progresos en la disminuci\u00f3n de desempleo a nivel mundial no evidencian \u201cuna mejora de la calidad del trabajo\u201d. Sea como fuere, son estos actuales d\u00e9ficits sociales, como el de trabajo decente y digno, sobre el que hay que actuar de manera global, puesto que la velocidad de reproducci\u00f3n de las desigualdades es un mal que nos inunda. Por desgracia, de cumplirse los pron\u00f3sticos de la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo (OIT), el incremento de la poblaci\u00f3n activa har\u00e1 que aumente el n\u00famero de desempleados a un ritmo de un mill\u00f3n de personas por a\u00f1o, llegando a los 174 millones de desocupados el a\u00f1o 2020. <\/p>\n<p>&nbsp; Por eso, es importante ese esp\u00edritu ut\u00f3pico que reivindico de manera consciente, al ser principio de toda mejora, que nos sirve para caminar y cuando menos para dise\u00f1ar un futuro mejor. No le cortemos las alas a nadie, y m\u00e1xime la de aquellas gentes que luchan por el cumplimiento de los derechos humanos, que batallan contra el cambio clim\u00e1tico, que apuestan por la igualdad de g\u00e9nero, por defender a los migrantes y refugiados. Llegado a este punto, tengo que reconocer que me gustan las mareas humanas activas, son mi debilidad; esa ciudadan\u00eda que construye puentes, que derriba muros, que integra la diversidad, que promueve la cultura del encuentro, que instruye y educa desde su ejemplaridad de quehaceres en el perd\u00f3n y la reconciliaci\u00f3n, en el sentido de la justicia, en el rechazo a la violencia, en el valor de unidad y uni\u00f3n universal. A veces de estos sue\u00f1os surgen grandes oportunidades, y la misi\u00f3n que parec\u00eda casi imposible, se torna viable y hasta real, pues es la apertura de esas puertas peque\u00f1as las que nos engrandecen y nos dan satisfacciones. Se me ocurre pensar en esas batalladoras mujeres de todo el mundo, que  poco a poco est\u00e1n haciendo de la desigualdad de g\u00e9nero en la m\u00fasica, un problema cada vez m\u00e1s evidente. Algo que se ha presenciado en grandes eventos como los Premios Grammy de 2019, donde hubo una alta representaci\u00f3n femenina y algunas artistas hablaron p\u00fablicamente sobre la problem\u00e1tica.<\/p>\n<p>&nbsp; La misma utop\u00eda de los derechos humanos, que tiene en Europa su verdadero hogar, tambi\u00e9n en este continente europe\u00edsta los hemos degradado, cuando no ignorado, hasta l\u00edmites extremos. S\u00f3lo hay que ver el trato que reciben algunos migrantes o el mercadeo de vidas humanas que a diario se producen en un orbe tan conflictivo como el presente, en parte por no avivar ese esp\u00edritu racional y moral, como valor esencial y bien supremo. Quiz\u00e1s, hoy m\u00e1s que nunca, estamos invitados a repetir este pulso creativo y natural de San Francisco de As\u00eds: \u201cSe\u00f1or, haznos art\u00edfices de paz; donde domina el odio, que nosotros proclamemos el amor; donde hay ofensas, que nosotros ofrezcamos el perd\u00f3n; donde abunda la discordia, que nosotros construyamos la paz\u201d. Precisamente, es esta quietud ut\u00f3pica, la que debe instarnos a desarmarnos, a ofrecer el coraz\u00f3n, pues si el pan de cada d\u00eda es vital o el mismo aire es necesario para vivir, tambi\u00e9n hemos de poner voluntad en impulsar el entendimiento entre semejantes. No habr\u00e1 acuerdo sin firmeza, ni rectitud sin compasi\u00f3n, pero tampoco habr\u00e1 conciliaci\u00f3n sin acci\u00f3n po\u00e9tica o sin reacci\u00f3n so\u00f1adora.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":12611,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12610"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12610"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12610\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29474,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12610\/revisions\/29474"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12611"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12610"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12610"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12610"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}