{"id":12588,"date":"2019-02-08T00:00:00","date_gmt":"2019-02-08T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-amor-como-siempre"},"modified":"2024-02-22T21:44:41","modified_gmt":"2024-02-23T03:44:41","slug":"el-amor-como-siempre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-amor-como-siempre","title":{"rendered":"El amor, como siempre."},"content":{"rendered":"<p><b>A mi cachorra como siempre.<\/b><br \/><b>La eterna locura de un sentimiento tan vivo y fugaz como la locura misma.<\/b><\/p>\n<p>No hay mejor tema para el mes de febrero para ese sentimiento, a veces amargo a veces dulce, que todos hemos sentido y que los afortunados continuamos sintiendo.<\/p>\n<p>Pero el concepto de amor en la historia de la humanidad no siempre ha sido el mismo y sin embargo siempre ha existido, dec\u00eda un conde del renacimiento italiano que a la edad media le debemos los dos peores inventos: La religi\u00f3n y el amor rom\u00e1ntico.<\/p>\n<p>Puede ser, lo cierto es que la necesidad afectiva en todo ser humano es real y a falta de ella nos consumimos como una flama sin ox\u00edgeno.<\/p>\n<p>Dejemos los tiempos anteriores al estereotipo del caballero y su dama para centrarnos en las \u00e9pocas m\u00e1s o menos actuales. Escribe Benito Taibo (1) que existen en la vida de un hombre \u201ctres poetas que nos tocan\u201d. Para un servidor que anda en busca de los otros dos solo existe una certeza,  el primero es Mario Benedetti.<\/p>\n<p>Remont\u00e1ndonos a mi adolescencia all\u00e1 por los a\u00f1os ochenta, cuando todav\u00eda estaban en vigor las ideolog\u00edas de izquierdas y derechas, hubiese parecido imposible, al menos inveros\u00edmil, que leyera la propaganda del \u201cenemigo\u201d aunque fuera en palabras m\u00e1gicas, sin embargo me sucedi\u00f3; devor\u00e9 \u201cLa Tregua\u201d (2) y otros escritos de Benedetti que nunca merecieron una pausa para los ojos.<\/p>\n<p>Una de las cosas m\u00e1s extraordinarias de la poes\u00eda bien hecha, bien construida, la misma que sale del coraz\u00f3n y que el alma asimila con deleite, la misma que nos hace el amor en cada l\u00ednea, en cada frase, en cada p\u00e1rrafo, en cada verso, en cada redondilla, en cada\u2026.. en cada todo.<\/p>\n<p>Toca a mis manos la antolog\u00eda de poemas \u201cEl amor, las mujeres y la vida\u201d (2) del gran uruguayo Benedetti. No hay torturas, ni gendarmes, ni pol\u00edtica, solo amor y ternura \u00bfDe qu\u00e9 otra cosa est\u00e1 hecha la vida?<\/p>\n<p>El amor es uno de los elementos m\u00e1s emblem\u00e1ticos del paso mortal por el tiempo, sea extendido o construido minuciosamente significa el apogeo de las relaciones humanas.<\/p>\n<p>No existe mejor antolog\u00eda que la configurada por el propio autor, sobre todo en el tema que nos ocupa. Recuerdo a Benedetti leyendo sus poemas en idioma alem\u00e1n, escena recreada por una premiada pel\u00edcula argentina \u00a1Nada que ver! Dir\u00edan los \u201cmilenians\u201d, tendr\u00edan raz\u00f3n. Desde Borges sabemos que los \u201corientales\u201d (as\u00ed le dicen los argentinos cultos a los uruguayos) son mucho m\u00e1s divertidos y principalmente, mucho m\u00e1s rom\u00e1nticos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El amor, como siempre.<\/p>\n","protected":false},"author":1069,"featured_media":12589,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12588"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1069"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12588"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29466,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12588\/revisions\/29466"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}