{"id":12579,"date":"2019-02-08T00:00:00","date_gmt":"2019-02-08T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/del-desanimo-reinante-al-animo-inherente"},"modified":"2024-02-22T21:44:40","modified_gmt":"2024-02-23T03:44:40","slug":"del-desanimo-reinante-al-animo-inherente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/del-desanimo-reinante-al-animo-inherente","title":{"rendered":"Del des\u00e1nimo reinante al \u00e1nimo inherente"},"content":{"rendered":"<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero<\/b><\/p>\n<p>Ha llegado el momento de activar los acuerdos para una mayor quietud en el planeta. La tierra no puede ser un campo de batalla entre sus moradores. Tampoco podemos caer en el des\u00e1nimo. Estamos llamados a propiciar un estado de \u00e1nimo positivo, que es lo que nos embellece como individuos. Desde luego, nos merecemos otros caminos m\u00e1s aut\u00e9nticos, m\u00e1s de concordia entre los linajes, que nos hagan reconocernos en esa atm\u00f3sfera arm\u00f3nica de uni\u00f3n y unidad, que es lo que verdaderamente hace que avancemos como ciudadan\u00eda con plenos e iguales derechos. En consecuencia, actitudes recientes como la del Gobierno centroafricano que, con el apoyo de las Naciones Unidas, alcanzase un acuerdo con m\u00e1s de una decena de grupos armados para terminar con las hostilidades que han sumido al pa\u00eds en la violencia desde 2013, cuando menos es una esperanzadora noticia, un referente a imitar. Hablando, hemos de entendernos siempre. Pensemos que la norma m\u00e1s singular, primera y esencial a toda vida humana, radica en buscar sosiego; y, por ello, hay que poner voluntad en lograrlo.<\/p>\n<p>Bajo ese af\u00e1n de di\u00e1logo, en el que el coraje o el \u00e1nimo act\u00faan siempre, el raciocinio como esp\u00edritu es fundamental. Asimismo, la pujanza del car\u00e1cter y de los sentimientos ha de ayudar a que la raz\u00f3n alcance un conocimiento m\u00e1s ed\u00e9nico, y as\u00ed poder ser un agente esclarecedor. Sin duda, nos hace falta tomar otro rumbo m\u00e1s equitativo y humano. Alej\u00e9monos de toda distracci\u00f3n que nos adoctrine. La libertad es para vivirla. Por ejemplo, las personas corruptas carecen de nervio para reaccionar, est\u00e1n vendidos a ese putrefacto orbe. No caigamos en el desaliento entonces. Pong\u00e1monos a cambiar esa cruel realidad. Numerosa gente sufre y es v\u00edctima de las mayores tropel\u00edas de deshumanizaci\u00f3n. Son muchas las contiendas in\u00fatiles, cuantioso el odio sembrado, multitud las venganzas vertidas. Quiz\u00e1s el mundo sea gemido y lucha, pero tambi\u00e9n debe ser euforia por el cambio, anhelo y entusiasmo por mejorar la existencia de todos y de cada uno en particular. <\/p>\n<p>Por tanto, en medio de tantos signos de desconsuelo, de injusticias, necesitamos tender la mano al que lo necesita; pero, de igual modo, tambi\u00e9n se requiere de otras disposiciones m\u00e1s comprensivas, que nos faciliten la convivencia, haci\u00e9ndonos m\u00e1s humanitarios y cooperantes para emprender otros andares m\u00e1s inclusivos, a trav\u00e9s del aut\u00e9ntico abrazo de la reconciliaci\u00f3n y el desarrollo. Por cierto, seg\u00fan la Oficina de Coordinaci\u00f3n de Asuntos Humanitarios de la ONU, 2,9 millones de seres humanos, m\u00e1s de la mitad ni\u00f1os, necesitar\u00e1n asistencia humanitaria y de protecci\u00f3n en el pa\u00eds africano durante 2019. Casi nada. Son cifras que llevan impl\u00edcitas latidos del alma. Se trata de m\u00e1s del 63% de la poblaci\u00f3n total. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n como reconoce Naciones Unidas, cada vez m\u00e1s ni\u00f1os son privados de la educaci\u00f3n porque las escuelas son atacadas, destruidas, da\u00f1adas u ocupadas o porque los ni\u00f1os y sus familias tienen miedo de asistir a clases por los riesgos a los que pueden estar expuestos en la carretera o en el propio centro educativo, como el secuestro, el reclutamiento o la violencia sexual por las partes en conflicto. Esta situaci\u00f3n es muy grave, grav\u00edsima, puesto que es nuestra responsabilidad mitigar o reducir la vulnerabilidad de los ni\u00f1os ante esta grave violaci\u00f3n. Indudablemente, hacen falta mortales de \u00e1nimo gozoso para que nos hagan la vida m\u00e1s llevadera; un intelecto triste, todo lo marchita a su paso. Me quedo con lo que hace unos d\u00edas dijo el Papa Francisco, al recomendar a los participantes de una orden hospitalaria, que bien puede hacerse extensiva a todos, la creaci\u00f3n de redes \u201csamaritanas\u201d en favor de los m\u00e1s d\u00e9biles, con atenci\u00f3n particular a los enfermos pobres, y \u2013 en este sentido afirmaba- \u201cque nuestros hogares sean siempre comunidades abiertas y acogedoras para globalizar una solidaridad compasiva\u201d. <\/p>\n<p>En efecto, quien amasa estas ilusiones que fraternizan suelen vivir de otro modo, para empezar con un crecimiento m\u00e1s interno, m\u00e1s de entrega, m\u00e1s de colaborar en esa integraci\u00f3n que todos nos merecemos. En este sentido, hay que alegrarse de los programas de reincorporaci\u00f3n sostenibles, financiados de manera segura para los ni\u00f1os que anteriormente estaban asociados con fuerzas y grupos armados, resaltando la creaci\u00f3n de una Coalici\u00f3n Mundial para la Reintegraci\u00f3n, copresidida por UNICEF, lanzada en septiembre de 2018. Al fin y al cabo, si en verdad queremos asegurar su protecci\u00f3n y una transformaci\u00f3n en el mundo, es primordial romper los ciclos de violencia y prevenir futuros conflictos. La paz llegar\u00e1 cuando la justicia nos alcance a todos para defender la vida y abrazar la autenticidad de lo que hemos de ser: Amor, \u00a1s\u00f3lo amor!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":12580,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12579"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12579"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12579\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29463,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12579\/revisions\/29463"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12580"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}