{"id":12530,"date":"2019-02-01T00:00:00","date_gmt":"2019-02-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/hay-que-dejarse-hermanar"},"modified":"2024-02-22T21:44:03","modified_gmt":"2024-02-23T03:44:03","slug":"hay-que-dejarse-hermanar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/hay-que-dejarse-hermanar","title":{"rendered":"Hay que dejarse hermanar"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>Escritor<\/p>\n<p>\/ corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p>Estamos predestinados a tener que abrazarnos, si en verdad queremos confluir en los valores que construyen el proceder en com\u00fan, con la \u00fanica fuerza qu\u00edmica que todos llevamos consigo, y que no es otra que la del amor. Hasta el mismo esp\u00edritu del universo, con su tabla peri\u00f3dica de elementos varios, nos descubre esa unidad arm\u00f3nica en la que se aglutinan sensaciones verdaderamente asombrosas, que nos hacen repensar sobre nuestro futuro como especie pensante; un porvenir que va a depender de nuestras acciones  conjuntas, pero tambi\u00e9n de nuestras opciones morales colectivas. <\/p>\n<p>Ciertamente, todas las culturas hemos de poner los recursos de la mente, tanto la energ\u00eda intelectual como la espiritual, al servicio de nuestra historia, sabiendo que activando un mundo m\u00e1s humano, es posible corregir situaciones de injusticia y aplacar los conflictos. <\/p>\n<p>Degradarse como linaje conlleva perder nuestra propia identidad, olvidarse de los valores primarios que nos consagran y dignifican, haci\u00e9ndonos seres verdaderamente esclavos de nuestras miserias, que son muchas y abundantes, sobre todo cuando no se est\u00e1 convencido de la prioridad de la \u00e9tica sobre la t\u00e9cnica o de la est\u00e9tica sobre nuestras andanzas, pues al fin y al cabo lo transcendente es el h\u00e1lito sobre el cuerpo, o la persona sobre las cosas. Con raz\u00f3n, nuestras propias entra\u00f1as descansan cuando echan sus lamentos y el sufrimiento se satisface con sus l\u00e1grimas. <\/p>\n<p>Insisto, insistir\u00e9 mil veces mil de millones mil, que hay que dejarse abrazar por nuestra libre vocaci\u00f3n constructora de existencias. Por ello, considero muy sugestivo que, con el prop\u00f3sito de crear conciencia a nivel mundial sobre las ciencias b\u00e1sicas y mejorar la educaci\u00f3n en el \u00e1mbito cient\u00edfico con miras a optimizar la calidad de lo cotidiano de cada d\u00eda, y de avanzar en materia de investigaci\u00f3n y desarrollo, la Asamblea General de la ONU haya proclamado este 2019 como el A\u00f1o Internacional de la Tabla Peri\u00f3dica de Elementos Qu\u00edmicos, con la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Educaci\u00f3n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como organismo encargado de su promoci\u00f3n. <\/p>\n<p>En efecto, hace 150 a\u00f1os, el cient\u00edfico ruso Dmitry Ivanovich Mendeleev clasific\u00f3 los elementos qu\u00edmicos conocidos hasta entonces en una tabla, abriendo con ella una ventana al universo, y desde ese momento, no s\u00f3lo contamos con una herramienta que permite a los cient\u00edficos analizar y prever las propiedades de la masa, tanto en la tierra como en el orbe, sino que tambi\u00e9n ayuda a unir los intelectos y las almas, precisamente porque saben m\u00e1s est\u00e1n llamados a servir mejor. No olvidemos que la ciencia avanza a pasos asistidos, no a saltos endiosados, ya que esto \u00faltimo ser\u00eda una ruina total. <\/p>\n<p>Si alrededor de la esencia habita el hogar de la ciencia, lo que nos injerta el deseo de amar, de abrazarse con todo el valor cultural y humano que ello supone, de sostenerse y acompa\u00f1arse en tantos momentos dif\u00edciles de nuestra vida, de re\u00edr y llorar juntos, de compartir sentimientos en suma, para crecer humanamente. Todo ello, es una sint\u00e9tica ineludible, al menos para crecer por dentro y no hundirse jam\u00e1s. El objetivo: salir al encuentro unos de otros, no encerrarse en uno mismo, donarse siempre. Desde luego, si estuvi\u00e9ramos m\u00e1s en este tipo de acciones, seguramente, se rebajar\u00eda la estad\u00edstica de seis personas ahogadas cada d\u00eda en el Mediterr\u00e1neo en 2018. <\/p>\n<p>En consecuencia, hemos de tomar otros est\u00edmulos m\u00e1s interiores, de abrirse, de compartir y de comunicarse entre nosotros. Nada es m\u00e1s enriquecedor que estar siempre dispuesto a la escucha, que trazar proyectos en com\u00fan, que valorarse y valerse todos en uno y uno en todos, que fortalecer las relaciones y fortificar ese soplo de luz que nos hermana. Sea como fuere, me gusta esa qu\u00edmica que nos hace familia, que nos ennoblece como humanidad y nos enaltece como poes\u00eda viva. Por desgracia, hoy el camino para mucha gente se hace duro, y es ah\u00ed, en esa realidad dolorosa cuando tenemos que ablandar los corazones, poni\u00e9ndonos al servicio de esa ciudadan\u00eda que nos vierte con su mirada, un fuerte y silencioso dolor humano. Ya est\u00e1 bien de permanecer adormecidos y de no despertar en auxilio de quien nos llama desesperadamente. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":12531,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12530"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12530"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12530\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29442,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12530\/revisions\/29442"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12531"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12530"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12530"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12530"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}