{"id":12474,"date":"2019-01-25T00:00:00","date_gmt":"2019-01-25T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/crecidos-por-la-discordia-desbordados-por-la-violencia-2"},"modified":"2024-02-22T21:43:33","modified_gmt":"2024-02-23T03:43:33","slug":"crecidos-por-la-discordia-desbordados-por-la-violencia-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/crecidos-por-la-discordia-desbordados-por-la-violencia-2","title":{"rendered":"Crecidos por la discordia, desbordados por la violencia"},"content":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/p>\n<p>Escritor<\/p>\n<p>\/ corcoba@telefonica.net<\/p>\n<p>El d\u00eda que dejemos de estar divididos, en parte porque andamos<br \/>\nsedientos de esperanza y lucidez, aprenderemos a madurar m\u00e1s interiormente, lo<br \/>\nque conlleva a ver el futuro de cada cual m\u00e1s nutrido de rectitud social.<br \/>\nSabemos que las guerras nos han devastado y no aprendemos, que disgregarse y no<br \/>\nhacerse familia es perjudicial para todos, que refugiarse en el ojo por ojo nos<br \/>\nvuelve ciegos, cuando la vida es un camino a profundizar para hacerlo vivo,<br \/>\ntanto en vivencias como en convivencias. Nada, por tanto, nos debe ser ajeno.<br \/>\nNo podemos seguir crecidos por la discordia y, a\u00fan peor, desbordados por la<br \/>\nviolencia. Se requiere otro tipo de rostro m\u00e1s arm\u00f3nico, y otro coraz\u00f3n para<br \/>\nverter un rastro m\u00e1s comprensivo, dispuesto a negarse a tomar la v\u00eda<br \/>\ndestructiva contra s\u00ed mismo.<\/p>\n<\/p>\n<p>Para desgracia de la especie humana, de la que todos formamos parte,<br \/>\nhay una decadencia silenciosa e inhumana que nos lleva a una realidad<br \/>\nverdaderamente catastr\u00f3fica. Simplemente hay que analizar un nuevo informe de<br \/>\nla UNESCO que confirma que la violencia y el acoso entre escolares son<br \/>\nproblemas importantes en todo el mundo. Desde luego, no podemos permitir que<br \/>\nesta situaci\u00f3n se ampare en el tiempo, sin hacer justicia a esos sembradores que<br \/>\nadoctrinan, que est\u00e1n al servicio del terror, de las idololog\u00edas del odio y la<br \/>\nvenganza en suma.<\/p>\n<p>El uso de la violencia nunca puede estar respaldado por nadie, es un<br \/>\ncamino equivocado, un comportamiento mezquino e hist\u00f3rico, totalmente salvaje,<br \/>\nque no s\u00f3lo hay que prevenirlo, tambi\u00e9n hay que borrarlo de nuestras mentes. Seguramente,<br \/>\ntodos los gobiernos tienen que hacer m\u00e1s. Para empezar, han de consensuarse lenguajes<br \/>\nmenos b\u00e9licos, acercar posturas, entenderse y no intimidarse, ponerse al<br \/>\nservicio de la concordia siempre, animados por el deseo colectivo de ser<br \/>\nservidores a trav\u00e9s del justo di\u00e1logo. <\/p>\n<p>En cualquier caso, todos los moradores del planeta tenemos derecho a<br \/>\nvivir en un entorno seguro; pues si todos somos ciudadanos del mundo, hemos de<br \/>\nserlo como miembros de una misma familia humana, donde todo se resuelve con generosidad,<br \/>\ncon la genialidad del afecto en definitiva. En consecuencia, tan importante es<br \/>\naprender a dominarnos como saber perdonar y ser clemente. Al fin y al cabo,<br \/>\nconvivir es reprenderse uno mismo, respetar y respetarse. Sin embargo, la<br \/>\nrealidad nos dice que all\u00ed donde la violencia persiste, la salud corre grave<br \/>\npeligro. La cuesti\u00f3n es que tanto ese esp\u00edritu continuamente discordante,<br \/>\nhostil, violento, puede evitarse. Las sociedades pueden ser m\u00e1s arm\u00f3nicas, m\u00e1s<br \/>\nsaludables colectivamente, a poco que impulsemos la cooperaci\u00f3n entre unos y<br \/>\notros y el compromiso de estar perennemente ah\u00ed como agentes de quietud.<\/p>\n<p>Pensemos que la uni\u00f3n hace la fuerza, no as\u00ed la discordia que todo lo<br \/>\ndebilita, y hasta destruye y arruina los m\u00e1s poderosos imperios. Con las situaciones<br \/>\nviolentas pasa lo mismo, as\u00ed jam\u00e1s se resuelve nada, yo dir\u00eda que acrecientan<br \/>\nlos dramas. Por consiguiente, si cualquier ser humano necesita un sistema de<br \/>\nprotecci\u00f3n social s\u00f3lido y con capacidad de respuesta que asegure cobertura<br \/>\npara todas las personas vulnerables, tambi\u00e9n se requiere de otros sistemas<br \/>\neducativos mundializados que desplieguen constantes energ\u00edas de esp\u00edritu y de<br \/>\nacci\u00f3n, encaminados a fortalecernos en comunidad, a trav\u00e9s de un bienestar<br \/>\nestable y tranquilo. O sea, que menos bombas y m\u00e1s abrazos, menos armas y m\u00e1s<br \/>\nalma. Es lo que nos hace falta. Dicho lo cual, la pol\u00edtica no puede ser<br \/>\nviolenta. Tampoco ninguna religi\u00f3n, que se precie de serlo, siembra el terror. Lo<br \/>\nmismo sucede con las finanzas, no hay que sobreestimarlas m\u00e1s de lo que valen.<br \/>\nLo transcendente son otras pr\u00e1cticas, impulsadas por los peque\u00f1os gestos y los<br \/>\ngrandes prop\u00f3sitos; el de ser cuidadores del sosiego, un esp\u00edritu en paz, un<br \/>\ndonante del amor en definitiva. Coexistiremos mejor.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":12475,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12474"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12474"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12474\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29420,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12474\/revisions\/29420"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12475"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}