{"id":12364,"date":"2019-01-10T00:00:00","date_gmt":"2019-01-10T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/vivir-unidos-para-convivir-hermanados"},"modified":"2024-02-22T21:42:39","modified_gmt":"2024-02-23T03:42:39","slug":"vivir-unidos-para-convivir-hermanados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/vivir-unidos-para-convivir-hermanados","title":{"rendered":"Vivir unidos para convivir hermanados"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero\/ Escritor.<\/b><\/p>\n<p><b>corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cLa idea que dirige el progreso humano es ese soplo arm\u00f3nico de verso y palabra, de arte y vida, de concepci\u00f3n verdadera y fecunda\u201d.<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Nuestra historia de seres pensantes, con coraz\u00f3n y cuerpo, con raciocinio y voluntad, lo que pone en evidencia es que estamos llamados a vivir unidos, preocup\u00e1ndonos los unos de los otros, haciendo familia y renaciendo cada d\u00eda, con las consecuencias que ello conlleva de perpetuarse en el tiempo, y de inmortalizar ese esp\u00edritu solidario, tan necesario como imprescindible, m\u00e1xime en una \u00e9poca en el que muchas personas huyen para salvar sus  vidas, por un techo seguro y un lugar donde no tengan que vivir con miedo. Por tanto, es de agradecer  que a pesar del r\u00e9cord de desplazamiento forzado a nivel mundial, los servicios de salud para los refugiados y otras poblaciones desplazadas, sean capaces de resistir, seg\u00fan dice el \u00faltimo informe de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR). De ah\u00ed la importancia de que ning\u00fan ser humano se sienta propiedad de nadie, sino servidor de todos. No olvidemos que el derecho de toda persona a no ser sometida a compraventa est\u00e1 reconocido en el derecho internacional como norma inderogable; sin embargo, gracias al dios dinero que todo lo corrompe y a la impunidad de algunos privilegiados, resulta dif\u00edcil mantener esa vinculaci\u00f3n de encuentro, que es lo que verdaderamente nos abre al mundo, a un dilatado horizonte de esperanzas y consuelos. <\/p>\n<p>Ciertamente, en ocasiones, nos quedamos sin aliento al ver tantas vidas truncadas, muertas por el dolor de la soledad, una plaga t\u00edpica y reveladora de los desequilibrios y conflictos de este mundo globalizado. Bien es verdad que uno tiene que empezar por saber convivir con la luz del amor y de la mente, pues lo fundamental es alumbrarse el camino entre todos, para no tropezar siempre en la misma piedra, y dejar de verter energ\u00edas en pozos que nos conducen a la destrucci\u00f3n. Sabemos que hoy la desesperaci\u00f3n se acumula en muchas fronteras, en parte por esa frialdad human\u00edstica que llevamos consigo. Justamente, por ello, hemos de procurar cada uno el bien de los dem\u00e1s, que no es otra cosa que hacer respetar los derechos y los deberes con diligencia y eficacia crecientes. Por desgracia, no puede haber hermanamiento cuando fallamos hasta en el mismo respeto hacia nuestro an\u00e1logo, cuando obviamos el deber de colaboraci\u00f3n con nuestros semejantes, cuando somos unos irresponsables, y en lugar de sentirnos estimulados por ayudar, s\u00f3lo pensamos en la raz\u00f3n del poder para dominar y de la fuerza para aplastar. Esto pasa cuando el orden moral no se considera, y la autoridad gobernante se endiosa en su ordeno y mando. As\u00ed, toda relaci\u00f3n debe regirse por la verdad, pero tambi\u00e9n por la justicia y el principio de la solidaridad m\u00e1s activa. <\/p>\n<p>Cada ser ha de reencontrarse conviviendo con su semejante, formando una unidad. Precisamente, la idea que dirige el progreso humano es ese soplo arm\u00f3nico de verso y palabra, de arte y vida, de concepci\u00f3n verdadera y fecunda. Tambi\u00e9n las naciones deben encontrarse entre s\u00ed. No se necesitan fronteras para abrir m\u00e1s frentes. Se trata de fraternizarse, de edificarse como humanidad, asistiendo a los d\u00e9biles, conciliando pensamientos e ideas colectivamente, estableciendo programas comunes entre culturas diversas, aprovechando la buena vecindad para organizar los intercambios, instaurando lenguajes m\u00e1s comprensivos que nos aviven el coraz\u00f3n. No hay otra, s\u00f3lo manteni\u00e9ndonos juntos podemos transmitir a las generaciones futuras un mundo m\u00e1s ecu\u00e1nime, m\u00e1s social y m\u00e1s seguro. La cooperaci\u00f3n, que ha de ser un hecho y un beneficio para toda la humanidad, es tambi\u00e9n un deber \u00e9tico, que une a los esp\u00edritus entre s\u00ed y los hace pensar al un\u00edsono en favor de todas las gentes.  <\/p>\n<p>Desde luego, cualquier signo de concurrencia vale la pena llevarlo a buen t\u00e9rmino. Se me ocurre aplaudir ese acuerdo reciente entre el Director General de la FAO y el Rector de la Universidad de Chile, con el fin de impulsar pol\u00edticas de salud p\u00fablica que ayuden a disminuir el sobrepeso y la obesidad en la regi\u00f3n, fomentando el consumo de alimentos saludables y facilitando la participaci\u00f3n de los mercados locales. Est\u00e1 visto que cualquier uni\u00f3n, como muchos Estados han firmado, por abordar el uso sostenible de los recursos naturales, la adaptaci\u00f3n al cambio clim\u00e1tico y la gesti\u00f3n del riesgo de desastre, contribuye a ese avance humano del que estamos tan necesitados el linaje. Tambi\u00e9n la Organizaci\u00f3n Internacional del Trabajo, al cumplir un centenario de su funcionamiento en 2019, ha lanzado una campa\u00f1a mundial para conectar con las gentes, con la vida cotidiana de la ciudadan\u00eda, desde la igualdad de g\u00e9nero y el empleo juvenil hasta el cambio clim\u00e1tico y la inteligencia artificial, a trav\u00e9s de un conjunto de im\u00e1genes y animaciones din\u00e1micas. Al fin y al cabo, son estos signos de alianzas entre humanos los que contribuyen a ilusionarnos, a concebir todas las cosas de la vida, a ser personas que saben vislumbrar los problemas humanos, absolver, estar y auxiliar en el momento exacto. Pensemos, pues, que tras el abrazo del alma se reorganiza mejor una sociedad llamada a ser familia y, adem\u00e1s, humana. Esto es humanidad; a tenor de un ritmo, aquel que refleja justicia y bienestar para todos los mortales.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":12365,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12364"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12364"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12364\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29377,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12364\/revisions\/29377"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12365"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12364"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12364"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12364"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}