{"id":12259,"date":"2018-12-21T00:00:00","date_gmt":"2018-12-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/porque-menos-es-mas-2"},"modified":"2024-02-22T21:41:46","modified_gmt":"2024-02-23T03:41:46","slug":"porque-menos-es-mas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/porque-menos-es-mas-2","title":{"rendered":"Porque menos, es m\u00e1s"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos<\/i>, por:&nbsp;Jordy R. Abraham Mat\u00ednez.<\/b><\/p>\n<p><b>JordyAbraham@gmail.com \/  @JordyAbraham<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>Cuando nos disponemos a hablar en p\u00fablico o escribir un texto de<br \/>\nrelevancia, se vuelve fundamental la elecci\u00f3n de las palabras a usar. Un buen<br \/>\ndiscurso debe contar con una estructura elocuente, pero, sobre todo debemos<br \/>\nprestar atenci\u00f3n al contenido del mensaje. En el proceso, identificamos las<br \/>\nideas principales a tratar y se crean frases de impacto, dejando a un lado<br \/>\naquello que no es indispensable. Menos es m\u00e1s al ejercer la comunicaci\u00f3n efectiva.\n<\/p>\n<p>La sustancia debe prevalecer sobre el rollo excedente que desv\u00eda la<br \/>\natenci\u00f3n de quien recibe el mensaje. Desarrollar las habilidades requeridas<br \/>\npara convertirnos en buenos comunicadores toma tiempo y esfuerzo. Solo la<br \/>\npr\u00e1ctica constante nos lleva a este destino. A un orador experimentado, le<br \/>\nbastan pocas palabras para lograr influir en su p\u00fablico, ya sea para invitarlo<br \/>\na la reflexi\u00f3n, o bien, para persuadirlo de actuar en un determinado sentido.<br \/>\nQuienes dominan estas aptitudes, tienden a crecer en su liderazgo personal de<br \/>\nmanera notoria.<\/p>\n<p>Pues bien, lo mismo ocurre en el plano de las acciones que decidimos<br \/>\nemprender de forma cotidiana. La leg\u00edtima disposici\u00f3n de ser agentes de cambio<br \/>\nes un elemento valioso que debe estar presente en cualquier l\u00edder potencial.<br \/>\nSin embargo, el pensamiento cr\u00edtico es una cualidad que no puede soslayarse, ya<br \/>\nque funge como una herramienta que nos permite seleccionar aquellas causas que<br \/>\nnos muevan hacia nuestras metas. En otras palabras, quien mucho abarca poco<br \/>\naprieta como ya lo afirma el dicho coloquial. Las acciones contundentes son las<br \/>\nque consiguen ejercer un impacto de importancia, que vaya m\u00e1s all\u00e1 del<br \/>\naspaviento. En este sentido, la impulsividad es un obst\u00e1culo para quienes<br \/>\ntienen un esp\u00edritu emprendedor. Solo partiendo de la organizaci\u00f3n se alcanzan a<br \/>\nconsolidar los proyectos que llaman a la grandeza. El trabajo en equipo es un<br \/>\ngran aliado, ya que abre la oportunidad de conjugar voluntades y visiones en<br \/>\ntorno a un objetivo espec\u00edfico. <\/p>\n<p>Uno de los primeros pasos, necesariamente ser\u00e1 el delimitar un rubro de<br \/>\nacci\u00f3n. Tras detectar un problema social que demanda ser atendido, se agrupar\u00e1n<br \/>\nlos medios con los que se dispone para trabajar con empe\u00f1o y perseverancia. La<br \/>\nmayor satisfacci\u00f3n llega cuando un proyecto personal o grupal se vuelve referente<br \/>\ne incluso modelo a seguir. Lo anterior ocurre al generarse una sinergia de<br \/>\ncolaboraci\u00f3n en la cual las acciones puntuales sean las protagonistas y no la<br \/>\nparafernalia propia de la ostentaci\u00f3n. Priorizar la calidad sobre la cantidad<br \/>\nsiempre ser\u00e1 una elecci\u00f3n inteligente. <\/p>\n<p>Que nuestras acciones sean memorables depender\u00e1 del valor que imprimamos a<br \/>\ncada una de las oportunidades que se nos presenten para transformar el entorno.<br \/>\nNunca subestimemos el poder de la determinaci\u00f3n y seamos responsables al<br \/>\nescoger las palabras, los modos y las decisiones a tomar.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":12260,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12259"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12259"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12259\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29336,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12259\/revisions\/29336"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12260"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12259"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12259"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12259"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}