{"id":12026,"date":"2018-11-22T00:00:00","date_gmt":"2018-11-22T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/una-economia-plenamente-solidaria-2"},"modified":"2024-02-22T21:40:26","modified_gmt":"2024-02-23T03:40:26","slug":"una-economia-plenamente-solidaria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/una-economia-plenamente-solidaria-2","title":{"rendered":"Una econom\u00eda plenamente solidaria"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>Escritor&nbsp;\/&nbsp;corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cHoy se requiere una fuerza copart\u00edcipe mundializada, donde todo individuo se sienta responsable de los dem\u00e1s, y cada cual sea honesto consigo mismo\u201d.<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>No vemos por otros ojos que la econom\u00eda, y no estar\u00eda mal que fuese as\u00ed, en el caso de que nos sirviera para hacer un uso m\u00e1s eficiente de los recursos, para corregir desviaciones y referencias ego\u00edstas, poniendo de relieve la importancia de una decente distribuci\u00f3n social. Sin embargo, este mundo de intereses y corrupciones impide esa actividad human\u00edstica de b\u00fasqueda del bien com\u00fan. Por eso, el gran desaf\u00edo que tenemos ante nosotros pasa por cambiar de actitudes, de pensamiento y de comportamientos, lo que nos exige a todos confluir en una mayor conciencia moral y en una responsabilidad personal y comunitaria, que nos lleve a una actividad econ\u00f3mica verdaderamente humana y justa. <\/p>\n<p>No podemos privilegiar a unos sectores en detrimento de otros. Hoy se requiere una fuerza copart\u00edcipe mundializada, donde todo individuo se sienta responsable de los dem\u00e1s, y cada cual sea honesto consigo mismo. Eliminar el hambre en el mundo, por tanto, es un objetivo que hemos de alcanzar cuanto antes en esta era de la globalizaci\u00f3n, sobre todo para preservar la paz y la subsistencia de la tierra. <\/p>\n<p>La apuesta por una econom\u00eda plenamente solidaria es un activo indulgente obviamente necesario como expresi\u00f3n aut\u00e9ntica de humanidad y como elemento de importancia fundamental en nuestras propias relaciones humanas. De ah\u00ed que nos entristezca que la pobreza rural en Am\u00e9rica Latina haya crecido en dos millones de personas en 2016, el primer aumento en diez a\u00f1os, alerta un reciente informe de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas para la Alimentaci\u00f3n (FAO). Verdaderamente cuesta creer esta reversi\u00f3n hist\u00f3rica, pero lo cierto es que nos estamos olvidando del campo. Es injusto que la renta anual media de un trabajador del sector rural en Am\u00e9rica Latina en el 2015 era de 363 d\u00f3lares anuales, menos de la mitad de los 804 que recib\u00edan los trabajadores urbanos. Lo mismo sucede en pa\u00edses avanzados de la Uni\u00f3n Europea, donde la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica a\u00fan est\u00e1 por llegar a todos los grupos de la sociedad. El crecimiento del salario real se aceler\u00f3 en 2018, pero se mantiene por debajo del crecimiento de la productividad y de lo que podr\u00eda esperarse, dado el mercado laboral positivo y el desempe\u00f1o econ\u00f3mico. <\/p>\n<p>En efecto, el que la desigualdad y la pobreza contin\u00fae siendo una realidad, exige otras pol\u00edticas m\u00e1s solidarias, que apoyen realmente el crecimiento inclusivo y sostenible m\u00e1s all\u00e1 de las palabras, puesto que para recuperarse de las miserias y converger hacen falta acciones concretas, encaminadas a que el significado social de entrega, acogida y uni\u00f3n, se hagan verdaderamente reales. Lo que no se puede consentir en los tiempos actuales es que a\u00fan prosigan y proliferen actividades financieras mal utilizadas y mayoritariamente especulativas. Deber\u00edan imponerse nuevas reglas y encontrar nuevas formas de compromiso universal y fraterno, pues no hay desarrollo si no es integrador con el linaje al completo. <\/p>\n<p>Por desgracia, tambi\u00e9n expertos de la ONU en Derechos Humanos acaban de asegurar recientemente estar muy preocupados por los cambios para endurecer las leyes de inmigraci\u00f3n en Italia y por el clima de odio y discriminaci\u00f3n en el pa\u00eds. Son estas atm\u00f3sferas excluyentes y de resentimiento las que nos impiden avanzar por muchas claves econ\u00f3micas que avivemos, lo cierto es que la humanidad corre nuevos peligros de servidumbre y manipulaci\u00f3n, como en otro tiempo ya fue. Ojal\u00e1 aprendi\u00e9ramos a llevar consigo otro coraz\u00f3n m\u00e1s aut\u00e9ntico, m\u00e1s virtuoso en el respeto del derecho fundamental de cada cultura y de cada persona en particular.<\/p>\n<p>En cualquier caso, si en verdad tuvi\u00e9semos en los pr\u00f3ximos a\u00f1os una econom\u00eda plenamente solidaria, ganar\u00edamos todos, en la medida que sabr\u00eda situarse al servicio de la colectividad, del bien com\u00fan nacional y mundial, con un amplio significado de esp\u00edritu predispuesto y colaborador, poniendo la centralidad en el ser humano. En ocasiones todav\u00eda se nos olvida la protecci\u00f3n a los ciudadanos m\u00e1s vulnerables, cuesti\u00f3n que continua siendo crucial, lo que requiere unidad en el alma de la cooperaci\u00f3n internacional. Algo que se da cuando llevamos consigo un crecimiento interior capaz de donarse, para hacer menos pobres a los pobres y a los ricos m\u00e1s solidarios. La mejor econom\u00eda, sin duda, tendr\u00eda un aire conjunto, de hacer familia en la solidaridad con el v\u00ednculo de los abecedarios hermanados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12026"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12026"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29252,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12026\/revisions\/29252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}