{"id":11949,"date":"2018-11-13T00:00:00","date_gmt":"2018-11-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-democracia-como-medicina"},"modified":"2024-02-22T21:39:47","modified_gmt":"2024-02-23T03:39:47","slug":"la-democracia-como-medicina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-democracia-como-medicina","title":{"rendered":"La Democracia como medicina"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p>A mas de cuatro meses de haber sufrido la peor derrota de su historia, mayoritariamente en manos de MORENA, pareciera que el PRI en todos sus niveles, no encuentra la explicaci\u00f3n de la debacle capaz de convencer a sus militantes y, sobre todo, a quienes tradicionalmente han sido los encargados de tomar las decisiones en la organizaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La personalizaci\u00f3n de las culpas es la pr\u00e1ctica cotidiana y el\u00fanico medio para justificar los resultados adversos. \u201c\u00c9chale la culpa a quien mas odio le tengas\u201d, parece ser la consigna m\u00e1s recurrida y la actitud mas c\u00f3moda, en lugar de realizarun ejercicio cr\u00edtico honesto, serio, profundo y revelador delas causas reales de la derrota en la Presidencia de la Rep\u00fablica, el Congreso de la Uni\u00f3n, un gran n\u00famero de gubernaturas, congresos locales y m\u00faltiples presidencias municipales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Empero, no es sino en el autoritarismo hist\u00f3rico como formade gobernar en donde se pueden encontrar, de un lado, la raz\u00f3n de la poca capacidad para entender las causas del fracaso y, de otro, la causa primigenia del mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En efecto, al ser el PRI la entidad pol\u00edtica acompa\u00f1ante delr\u00e9gimen surgido de la Revoluci\u00f3n Mexicana, definido por Sartori como un \u201cesquema de presidencialismo autoritario sostenido por un sistema de partido hegem\u00f3nico\u201d, eseautoritarismo de origen le impide ver con claridad cuales son los errores habituales responsables de los p\u00e9simos resultadosy es, a un tiempo, el causante de los mismos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ende, resulta por dem\u00e1s dif\u00edcil, para quienes se formarony beneficiaron en la cultura de la \u201cl\u00ednea\u201d y el \u201cdedazo\u201d, comprender el da\u00f1o que la falta de vida democr\u00e1tica le genera a un partido pol\u00edtico. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consecuentemente, acostumbrados a ordenar sin explicar y aacatar sin cuestionar, poco pueden entender acerca de la necesidad del otorgamiento de candidaturas a liderazgos reales en vez de d\u00e1rselas a incondicionales personales con el objetivo de ser mas competitivos; de la misma manera, les resulta complejo asumir la importancia del reconocimiento ala capacidad por encima de la oportunidad con miras apermitir espacios a los capaces en lugar de asign\u00e1rselos a los oportunistas; ignoran tambi\u00e9n, la urgencia del triunfo de la idoneidad sobre la improvisaci\u00f3n, a fin de evitar la usurpaci\u00f3n del lugar del apto en manos del incompetente; y asimismo, desconocen la exigencia de eliminar la sumisi\u00f3ncomo \u00fanico m\u00e9rito para el desarrollo de una carrera pol\u00edtica. <\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De igual forma, ese autoritarismo ha permitido el surgimiento de pr\u00e1cticas de gobierno generadoras de corrupci\u00f3n, impunidad, pobreza e inseguridad, las cualesinfluyen negativamente en el \u00e1nimo de los ciudadanos quienes a trav\u00e9s de su voto expresan su desaprobaci\u00f3n a ese modo de gobernar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adicionalmente a ello, es muy com\u00fan confundir los s\u00edntomas con la enfermedad. Si bien el compadrazgo, el amiguismo, el servilismo, la imposici\u00f3n, el dedazo y la corrupci\u00f3n han sido se\u00f1alados como los causantes de los grandes males del PRI, son en realidad productos de eseautoritarismo prevaleciente en su interior. En otros t\u00e9rminos,el autoritarismo es la enfermedad y aquellos sus s\u00edntomas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, es en una democratizaci\u00f3n plena donde el PRI puede encontrar la medicina para curar su enfermedad estimada como terminal. Hoy d\u00eda, tiene ante s\u00ed lascondiciones id\u00f3neas para sanar y convertirse en el partido nacional capaz de responder a las exigencias del Siglo XXI como lo fue en el siglo pasado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por una parte, su aparente debilidad es en realidad su mayor oportunidad, carecer de la figura presidencial que ejerc\u00eda el poder de forma unipersonal, le facilita la transici\u00f3n hacia una organizaci\u00f3n democr\u00e1tica y abierta, necesaria para darle viabilidad al pa\u00eds; por otra, todos los partidos pol\u00edticos nacionales adolecen del mismo mal autoritario, democratizarse anticipadamente a sus dos principales adversarios, MORENA y el PAN, le permitir\u00eda ponerse en el camino adecuado para recuperar la confianza ciudadana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por lo tanto, reglas claras de competencia interna, elecci\u00f3n<a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\"><\/a>de dirigentes, asignaci\u00f3n de candidaturas de acuerdo a perfiles id\u00f3neos, respeto a liderazgos reales, transparencia en el manejo de recursos, rendici\u00f3n de cuentas de dirigentes,representantes y funcionarios, respeto a decisiones locales, profesionalizaci\u00f3n de campa\u00f1as, formaci\u00f3n de militantes, definici\u00f3n de causas y sanci\u00f3n de faltas, son algunos de los elementos imprescindibles en su actuar de ahora en adelantesi aspira a convertirse en un partido moderno, actual y competitivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No obstante, si bien es cierto que la democracia es la mejor medicina para el PRI, cierto es igualmente que no es f\u00e1cil,para quienes a\u00fan detentan posiciones de poder interno,tomarla en dosis precisas y exactas cedi\u00e9ndole el paso apr\u00e1cticas permisivas al ascenso de figuras distintas a ellos y a sus intereses. Es una prescripci\u00f3n demasiado amarga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Octavio Paz se\u00f1alaba ya, desde hace 50 a\u00f1os, la crisis de los dos mitos del periodo posrevolucionario, la autoridad del Se\u00f1or Presidente y la inmortalidad del PRI, en nuestros d\u00edas ambos dogmas han sido ampliamente superados. La medicina est\u00e1 a la mano, tomarla o no tomarla es el dilema.<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Democracia como medicina<\/p>\n","protected":false},"author":1065,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11949"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1065"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11949"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11949\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29222,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11949\/revisions\/29222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11949"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11949"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11949"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}