{"id":11606,"date":"2018-10-01T00:00:00","date_gmt":"2018-10-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-decencia-y-la-docencia"},"modified":"2024-02-22T21:37:39","modified_gmt":"2024-02-23T03:37:39","slug":"la-decencia-y-la-docencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-decencia-y-la-docencia","title":{"rendered":"La decencia y la docencia"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b>.<\/p>\n<\/p>\n<p>Todo es cuesti\u00f3n de decencia y docencia, de esfuerzo y de lucha por un<br \/>\nempleo decente para poder vivir con decencia; y, tambi\u00e9n, de una preparaci\u00f3n<br \/>\nprevia a trav\u00e9s de un responsable cuerpo docente, algo verdaderamente vital<br \/>\npara reconducirnos como especie pensante a un efectivo y creciente avance<br \/>\nhumano, tanto espiritual como material. En efecto, necesitamos ascender para<br \/>\ndignificarnos; de ah\u00ed, la importancia de los ense\u00f1antes, que \u00fanicamente una<br \/>\npersonalidad sensata y equilibrada puede asumir.<\/p>\n<p>Me alegra, en consecuencia, que, con motivo de la celebraci\u00f3n del D\u00eda<br \/>\nMundial de los Docentes (5 de octubre),<br \/>\neste a\u00f1o se aproveche la ocasi\u00f3n para recordar a la comunidad<br \/>\ninternacional que \u201cel derecho a la educaci\u00f3n implica el derecho a docentes<br \/>\ncualificados\u201d, o sea vocacionales, dispuestos a dar lo mejor de s\u00ed, que no es<br \/>\notra que ofrecerlo con amor. Desde luego, hemos de ense\u00f1ar m\u00e1s all\u00e1 de unos<br \/>\nmeros contenidos o programas. Hace falta imprimir en los educandos los valores<br \/>\nrealmente de la vida, que son aquellos que crean armon\u00eda en la sociedad. Sin<br \/>\nduda, la mejor did\u00e1ctica, la m\u00e1s motivadora, germina de una relaci\u00f3n<br \/>\nprofesor-alumno, donde todos han de sentirse fusionados con la tarea educativa,<br \/>\nsin obviar la potestad del maestro y el respeto del disc\u00edpulo, con la<br \/>\ncolaboraci\u00f3n de la familia.<\/p>\n<p>Hoy m\u00e1s que nunca, precisamente, hace falta activar modelos \u00e9ticos<br \/>\nrazonables, que nos ayuden a convivir, a ser pi\u00f1a, promoviendo valores y<br \/>\nprincipios a trav\u00e9s de la vida hogare\u00f1a. Sin duda, es menester que la decencia<br \/>\np\u00fablica proteja los valores esenciales de toda vida. A prop\u00f3sito, con la<br \/>\naprobaci\u00f3n del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 sobre educaci\u00f3n, y de la<br \/>\nmeta 4.c (ODS 4.c) que reconoce que los docentes son esenciales para la<br \/>\nconsecuci\u00f3n de la Agenda 2030 de Educaci\u00f3n, la onom\u00e1stica de los Docentes se ha<br \/>\nconvertido, a mi juicio, en la ocasi\u00f3n id\u00f3nea para hacer un balance de los<br \/>\nlogros y reflexionar acerca de la manera de hacer frente a los desaf\u00edos que<br \/>\nperduran en la promoci\u00f3n de la docencia, como puede ser la p\u00e9rdida de autoridad.<br \/>\nLos datos hablan por s\u00ed mismos. Se estima que, en total, 264 millones de ni\u00f1os<br \/>\ny j\u00f3venes no est\u00e1n escolarizados y, seg\u00fan el Instituto de Estad\u00edstica de la<br \/>\nUNESCO, se necesita contratar a unos 69 millones de nuevos docentes para<br \/>\nalcanzar los objetivos de impartir educaci\u00f3n universal primaria y secundaria de<br \/>\naqu\u00ed a 2030. Esta carencia de personal docente se acent\u00faa m\u00e1s entre los<br \/>\nsectores vulnerables de la poblaci\u00f3n, es decir, entre las ni\u00f1as, los ni\u00f1os con<br \/>\ndiscapacidad, los refugiados y los migrantes, y los ni\u00f1os pobres que viven en<br \/>\nzonas rurales y remotas del planeta.<\/p>\n<p>Por ello, si los docentes formados y cualificados son esenciales para el<br \/>\nderecho a la educaci\u00f3n, tambi\u00e9n los l\u00edderes pol\u00edticos honestos y las<br \/>\ninstituciones ejemplarizantes, m\u00e1xime las del Estado social y democr\u00e1tico de<br \/>\nDerecho, han de trabajar conjuntamente por esa vocaci\u00f3n de servicio a toda la<br \/>\nciudadan\u00eda, con especial hincapi\u00e9 hacia esos moradores que tienen poca<br \/>\nesperanza de seguir viviendo, al encontrarse por debajo de cualquier definici\u00f3n<br \/>\nracional de la decencia humana. Contar historias inspiradoras para promocionar<br \/>\nlos derechos humanos, puede contribuir a ese impulso moral, tan necesario en el<br \/>\nmomento presente, al menos para estar en paz con nosotros mismos. Ese es el<br \/>\nobjetivo de una iniciativa que se lanz\u00f3 recientemente en la sede de las<br \/>\nNaciones Unidas en Nueva York, en una \u00e9poca en que estos principios<br \/>\nfundamentales est\u00e1n bajo ataque en muchas partes del mundo.<\/p>\n<p>Ciertamente, la iniciativa, \u201cBuenas historias de derechos humanos\u201d,<br \/>\ncoincide con la celebraci\u00f3n este 2018 de tres efem\u00e9rides ligadas a los derechos<br \/>\nhumanos: el 70\u00ba aniversario de la Declaraci\u00f3n Universal de los Derechos<br \/>\nHumanos; el 25\u00ba aniversario de la Declaraci\u00f3n y Programa de Acci\u00f3n de Viena; y<br \/>\nel 20\u00ba aniversario de la Declaraci\u00f3n de las Naciones Unidas sobre los<br \/>\nDefensores de los Derechos Humanos. Ojal\u00e1 esto nos sirva para repensar y ser<br \/>\nm\u00e1s coherentes con nuestras acciones, puesto que la persistencia de tal pobreza<br \/>\nnos deshumaniza y degrada. Por otra parte, la Declaraci\u00f3n Universal de los<br \/>\nDerechos Humanos ha de ser el documento gu\u00eda. No lo dejemos arrinconar y, en<br \/>\ncualquier caso, jam\u00e1s olvidemos que intenta delimitar qu\u00e9 cosas son indecentes,<br \/>\no si quieren inaceptables, para cualquier cultura e individuo. Est\u00e1 visto que<br \/>\nnecesitamos corregirnos cada amanecer. Acostumbr\u00e9monos, pues, a que la regla de<br \/>\nlos h\u00e1bitos avive en nosotros las honestas costumbres.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":11607,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11606"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11606"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11606\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29094,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11606\/revisions\/29094"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}