{"id":11513,"date":"2018-09-21T00:00:00","date_gmt":"2018-09-21T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/gobernantes-y-gobernados"},"modified":"2024-02-22T21:37:02","modified_gmt":"2024-02-23T03:37:02","slug":"gobernantes-y-gobernados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/gobernantes-y-gobernados","title":{"rendered":"Gobernantes y gobernados"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.&nbsp;<\/b><\/p>\n<p><b>Escritor&nbsp;\/&nbsp;corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cDe la adicci\u00f3n a los sobornos,<\/i><\/b><br \/><b><i>a la adhesi\u00f3n de los enfrentamientos:<\/i><\/b><br \/><b><i>\u00a1V\u00e1yanse al destierro ya los guerrilleros!\u201d<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>Todos tenemos una responsabilidad que cumplir. Los gobernantes han de trabajar por asegurar los justos derechos a su pueblo, pues solo as\u00ed puede espigar un desarrollo arm\u00f3nico verdaderamente esperanzador. Cuidado con aquellos que rebosan el campo de su poder y pervierten la rectitud. Son los corruptos. El hurac\u00e1n de la corrupci\u00f3n es tan sucio que nos impide hasta respirar. Tambi\u00e9n los gobernados han de ocuparse, y preocuparse como deber de conciencia, por someterse a lo dispuesto en la Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos, en la que se reconocen la dignidad inherente y los derechos igualitarios e inalienables de todas las personas. No olvidemos que una sociedad pac\u00edfica es un consorcio po\u00e9tico, en el que los versos por si mismos son ecu\u00e1nimes, porque su m\u00e9trica est\u00e1 al alcance de todos. Y as\u00ed, el verdadero ser humano, no solo crece y aprende por lo que vive, tambi\u00e9n confiesa m\u00e1s pronto que tarde, que es el principal garante de lo que le ocurre. Por ello, nos hace falta ser m\u00e1s responsables para evitar que sucedan injusticias, que se siembren odios dispuestos a desarrollarse en venganzas por doquier, puesto que de la adicci\u00f3n a los sobornos se pasa a la adhesi\u00f3n de los enfrentamientos, que lo \u00fanico que hace es envenenarnos y activar las barbaries. \u00a1V\u00e1yanse al destierro ya los guerrilleros!<\/p>\n<p>Hemos de ser ciudadanos de paz. La violencia jam\u00e1s resuelve nada, m\u00e1xime en un mundo globalizado y muy fragmentado, es la justicia la que nos allana el camino de la convivencia, teniendo presente las necesidades de todos los moradores y el bien de cada uno de ellos; tambi\u00e9n es el di\u00e1logo comprensivo y global el que nos ayuda a entendernos, o si quieren, la escucha de nuestro propio interior lo que nos injerta otro esp\u00edritu de mayor consideraci\u00f3n hacia nuestros semejantes. De ah\u00ed que los gobernantes han de ser especialmente sensibles y tambi\u00e9n los gobernados han de estar dispuestos a converger en las ideas, sabiendo que la unidad siempre es m\u00e1s significativa y enriquecedora que el conflicto. Puede ser que las diferencias generen discrepancias, es lo natural, pero siempre se pueden rebajar las tensiones con un m\u00ednimo de esp\u00edritu conciliador. De este modo, todo estamos llamados a programar nuestra vida desde un estilo de comportamiento, m\u00e1s de relaci\u00f3n unos con otros, sin obviar ese respeto inherente a la libertad que todos nos merecemos como ciudadanos de un planeta que hemos de compartir. <\/p>\n<p>Por eso, hoy m\u00e1s que nunca tienen que propiciar los gobernantes un orbe que tienda a crear entre sus moradores condiciones de igualdad de oportunidades y, por tanto, se ha de favorecer a aquellos que, por su condici\u00f3n social, etnia cultural o salud, corran el riesgo de quedar relegados. Se me ocurre pensar ahora en los trescientos setenta millones de ind\u00edgenas, repartidos por setenta pa\u00edses, pues ellos son el vivo ejemplo de las personas m\u00e1s desamparadas, marginadas y olvidadas de muchos gobiernos. O en esos ni\u00f1os, m\u00e1s de trescientos millones, una quinta parte del total, que no van a la escuela. &#8220;Cuando un pa\u00eds se ve afectado por un conflicto o un desastre, sus ni\u00f1os y sus j\u00f3venes son v\u00edctimas por partida doble&#8221;, lo ha dicho recientemente Henrietta Fore, la directora ejecutiva de UNICEF. De igual modo, pienso en aquellas gentes desempleadas, o con trabajos en precario, demandantes de esa justicia social, a los que muchos gobiernos no les prestan la atenci\u00f3n debida, ignorando que promover el empleo, por si mismo ya es protegerles. <\/p>\n<p>Ojal\u00e1 aprendamos la lecci\u00f3n de lo arm\u00f3nico, que no puede llegar de otra manera que haciendo justicia. Los ricos no pueden hacerse m\u00e1s ricos, mientras los pobres son cada vez m\u00e1s pobres. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el coraz\u00f3n humano? Quiz\u00e1s tengamos que meditar m\u00e1s, gobernantes y gobernados, y juntos en la convicci\u00f3n, es c\u00f3mo podemos cambiar nuestra morada, nuestras actuaciones. Las aportaciones de cada uno, sin duda, cambiar\u00e1n el mundo. Desde luego, si en verdad queremos salir de esta adicci\u00f3n permanente a los cohechos y dem\u00e1s vicios, no hay otra que dignificarnos humaniz\u00e1ndonos, hablar claro y profundo entre todas las culturas, enfrentarse menos y cohabitar m\u00e1s con compasi\u00f3n, justicia y amor hacia nuestros an\u00e1logos. Los Derechos Humanos y las libertades, junto con las correspondientes obligaciones, han de estar siempre presentes en todos los gobernantes, pero tambi\u00e9n en todos los gobernados, haciendo prevalecer la fuerza de los latidos (el del raciocinio es b\u00e1sico) sobre los pulsos de la fuerza que tanto nos embrutecen y destruyen. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11513"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11513"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11513\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29059,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11513\/revisions\/29059"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}