{"id":11373,"date":"2018-09-06T00:00:00","date_gmt":"2018-09-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-entusiasmo-por-mantenerse-vivo-haciendo-mundo-somos-personas-de-vida"},"modified":"2024-02-22T21:36:12","modified_gmt":"2024-02-23T03:36:12","slug":"el-entusiasmo-por-mantenerse-vivo-haciendo-mundo-somos-personas-de-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-entusiasmo-por-mantenerse-vivo-haciendo-mundo-somos-personas-de-vida","title":{"rendered":"El entusiasmo por mantenerse vivo  \u201chaciendo mundo, somos personas de vida\u201d"},"content":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero.<\/p>\n<p>Me gustan las gentes activas que no descansan, que luchan por construir una sociedad m\u00e1s justa y solidaria, que cultivan el esp\u00edritu de sacrificio y el don de superarse, al tiempo que fomentan el di\u00e1logo y la acogida. No hay otra salida, que valorarnos para poder seguir adelante, esperanz\u00e1ndonos por ese horizonte de luz que todos ansiamos abrazar, sin dejarnos abatir por las cruces que nos ponemos unos a otros. Quiz\u00e1s toda la vida sea sue\u00f1o, como dijo el inolvidable dramaturgo y poeta Calder\u00f3n de la Barca, pero es lo que hace que nuestra existencia crezca interiormente y no sea puro aburrimiento, porque deja de ser una carga al fundirse arm\u00f3nicamente con los invisibles abecedarios de la emoci\u00f3n. Precisamente, cuando nuestros anhelos se hacen realidad, es cuando mejor comprendemos la riqueza de nuestros latidos y el pulso de nuestros avatares. Por eso, es importante desvivirse por saber vivir seriamente por dentro, por acertar a compartir lo vivido, por hacer del camino un poema de paz. <\/p>\n<p>En efecto, uno existe por y para los dem\u00e1s, y debe conocerse para dar el primer paso hacia la libertad, lo que exige que la persona disponga de criterio responsable, y de este modo pueda encontrar un medio de vida decente para poder desarrollarse con dignidad. Naturalmente, la capacidad de cada uno de nosotros de convertirnos en actores de nuestro propio destino pasa por ser agentes de labor. Nadie puede vivir por otro. De ah\u00ed, lo fundamental que es combatir la exclusi\u00f3n y la espiral de la desigualdad social y de g\u00e9nero que hoy reina en el planeta. Estamos llamados, por tanto, a llevar a buen t\u00e9rmino otra vida m\u00e1s aut\u00e9ntica, a salir de nuestro esp\u00edritu de confort, y a reconocer el valor que tiene la generosidad en s\u00ed misma. A toda esta atm\u00f3sfera de crueldades vertidas por nosotros mismos se ha de responder con una visi\u00f3n de la vida y de la sociedad, muy diferente a la actual. Para empezar, hemos de ser m\u00e1s coraz\u00f3n que coraza, m\u00e1s esencia que mundanidad, m\u00e1s nosotros que yo, pues la cuesti\u00f3n no es pasar por este mundo, sino aprender a cohabitar sin marchitar los versos que anidan en todas las almas. <\/p>\n<p>Ciertamente, parece que nuestra vida se alarga cuando podemos ponerla en la memoria de nuestros an\u00e1logos, m\u00e1xime cuando practicamos el coraz\u00f3n, tambi\u00e9n acrecentamos el \u00e1nimo por vivir, y por ende, podemos llegar a paladear el inolvidable reencuentro con la m\u00edstica Teresiana, de aquel inolvidable \u201cvivo sin vivir en m\u00ed y tan alta vida espero que muero porque no muero\u201d. Hoy m\u00e1s que nunca tenemos necesidad de despertar, de salir de la oscuridad, para emprender la senda del amor luminoso que venza este orbe tenebroso, que a veces nos deja sin nervio para luchar y poder cambiar de ruta a tiempo. Sin duda, es en comunidad como mejor se avanza, acogi\u00e9ndose mutuamente, respet\u00e1ndose siempre para que se produzca (y reproduzca) esa uni\u00f3n rec\u00edproca, a la luz de todo lo que desprende armon\u00eda. <\/p>\n<p>Convencido de que la mejor vida es la del verso, esto me injerta fortaleza, hasta volverme un explorador de firmamentos. Sin duda, el mejor poema es la brisa del alma, aquella que todo lo purifica y embellece, tras salir de uno mismo para entregarse al pr\u00f3jimo hasta volverlo pr\u00f3ximo a nosotros, despu\u00e9s de verse en esa poes\u00eda viviente del encuentro, y luego de mirarse socorriendo sin pedir nada a cambio. En consecuencia, son estas pasiones las que nos hacen revivir y sobrevivir, las que nos alientan como don Quijote a ser poetas en guardia, a\u00fan en plena tempestad como el momento presente, en el que aumentan las v\u00edctimas por doquier lugar como resultado de la represi\u00f3n, de la violencia, del accionar de tantos grupos armados sanguinarios, y de los mil atropellos a los derechos humanos. Ojal\u00e1 nos entendamos m\u00e1s pronto que tarde y veamos la manera de abrazarnos junto a la verdad del ser y del estar. Es cuesti\u00f3n de que aprendamos a sentir con las gafas correctas. Y, en todo caso; hemos de pensar que haciendo mundo, somos personas de vida. Desgast\u00e9monos con esa savia penetrante, al menos para merecernos haber vivido. A prop\u00f3sito, les confieso, que mi punto cardinal es el verso y la palabra en naciente continuo. Lo digo por si quieren citarse conmigo, junto a soledad que nunca me abandona, y disfrutar del po\u00e9tico recitar incorp\u00f3reo. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":11374,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11373"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11373"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11373\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":29007,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11373\/revisions\/29007"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11374"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11373"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11373"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11373"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}