{"id":11328,"date":"2018-08-30T00:00:00","date_gmt":"2018-08-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/dios-existe-2"},"modified":"2024-02-22T21:35:54","modified_gmt":"2024-02-23T03:35:54","slug":"dios-existe-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/dios-existe-2","title":{"rendered":"Dios existe"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Mi insomnio y yo<\/i>, por:&nbsp;Manuel Triay Peniche.<\/b><\/p>\n<p>Habr\u00eda decenas, cientos de p\u00e1jaros revoloteando, trinando y gorgoriteando en aquella pac\u00edfica noche. Las olas de un mar tranquilo lam\u00edan silenciosas la arena y dejaban como t\u00edmido tributo una espuma fugas que ba\u00f1aba mis pies en aqu\u00e9l extraordinario momento en que la Luna, redonda y roja, jugaba a ser Sol con una luz tan brillante que me arrancaba la mirada.<\/p>\n<p>Arriba, muy por arriba, una inmensa b\u00f3veda negra incrustada de luces de diferentes tama\u00f1os e intensidades, tomada de la mano de aquel gigantesco oc\u00e9ano, parec\u00eda proteger mi soledad resguarda en Isla P\u00e9rez, de apenas 500 metros de ancho y rodeada por el Arrecife Alacranes, con sus 27 metros de longitud que asentaba en el lecho marino sus 50, coralinos y peligrosos metros de altura.<\/p>\n<p>Que peque\u00f1a me parec\u00eda la Tierra, que insignificantes aquellos pajarracos y que impotente y diminuto yo, recostado sobre mi colch\u00f3n inflable depositado en la fina y blanca arena, al aire libre, con la sola compa\u00f1\u00eda de mi inseparable insomnio, los ojos maravillados de tanta grandeza y tanta belleza en aquel para\u00edso donde solo quedaba darle gracias a Dios.<\/p>\n<p><b>\u00bfDios?<\/b><\/p>\n<p>Pos\u00e9 de nuevo mi mirada en la b\u00f3veda celeste donde hay una serie de escalas c\u00f3smicas, astros de muy diferentes y variados tama\u00f1os como las estrellas y las galaxias, enormes, que mi imaginaci\u00f3n no alcanza a comprender ni sus distancias ni su lejan\u00eda, donde el Sol es solo una de esos centenares de miles de millones de estrellas de nuestra galaxia.<\/p>\n<p>Y de nuevo los trinos y los gorgoteos de aquellas diminutas aves incansables y escandalosas. Junto a mi colch\u00f3n algunos cangrejos rojos rascando quiz\u00e1 con la idea de escalar, que afortunadamente no consegu\u00edan. Mientras, mi insomnio y yo nos hac\u00edamos miles de preguntas sobre nuestro hacer y quehacer, y el papel que nos corresponde en esa cadena que representamos sobre la Tierra: el por qu\u00e9, el qu\u00e9, el cu\u00e1l.<\/p>\n<p>Pensaba en Darwin y su evoluci\u00f3n biol\u00f3gica: Si yo vengo del mono, \u00bfel mono de qui\u00e9n viene? Debe haber un principio, un origen. \u00bfY si la Tierra era una nebulosa que giraba en el espacio como aprend\u00ed en la escuela primaria, de d\u00f3nde viene esa nebulosa?<\/p>\n<p>\u00bfY los millones de soles y las tantas y gigantescas galaxias de d\u00f3nde vienen? \u00bfY c\u00f3mo es posible que todos esos cientos de miles se desplacen durante millones de a\u00f1os luz y no se impacten entre s\u00ed? Tiene que haber un orden en el Universo que a la vez tuvo que tener un principio.<\/p>\n<p>Mi insomnio estaba cansado y yo, en ese momento, complacido y agradecido. Ese principio y ese orden no es fortuito, me dije, tiene que venir de alguien o de algo. Ese ordenador, ese principio del Universo, ese Ser Superior para m\u00ed es Dios, es el Dios a quien he adorado toda mi vida y a quien he tratado de servir en medio de mi inmensa flaqueza y mi may\u00fascula debilidad humana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mi insomnio y yo<\/p>\n","protected":false},"author":1049,"featured_media":11329,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11328"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1049"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11328"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28990,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11328\/revisions\/28990"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}