{"id":11310,"date":"2018-08-30T00:00:00","date_gmt":"2018-08-30T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-compromiso-civico-por-lo-armonico-2"},"modified":"2024-02-22T21:35:45","modified_gmt":"2024-02-23T03:35:45","slug":"el-compromiso-civico-por-lo-armonico-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-compromiso-civico-por-lo-armonico-2","title":{"rendered":"El compromiso c\u00edvico por lo arm\u00f3nico"},"content":{"rendered":"<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>Escritor&nbsp;\/ corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<blockquote><p><b><i>\u201cCreado el verso a imagen del verbo, surgi\u00f3 el mandato<\/i><\/b><br \/><b><i> de conjugarlo, y hubo de hacerse en justicia <\/i><\/b><br \/><b><i>para armonizar el ser con el estar\u201d.<\/i><\/b><\/p><\/blockquote>\n<p>En un mundo cada vez m\u00e1s fragmentado y endiosado por atm\u00f3sferas crueles, el compromiso c\u00edvico es fundamental para enhebrar otro tipo de comportamientos y actitudes ante la vida, cuando menos m\u00e1s fusionados y solidarios en el sentir, para mejorar de este modo nuestro distintivo sostenimiento humano. Por desgracia, hace tiempo que nos hemos dejado abandonar, irresponsablemente, por un abecedario de intereses mercantilistas, a trav\u00e9s de los necios pedestales del poder, que lo \u00fanico que hacen es disgregarnos, para llegar a ese p\u00e1nico visceral de enfrentamientos, donde el odio y la venganza son munici\u00f3n permanente, volvi\u00e9ndonos inhumanos y est\u00fapidos. <\/p>\n<p>La realidad est\u00e1 ah\u00ed, no se puede omitir. En muchas partes del planeta, el grado de represi\u00f3n es tan alto, que se est\u00e1 forzando al exilio a ciudadanos, por el simple hecho de opinar diferente a su gobierno, a sus l\u00edderes, casi siempre m\u00e1s preocupados por si mismos que por los dem\u00e1s. Desde luego, los gobernantes que no aman su misi\u00f3n de servidores al bien com\u00fan, que no dan lo mejor por la causa colectiva, que no escuchan al que opina distinto, dif\u00edcilmente pueden contribuir a poner concordia en el andar. A veces tambi\u00e9n nos llama la atenci\u00f3n la debilidad de las reacciones internacionales, ante hechos tan deleznables como la irracionalidad del caminante. <\/p>\n<p>Lo cierto es que contamos con demasiados intereses particulares y muy c\u00f3modamente el rendimiento econ\u00f3mico llega a prevalecer sobre el justo bien social, llegando a manipular la informaci\u00f3n para no ver afectados sus proyectos. Ser\u00eda bueno despojarse de ese fascinante manjar de don dinero. Porque, ciertamente, hubo un tiempo en el que todo era poes\u00eda, y por ende, creado el verso a imagen del verbo, surgi\u00f3 el mandato de conjugarlo, y hubo de hacerse en rectitud, pues sin \u00e9l es muy complicado armonizar nada, m\u00e1xime en esta \u00e9poca contempor\u00e1nea, donde la globalizaci\u00f3n nos ha unido, pero no hermanado. Es nuestra gran asignatura pendiente. Ojal\u00e1 aprendamos a cambiar, a movilizarnos con el coraz\u00f3n y no con las espadas en pie, con el fin de modificar hasta los mismos procesos econ\u00f3micos y sociales, haci\u00e9ndolos m\u00e1s plenamente human\u00edsticos, o sea, m\u00e1s po\u00e9ticos. En el fondo, una balada no es algo que cotiza, sino el sol que nos permite mirar y ver, y hasta concebir nuestros concretos v\u00ednculos de poetas en camino. <\/p>\n<p>Por eso, es a trav\u00e9s de una justa inspiraci\u00f3n, germinada casi siempre despu\u00e9s de una crisis, que es lo que sinceramente nos obliga a revisar nuestra calzada, c\u00f3mo se proyecta un modo nuevo de cohabitar. Quiz\u00e1s apoy\u00e1ndonos en las experiencias positivas y rechazando las negativas, podamos afrontar las dificultades con m\u00e1s tes\u00f3n, y desplegar un planeta de mayor convivencia, no de conveniencias, que son ventajas para unos y desdichas para otros. Ya est\u00e1 bien de mercadeos, de poner armas en vez de alma en el camino. La verdad que cuesta creer que con casi 22 a\u00f1os de existencia, el Tratado de Prohibici\u00f3n Completa de Ensayos Nucleares  sigue esperando a que lo ratifique alguno de los ocho pa\u00edses con capacidad para desarrollar armas nucleares. Tenemos que despertar de este absurdo negocio, puesto que las tragedias humanas y ambientales, resultado de los ensayos nucleares, son razones de peso para ese cambio de actitudes. <\/p>\n<p>Puede que a muchos moradores les falte esa fuerza moral indispensable para comprometerse, con efectiva autenticidad, en ese af\u00e1n por lo arm\u00f3nico, que es lo que realmente nos injerta ilusi\u00f3n y fortaleza; pero ha llegado el momento de concertar unidos nuestra propia existencia. Por tanto, hemos de considerarnos en conjunto miembros de un saber ser, pero tambi\u00e9n de un saber estar m\u00e1s all\u00e1 de los gestos y las palabras, con nuestra propia conciencia de lucha acompasada y acompa\u00f1ada en favor de toda la humanidad, poniendo en alza los valores de la solidaridad, la equidad, lo \u00e9tico y la libertad. Considero, en consecuencia, que somos una sociedad que necesita esperanzarse, revivir de las cenizas injustas, para llevar por doquier, con renovado ardor, el anuncio de caminar acorde con los designios de la paz. <\/p>\n<p>Sea como fuere, el \u00e1nimo de una humanidad, que requiere fraternizarse, se forja en muchos niveles, empezando por el ambiente familiar que demanda respeto y uni\u00f3n de sus progenitores, y finalizando por el propio compromiso de los Estados y sus gobiernos, haciendo valer los principios enraizados en el esp\u00edritu de toda democracia. Pongamos el lunar del desarme como punto final del poema. Y las penas v\u00e1yanse, que ya no riman ni reman en tierra. So\u00f1ar tambi\u00e9n ayuda a vivir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11310"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11310"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11310\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28983,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11310\/revisions\/28983"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11310"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11310"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11310"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}