{"id":11075,"date":"2018-08-02T00:00:00","date_gmt":"2018-08-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/este-poder-siniestro-nace-en-nosotros-ay-los-vicios-humanos-son-ellos-los-que-nos-matan"},"modified":"2024-02-22T21:34:30","modified_gmt":"2024-02-23T03:34:30","slug":"este-poder-siniestro-nace-en-nosotros-ay-los-vicios-humanos-son-ellos-los-que-nos-matan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/este-poder-siniestro-nace-en-nosotros-ay-los-vicios-humanos-son-ellos-los-que-nos-matan","title":{"rendered":"Este poder siniestro nace en nosotros  \u201c\u00a1ay los vicios humanos!; son ellos los que nos matan\u201d"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero<\/i><\/b><\/p>\n<p>Vivimos en la asfixia permanente, encerrados en in\u00fatiles faenas que nos suelen triturar nuestra propia autonom\u00eda, ahogados por nuestras miserias y abrumados por fatigas que nos aprisionan el coraz\u00f3n. Por eso, es bueno sosegarse, dejar tiempo para uno, aprender a reprenderse, s\u00f3lo as\u00ed experimentaremos ese gozo inenarrable de ser para los dem\u00e1s,  un trampol\u00edn de confianza en vez de una plataforma de comercios que matan. \u00a1Ay los vicios humanos!; hay que hacer oposici\u00f3n a lo maligno y celebrar el triunfo de esa po\u00e9tica que nos circunda, que nos lleva a despertar con una ternura combativa cada amanecer. De hecho, el mismo poder del aire, nos injerta una fortaleza relacional a trav\u00e9s de la palabra, que ha de servirnos para contagiar a la tierra de nitidez. Hoy m\u00e1s que nunca requerimos de buenos prop\u00f3sitos y de mejores acciones. Ya est\u00e1 bien de tantas contaminaciones. Las violaciones es un continuo permanente. Nadie respeta a nadie. Desde luego, es el mayor calvario actual, la falta de consideraci\u00f3n de la especie humana, siempre contra s\u00ed misma y siempre batallando en atm\u00f3sferas absurdas.  <\/p>\n<p>Por desgracia, en nosotros nace este poder siniestro mortecino, que no oye los lamentos, y tampoco hace nada por retirar del mercado ret\u00f3ricas violentas y doctrinarias. Deber\u00edamos repensar sobre esta confrontaci\u00f3n envenenada de intereses. A mi juicio, nos urge salvaguardarnos de esta corriente de especuladores de vidas humanas, con aires siempre destructivos, dispuestos a globalizar el enfrentamiento, en lugar de avivar los arm\u00f3nicos lazos sociales, que tan saludables son para todos. El mundo no lo arreglan los ide\u00f3logos, sino el caminar conjunto de la gente que no excluye, que pelea desde el di\u00e1logo por nuevos caminos de encuentro, revitalizando de este modo nuestra misi\u00f3n human\u00edstica. La tarea, ciertamente, es de todos. De ah\u00ed, que el futuro est\u00e9 en nuestras manos. Ojal\u00e1 tenga ra\u00edces esperanzadoras ese porvenir colectivo. En Jordania por ejemplo, nos imprimen un sue\u00f1o posible, la combinaci\u00f3n de procedimientos eficaces de presentaci\u00f3n de quejas y de la acci\u00f3n realizada por un Centro de Trabajadores a la vanguardia contribuye a poner fin a la explotaci\u00f3n laboral de los trabajadores migrantes. Es la buena noticia. Sin embargo, en Am\u00e9rica Latina m\u00e1s de la mitad de los trabajadores no cotiza para la seguridad social. Son estas brechas injustas las que han de ser atendidas. <\/p>\n<p>No olvidemos, que la protecci\u00f3n social es un componente fundamental del desarrollo econ\u00f3mico y ben\u00e9fico, especial para tener \u00e9xito en la lucha contra la pobreza y la desigualdad. De igual modo, los continuos hechos violentos son tan inhumanos como demoledores. Precisamente, cuando la Madre Teresa recibi\u00f3 el premio Nobel de la Paz, en 1979, declar\u00f3 claramente su mensaje de la no violencia activa: \u201cEn nuestras familias no tenemos necesidad de bombas y armas, de destruir para traer la paz, sino de vivir unidos, am\u00e1ndonos unos a otros [\u2026]. Y entonces seremos capaces de superar todo el mal que hay en el mundo\u201d. En efecto, todos podemos ser m\u00e1s poes\u00eda que poder, m\u00e1s artesanos que guerreros, m\u00e1s tolerantes con las ideas de los dem\u00e1s. Dicho lo cual, claro que es posible alcanzar el amanecer de la paz, a poco que pongamos un lenguaje m\u00e1s del alma por los caminos del globo. No perdamos la infinita esperanza de escucharnos y de ver que todos, absolutamente todos, necesitamos de pan, pero tambi\u00e9n de amor y cuidados. Al fin y al cabo, es cuesti\u00f3n de crear alianzas. Como muestra \u00faltima de esas conexiones, \u201cla informaci\u00f3n geoespacial es un componente cr\u00edtico de la infraestructura nacional y un cianotipo de lo que sucede, y con un valor social y econ\u00f3mico demostrado\u201d, seg\u00fan las propias palabras de Stefan Schweinfest, director de la Divisi\u00f3n de Estad\u00edsticas del Departamento de Asuntos Econ\u00f3micos y Sociales de las Naciones Unidas. Desde luego, es desde esa unidad de ideas y datos, como se puede hacer cr\u00edtica para mejorar las vidas y los medios de subsistencia que todos nos merecemos en justicia. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":11076,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11075"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11075"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11075\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28897,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11075\/revisions\/28897"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11076"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11075"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11075"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11075"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}