{"id":10925,"date":"2018-07-13T00:00:00","date_gmt":"2018-07-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/se-buscan-lideres-2"},"modified":"2024-02-22T21:33:34","modified_gmt":"2024-02-23T03:33:34","slug":"se-buscan-lideres-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/se-buscan-lideres-2","title":{"rendered":"Se buscan l\u00edderes"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos, por:Por: Jordy R. Abraham<\/i><\/b><br \/><b><i>JordyAbraham@gmail.com \/ @JordyAbraham<\/i><\/b><\/p>\n<p><b><i>Los retos son numerosos, pero solo aquellos valientes que se decidan a asumir el compromiso por convertirse en agentes de cambio, ser\u00e1n quienes protagonicen la transformaci\u00f3n hacia el futuro.<\/i><\/b><\/p>\n<p>Desde tiempos remotos la asociaci\u00f3n entre seres humanos ha sido clave para la obtenci\u00f3n de significativos avances. Ahora reconocemos como una realidad evidente esta inclinaci\u00f3n necesaria que tenemos las personas por reunirnos en grupos con nuestros pares. La suma de esfuerzos para realizar ciertas tareas y m\u00e1s tarde la capacidad para dividir responsabilidades fue lo que origin\u00f3 las primeras civilizaciones. Percatarse del poder del trabajo en equipo represent\u00f3 un enorme salto hacia la evoluci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p> Al inicio, las sociedades precarias eran n\u00f3madas y posteriormente se tornaron sedentarias tras el descubrimiento de la agricultura y la domesticaci\u00f3n de los animales. Lo anterior produjo la posibilidad de contar con comunidades m\u00e1s numerosas. As\u00ed, podemos decir que el tejido social se compone de individuos, a la vez que todo humano demanda pertenecer a un c\u00edrculo nutrido por m\u00e1s elementos de su misma especie. No obstante, la era contempor\u00e1nea nos ha presentado una serie de cambios dr\u00e1sticos que abren un nuevo paradigma en cuanto a las relaciones personales. La ciencia ha dado pie a las redes sociales tecnol\u00f3gicas que fomentan una conectividad sofisticada y sumamente \u00fatil para hacer efectiva la comunicaci\u00f3n a distancia.&nbsp;<\/p>\n<p>Por otro lado, la ideolog\u00eda individualista en la que el consumismo y la vanidad imperan, tiene como efecto que mucha gente opte por estilos de vida con un limitado apego hacia las relaciones interpersonales. Cada vez hay menos cohesi\u00f3n social aut\u00e9ntica, por ende. En medio de una frecuente decadencia en los valores que deben ser la base de las sociedades, somos testigos de un presente en el cual hacen falta con urgencia l\u00edderes que se propongan a encabezar proyectos enfocados a retomar la conciencia colectiva.&nbsp;<\/p>\n<p>Los talentos y las oportunidades sirven de poco si no son empleadas en pro de finalidades que procuren la trascendencia. Se ha desvirtuado, por ejemplo, el concepto de felicidad, equipar\u00e1ndola con condiciones de privilegios que enaltecen al ego y restan importancia al lado humano. Las masas hoy admiran a quienes tienen un don carism\u00e1tico, independientemente de sus cualidades solidarias para con la comunidad. En el mismo sentido, casi no se reconoce el esfuerzo de l\u00edderes que luchan por causas sociales justas o solo se les presta atenci\u00f3n de forma ef\u00edmera en el mejor de los casos.&nbsp;<\/p>\n<p>Los retos son numerosos, pero solo aquellos valientes que se decidan a asumir el compromiso por convertirse en agentes de cambio, ser\u00e1n quienes protagonicen la transformaci\u00f3n hacia el futuro. No basta con formar grupos \u00fanicamente de facto, sino que deben construirse proyectos con visi\u00f3n que consoliden un plan de trabajo en equipo. La conciencia cr\u00edtica es el primer paso para ser sensibles ante las necesidades que nos rodean.&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, ser\u00e1n los principios \u00e9ticos y la suma de las voluntades la que genere un impacto positivo y perdurable en favor del bien com\u00fan. Se buscan l\u00edderes que sean capaces de dirigir el rumbo hacia un mejor porvenir.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":10926,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10925"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10925"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10925\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28841,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10925\/revisions\/28841"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10926"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10925"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10925"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10925"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}