{"id":10859,"date":"2018-07-06T00:00:00","date_gmt":"2018-07-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/que-la-capitana-se-hunda-con-su-titanic"},"modified":"2024-02-22T21:33:01","modified_gmt":"2024-02-23T03:33:01","slug":"que-la-capitana-se-hunda-con-su-titanic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/que-la-capitana-se-hunda-con-su-titanic","title":{"rendered":"Que la capitana se hunda con su titanic"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Por Pablo Cicero <\/i><\/b><\/p>\n<p>Qui\u00e9n<br \/>\nno preferir\u00eda morir como h\u00e9roe a vivir como cobarde. As\u00ed se preguntaba un<br \/>\neditorial del The Denver Post cinco d\u00edas despu\u00e9s de la tragedia del Titanic. En<br \/>\nese art\u00edculo se alababa a \u00ablos verdaderos hombres, tranquilos y valientes, de<br \/>\npie en la cubierta del buque condenado\u00bb, los que dejaron su sitio en los botes<br \/>\ny vieron partir a cientos sabiendo que para ellos mismos no hab\u00eda esperanza. <\/p>\n<p>Joseph<br \/>\nBruce Ismay tuvo una repuesta clara: Eligi\u00f3 salvarse, vivir y dejarse de<br \/>\nromanticismos y otras idioteces, que el agua estaba muy fr\u00eda. Y pudo vivir para<br \/>\ncontarlo. y, adem\u00e1s, lleg\u00f3 a Nueva York y se aloj\u00f3 en la mejor habitaci\u00f3n del<br \/>\nRitz. Ismay ten\u00eda una responsabilidad moral a\u00f1adida: era el presidente de la<br \/>\nWhite Star, la compa\u00f1\u00eda propietaria del Titanic, y hab\u00eda colaborado<br \/>\ndecisivamente en su idea y dise\u00f1o, por no hablar de que parece que estuvo<br \/>\nimplicado en algunas decisiones que podr\u00edan haber tenido que ver con la<br \/>\ncat\u00e1strofe \u2014la escasez de botes, la velocidad del buque, ignorar los avisos de<br \/>\navistamiento de icebergs\u2014. <\/p>\n<p>En<br \/>\ncierta manera, podemos pensar, le tocaba ahogarse decentemente, como al<br \/>\ncapit\u00e1n. Pero no. Vivi\u00f3 para contarla. Y es recordado como uno de los grandes<br \/>\ncobardes de la historia. El Titanic se ha convertido en la met\u00e1fora de grandes<br \/>\ntragedias, como la que en este momento vive el PRI de Yucat\u00e1n. Un inmenso buque<br \/>\nque ahora se va a pique, repleto de personajes como Ismay. En Yucat\u00e1n, la<br \/>\nneblina de la soberbia le hizo al partido en el poder subestimar a ese iceberg<br \/>\nque es Mauricio Vila, y ahora, en lugar de organizarse para sobrevivir, un<br \/>\ngrupo rapaz contin\u00faa retrasando el salvataje, a\u00fan con la certeza de que ese<br \/>\nobnubilado juicio es una invitaci\u00f3n al desastre. Los olvidados armadores del<br \/>\nTitanic cometieron sacrilegio, asegurando que ni Dios era capaz de hundir a la<br \/>\nciudad flotante. <\/p>\n<p>Algo<br \/>\nsimilar se pens\u00f3 aqu\u00ed, que bastaba la imagen del gobernador para navegar por<br \/>\nlos turbulentos mares del hartazgo ciudadano. No hay una orquesta que d\u00e9 \u00e1nimos<br \/>\nen ese buque herido, sino m\u00e1s bien arengas incoherentes y llenas de odio, que<br \/>\npiden de nuevo carne de ca\u00f1\u00f3n para alimentar al voraz hielo. <\/p>\n<p>El<br \/>\nhero\u00edsmo del capit\u00e1n del Titanic, que hizo todo lo posible para salvar a su<br \/>\ntripulaci\u00f3n, contrasta con la cobard\u00eda de la capitana del grupo de Mauricio<br \/>\nSahu\u00ed; ella y \u00e9l piensan que con artima\u00f1as pueden taponear el caudal de la<br \/>\nvoluntad de los yucatecos. <\/p>\n<p>Pero,<br \/>\naguas \u2014y nunca mejor dicho\u2014, Ivonne Ortega y Mauricio Sahu\u00ed, cuando sientan el<br \/>\nagua en los tobillos, ser\u00e1n los primeros en abandonar la nave, dejando tras de<br \/>\ns\u00ed a los que realmente merecen salvarse. Pero, aguas,  Ivonne Ortega y Mauricio Sahu\u00ed ya apartaron<br \/>\nsu suite en el Ritz, y no tendr\u00e1n miramientos en ocupar el \u00faltimo bote<br \/>\nsalvavidas que queda. Dejar\u00e1n tras s\u00ed, eso s\u00ed, a quienes ahora arengan,<br \/>\nn\u00e1ufragos de su dignidad. Y el primero, ya sabes qui\u00e9n es.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qui\u00e9n no preferir\u00eda morir como h\u00e9roe a vivir como cobarde&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1084,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10859"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1084"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10859"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10859\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28815,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10859\/revisions\/28815"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10859"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10859"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10859"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}