{"id":10690,"date":"2018-06-20T00:00:00","date_gmt":"2018-06-20T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/un-tejido-de-habitos-transformadores"},"modified":"2024-02-22T21:31:54","modified_gmt":"2024-02-23T03:31:54","slug":"un-tejido-de-habitos-transformadores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/un-tejido-de-habitos-transformadores","title":{"rendered":"Un tejido de h\u00e1bitos transformadores"},"content":{"rendered":"<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, Por: Victor Corcoba Herrera<\/b><\/p>\n<p><b><\/b>Todos los continentes del mundo entero deben trabajar unidos en el dise\u00f1o de acrecentar la esperanza de sus moradores, con la fortaleza del tes\u00f3n y la constancia, con pol\u00edticas sociales enhebradas a la po\u00e9tica del esfuerzo, y con el empuje de compartir el sue\u00f1o de la transformaci\u00f3n que no puede detenerse, ante el c\u00famulo de injusticias y violencias que soportamos. A mi juicio, lo prioritario es restaurar el amor. No es cuesti\u00f3n de lamentarse, sino de reparar el da\u00f1o hecho. Y esto s\u00f3lo se cura poniendo coraz\u00f3n en todas las cosas que hacemos. T\u00e9ngase en cuenta que la mayor parte de los conflictos actuales se pelean con armas peque\u00f1as y ligeras en posesi\u00f3n de grupos opositores, crimen organizado, pandillas y terroristas que socavan la seguridad y el estado de derecho. Hace falta, pues, ponerse a disposici\u00f3n de los an\u00e1logos, trazar otros itinerarios de relaci\u00f3n m\u00e1s comprometida con nuestros equivalentes, conservar la unidad y la uni\u00f3n entre nosotros; en suma, mostrar otro esp\u00edritu m\u00e1s conciliador y menos s\u00f3rdido.<\/p>\n<p>En consecuencia, si importante es renovarse para tomar conciencia de que nada somos sin los dem\u00e1s, no menos trascendentales han de ser nuestras propias transformaciones interiores, manifestadas en una mayor cooperaci\u00f3n y colaboraci\u00f3n hacia ese mundo en el que todos hemos de ser uno, en llevar la paz all\u00ed donde dominan el odio y la desesperaci\u00f3n. Ojal\u00e1 aprendamos a traducir los deseos nacientes de nuestra cognici\u00f3n en existencias que nos dignifiquen, as\u00ed como a remover las ideas en hechos congruentes con los acontecimientos, que nos inspiren a derribar barreras raciales, a vivir y a dejar vivir. Ya est\u00e1 bien de aglutinar armas, ellas son las que fuerzan desplazamientos masivos de poblaci\u00f3n y son instrumentos para la violencia sexual y de g\u00e9nero, entre otros abusos de derechos humanos. Sea como fuere, estamos llamados a corregirnos cada d\u00eda, naciendo, renaciendo, viviendo en suma. \u00bfQu\u00e9 es la vida sino un constante cambio, una llamada a entenderse, a cohabitar entregado a un arco\u00edris que incluye el negro? Por eso, es menester activar este tejido de h\u00e1bitos transformadores en donarse, sabiendo que es la  propia biograf\u00eda viviente la que nos alienta a estar en comuni\u00f3n.<\/p>\n<p>Indudablemente, hay una correspondencia de ir hacia adelante. Por tanto, es fundamental no dejar a nadie en el camino, excluirlo del andar conjunto, como esos seres invisibles que vegetan en la pobreza extrema. Hoy se me ocurre pensar en esas mujeres viudas, ya que en este mes celebramos su D\u00eda Internacional (23 de junio), ignoradas y despreciadas en muchas culturas a\u00fan, estigmatizadas y malditas, asociadas muchas veces con la brujer\u00eda; lo que hace que, en demasiadas ocasiones, sean v\u00edctimas de aislamiento, abuso o situaciones peores. Son, precisamente, estos absurdos contextos los que hay que rectificar. Tales crueldades con frecuencia, seg\u00fan reconoce Naciones Unidas, se consideran como justificadas en t\u00e9rminos de la pr\u00e1ctica cultural o religiosa. La impunidad por los abusos de los derechos de la viudez es algo extendido y son pocos los autores a los que se los lleva ante la justicia. Incluso en pa\u00edses donde la protecci\u00f3n legal es m\u00e1s inclusiva, las viudas pueden sufrir marginalizaci\u00f3n social. Empoderarlas mediante el acceso a la atenci\u00f3n m\u00e9dica adecuada, educaci\u00f3n, empleo decente, plena participaci\u00f3n en el proceso de toma de decisiones y en la cr\u00f3nica p\u00fablica, as\u00ed como llevar un proceder sin violencia, les dar\u00eda la oportunidad de desarrollar una quehacer seguro despu\u00e9s del duelo, algo que todos nos merecemos porque s\u00ed. No olvidemos que la creaci\u00f3n de oportunidades para ellas tambi\u00e9n puede ayudar a la protecci\u00f3n de sus hijos y evitar de este modo un ciclo de indigencia, tan injusto como absurdo.<\/p>\n<p>En definitiva, que si el porvenir que queremos para toda la humanidad va a depender de pol\u00edticas innovadoras, una conducta empresarial responsable y tecnolog\u00edas centradas en las personas, pongamos tambi\u00e9n el acento transformador en salvaguardar las costumbres morales, comenzando por el propio amor conyugal que exige a los progenitores una conciencia de su misi\u00f3n responsable, y prosiguiendo por la labor de esos l\u00edderes, que tambi\u00e9n han de entregarse generosamente a su compromiso de servicio al bien com\u00fan. Esto es lo que nos engrandece como linaje; el hacer familia y el forjar savia que nos armonice en el mismo sentir de alentar caminos, en los que puedan convivir todas las presencias.<br \/><b><br \/><\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":10691,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10690"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10690"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10690\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28751,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10690\/revisions\/28751"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10691"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}