{"id":10677,"date":"2018-06-18T00:00:00","date_gmt":"2018-06-18T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/todas-las-rosas"},"modified":"2024-02-22T21:31:49","modified_gmt":"2024-02-23T03:31:49","slug":"todas-las-rosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/todas-las-rosas","title":{"rendered":"Todas las rosas"},"content":{"rendered":"<p>Todas las rosas de aquel jard\u00edn eran rojas.. y muy hermosas! Eran rosas de versos de amor, de sonetos machadianos, de arte de Vanguardias. Taurinas ellas tambi\u00e9n, amantes de la guitarra de Vicente Amigo, de la voz de Lin Cort\u00e9s, del alma de Ni\u00f1a Pastori..<\/p>\n<p>Al rosal llegaron dos rosas nuevas: blanca una y azul la otra. La blanca fue la pureza, la azul la novedad. La blanca era toros, aire, duende, flamenco. La azul era tan bonita, era \u00fanica. El tiempo dej\u00f3 que cada una escribiera su cuento&#8230; y la vida sigui\u00f3 pasando, como pasa siempre, r\u00e1pido.<\/p>\n<p>La rosa blanca deleitaba a las otras con los poemas toreros que ella misma compon\u00eda.. la rosa azul los copiaba de libros antiguos y se jactaba de haberlos escrito. La rosa blanca era generosa. \u00cdntegra. Organizaba eventos con honradez. La rosa azul era falsa, y todo en ella era mentira&#8230;<\/p>\n<p>Las rosas rojas invitaron a la rosa azul a marcharse.. y ella se march\u00f3, si no la adulaban no se sent\u00eda bien&#8230; Desde entonces en ese terreno crecen rosas rojas y blancas; por eso es f\u00e1cil hallar ramos en esos colores, y muy dif\u00edcil encontrarlos con flores de tono azul&#8230;<\/p>\n<p>Las rosas azules me encantan tambi\u00e9n! Solo fue por diferenciar&#8230;<br \/>Tengo amistades como la rosa blanca, y las adoro<br \/>Tambi\u00e9n conozco gente como la rosa azul<br \/>Dedicado a los que son una rosa blanca<br \/>A Sara, gracias por las fotos<br \/>A mi hermana<br \/>A mi amiga Ana<br \/>A las personas mencionadas<br \/>A mi cantante favorito<br \/>Al toreo. Y a mi querido Juli..<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todas las rosas de aquel jard\u00edn eran rojas&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":10678,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10677"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10677"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10677\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28746,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10677\/revisions\/28746"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10678"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10677"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10677"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10677"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}