{"id":10628,"date":"2018-06-14T00:00:00","date_gmt":"2018-06-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/todo-esta-en-nosotros"},"modified":"2024-02-22T21:31:33","modified_gmt":"2024-02-23T03:31:33","slug":"todo-esta-en-nosotros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/todo-esta-en-nosotros","title":{"rendered":"Todo est\u00e1 en nosotros"},"content":{"rendered":"<div><b>Algo mas que palabras, por: Victor Corcoba Herrero<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<p>Toda esta vida es un caminar en tr\u00e1nsito haciendo familia, hacia un mundo global, hacia una patria celeste; y, por ello, es de justicia alzarse, ayudar a levantarse, y vivir favoreciendo los encuentros, para que nadie quede excluido, de ese bienestar que es buscado y anhelado por cualquier ser humano.&nbsp;<\/p>\n<div><\/div>\n<div>En efecto, todo est\u00e1 en nosotros, somos la esencia del hacer, la luz que nos esclarece o las tinieblas que nos degradan. Sin duda, el momento actual puede ser desastroso o esperanzador, todo va a depender de nuestras actitudes de acogida y protecci\u00f3n, de colaboraci\u00f3n y hermanamiento. Ha de hermanarse la humanidad. Enti\u00e9ndase bien el t\u00e9rmino.  Para empezar hay que decir \u00a1no! a cualquier tipo de rechazo.<\/p>\n<div><\/div>\n<div>&nbsp;Los diversos gobiernos del mundo no pueden permanecer indiferentes ante ese mundo migrante que nos desborda, pero que es objeto de un tr\u00e1fico il\u00edcito como jam\u00e1s se ha conocido.&nbsp;<\/div>\n<div>A prop\u00f3sito, un estudio reciente describe las principales rutas de contrabando y concluye que este tipo de trata es particularmente elevada entre los refugiados que, por falta de otros medios, necesitan recurrir a piratas para llegar a un destino seguro cuando huyen de sus pa\u00edses de origen.&nbsp;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Bajo esta bochornosa realidad, es preciso ponerse en acci\u00f3n para un desarrollo humano m\u00e1s integrador, puesto que cualquiera de nosotros podemos ser mercanc\u00eda de unos traficantes sin escr\u00fapulos. Toca, pues, hacer pi\u00f1a en todo el orbe para poder dignificar cualquier existencia por \u00ednfima que nos parezca. <\/p>\n<p>&nbsp; En nosotros radica todo, el derecho a movernos o a no movernos, a emigrar o a no emigrar, porque el mundo es para todo ser humano, no \u00fanicamente para los privilegiados. No pongamos tantas barreras.&nbsp;<\/p><\/div>\n<div><\/div>\n<div>Precisamente, el D\u00eda Internacional de las Remesas Familiares, que se celebra cada 16 de junio, est\u00e1 orientado a reconocer la importante contribuci\u00f3n financiera de los trabajadores migrantes al bienestar de sus familias en sus lugares de origen y al desarrollo sostenible de sus pa\u00edses. Tambi\u00e9n tiene como prop\u00f3sito alentar a los sectores p\u00fablico y privado y a la sociedad civil a hacer m\u00e1s y a colaborar para que esos fondos tengan el mayor impacto en los pa\u00edses en desarrollo. Por ejemplo, hay que hacer justicia en un mundo de tantas desigualdades, y aunque nos duela, no se trata de incrementar el bienestar de unos pocos, sino la dicha de toda persona.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&nbsp;Nos corresponde reparar no tanto los discursos como las acciones,  dej\u00e9monos de dar migajas, don\u00e9monos en alma y cuerpo hacia aquellos con los que nadie cuenta, hagamos valer los derechos fundamentales en todos, y pongamos en val\u00eda el v\u00ednculo que nos fraterniza como especie pensante. Querer es poder. Que nadie se confunda optando por un esp\u00edritu destructor.&nbsp;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00danicamente cultiv\u00e1ndonos coraz\u00f3n a coraz\u00f3n podemos construir moradas que nos concilien, nos unan y simpaticen. Esta es la cuesti\u00f3n. Sobre esto, en el fondo, se funda el trascendente valor de la hospitalidad, ofrecida a cualquier migrante necesitado de refugio.&nbsp;<\/div>\n<div>&nbsp; En un momento de tantas huidas y abandonos, por el impacto de mil conflictos y violencias, urge que los pa\u00edses trabajen unidos para brindar seguridad a quienes la reclaman. De nosotros, y exclusivamente de cada cual, va a depender que cese esta atm\u00f3sfera de preocupaciones, reconstruyendo vidas, o lo que es lo mismo, activando otros cultos con el lenguaje del entusiasmo, sabiendo que las cosas que crecen desde el amor, jam\u00e1s desfallecen, y que quien protege existencias, acrecienta la suya tambi\u00e9n.&nbsp;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hoy m\u00e1s que nunca, las palabras de san Juan Pablo II nos estimulan a ese cambio en nuestro modo de ser y de actuar: \u201cSi son muchos los que comparten el sue\u00f1o de un mundo en paz, y si se valora la aportaci\u00f3n de los migrantes y los refugiados, la humanidad puede transformarse cada vez m\u00e1s en familia de todos, y nuestra tierra verdaderamente en casa com\u00fan\u201d.&nbsp;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>&nbsp;Ojal\u00e1 aprendamos a ser para los dem\u00e1s antes que para nosotros mismos. Por esta raz\u00f3n, es vital impulsar otras pol\u00edticas m\u00e1s sociales, o si prefieren m\u00e1s po\u00e9ticas, en el sentido de que todos somos necesarios e imprescindibles, tambi\u00e9n los migrantes y refugiados, los excluidos y marginados por este sistema injusto que se dice productivo, que nos endiosa hasta el punto de pensar que el mundo es nuestro o de unos pocos.&nbsp;<\/div>\n<div><\/div>\n<div>La necedad no puede ser mayor. Organic\u00e9monos de otro modo m\u00e1s acorde con lo arm\u00f3nico, para que nadie se sienta un extra\u00f1o, y todos nos podamos sentir \u00fatiles en la creaci\u00f3n de ese cielo habitable, con m\u00e1s poes\u00eda que poder, con m\u00e1s horizontes que muros, con m\u00e1s autenticidad que falsedades. En cualquier caso, estamos en camino, para servir, no para servirnos del d\u00e9bil, algo tan aborrecible como comer su propia carne.  <\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":10629,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10628"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10628"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10628\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28728,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10628\/revisions\/28728"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10629"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}