{"id":10607,"date":"2018-06-12T00:00:00","date_gmt":"2018-06-12T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/materias-pendientes"},"modified":"2024-02-22T21:31:24","modified_gmt":"2024-02-23T03:31:24","slug":"materias-pendientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/materias-pendientes","title":{"rendered":"Materias pendientes"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por: V\u00edctor&nbsp;Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p>Nuestra gran asignatura pendiente es que tenemos que superar las diferencias. \u00danicamente hermanados podemos avanzar en alianzas, reconstruir un mundo habitable, y rehacer en ese ansiado proyecto universalista com\u00fan, en el que todos nos merecemos vivir en avenencia. Por tanto, las respuestas han de ser globales, trazadas con racionalidad y constancia, sin obviar esa mano extendida, solidaria y comprensiva, que sin duda ser\u00e1 lo que nos fraterniza.&nbsp;<\/p>\n<p>Nos hace falta, en consecuencia, fuertes dosis de paciencia y mucho di\u00e1logo, sobre todo con la pr\u00e1ctica de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n. Est\u00e1 claro que la felicidad no se alcanza con la fe absoluta en los mercados y la tecnolog\u00eda, lo que requiere importantes cambios de actitudes en generaciones venideras.<\/p>\n<p>&nbsp;Renovarse o morir, que se dice. Y es cierto, ha de nacer un ser humano m\u00e1s entregado a los dem\u00e1s que asimismo, para que ese conjunto \u00fanico llamado humanidad, aprenda a volar con m\u00e1s discernimiento que irresponsabilidad, con m\u00e1s  alma que cuerpo, con m\u00e1s autenticidad que apariencias.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp; En la tierra, hoy por hoy, indudablemente escasean los liderazgos m\u00e1s penetrantes y verdaderos, m\u00e1s coherentes en relaci\u00f3n con el lenguaje y las acciones, pues nuestro principal deber radica en acogernos y no en  da\u00f1arnos unos a otros.<\/p>\n<p>&nbsp;La desorientaci\u00f3n es tal, que ni los adultos pueden perder m\u00e1s tiempo en mentalidades de otro tiempo, ni tampoco los ni\u00f1os, que son nuestra esperanza de futuro, deben realizar trabajos para los cuales no tienen la edad m\u00ednima legal.&nbsp;<\/p>\n<p>Urge, en consecuencia, tomar nuevos rumbos acordes a esa amplitud de horizontes, porque no puede haber esp\u00edritu arm\u00f3nico si nuestro \u00e1nimo positivo no se extiende por todos los continentes y oc\u00e9anos.<\/p>\n<p>&nbsp;Indudablemente, tampoco puede haber solidaridad que no est\u00e9 abierta a todos, por muy distintos que nos sintamos unos de otros. No arrojemos m\u00e1s frentes. Abr\u00e1monos para abrazarnos. Y socialicemos esa justicia equitativa, m\u00e1s all\u00e1 de las meras palabras de la ley.&nbsp;<\/p>\n<p>Ning\u00fan ser humano puede quedar excluido de nada. Por eso, es importante perdonar, pero nadie puede quedarse impune de sus acciones. Como tambi\u00e9n es vital amarse, a pesar de los muchos pesares cosechados. Sea como fuere, hemos de aceptarnos siempre, primero a nosotros mismos como persona, y despu\u00e9s a nuestros an\u00e1logos, sabiendo que todos somos \u00fanicos y exclusivos. Ojal\u00e1 aprendamos a cultivar lo arm\u00f3nico, haciendo justicia, defendiendo la vida, fundi\u00e9ndonos en la verdad  , que no es otra que una v\u00eda de rectitud, surgida tras reconocer y rectificar nuestros errores.<\/p>\n<p>&nbsp;Un camino que verdaderamente significa humanizarnos, retornar a esa comprensi\u00f3n generosa que nos da valor de buscar renovadas exploraciones, aunque las muchas turbulencias nos insten a tomar el r\u00e1bano por las hojas. Equivocarse es de humanos, no lo olvidemos, pues lo trascendental es saber rectificar a tiempo y enmendar los andares. <\/p>\n<p>Por desgracia, nuestros pasos andan crecidos por la venganza. No podemos, ni debemos, cerrar los ojos ante la siembra de tantas crueldades vertidas. Ah\u00ed est\u00e1n esos actos de cotidianidad de la violencia, de los que hemos de pasar p\u00e1gina m\u00e1s pronto que tarde, desequilibr\u00e1ndonos, volvi\u00e9ndonos inhumanos, lo que nos exige permanecer en guardia, para poder salir entre todos de una barbarie antisocial que nos retrocede en lugar de progresar  hacia ese mundo ansiado, en el que nos despierte siempre un sonrisa, en lugar del desconsuelo que nos asola.<\/p>\n<p>&nbsp;Es cierto que nuestro s\u00ed a la paz, prolifera m\u00e1s que nunca, al menos en nuestra boca; sin embargo, junto a esa energ\u00eda m\u00edstica de cada cual, es menester igualmente una fortaleza de comunidad que nos active otros pensamientos, otras ideas m\u00e1s confluentes y menos repelentes entre nosotros mismos.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;No es algo ilusorio, se puede conseguir, a poco que desterremos las armas y pongamos voluntad en dejarnos cautivar por la conciencia; la mejor br\u00fajula para la est\u00e9tica, a la que siempre hemos de volver. <\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":10608,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10607"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10607"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10607\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28720,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10607\/revisions\/28720"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10608"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10607"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10607"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10607"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}