{"id":10535,"date":"2018-06-01T00:00:00","date_gmt":"2018-06-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/cuando-el-espejo-miente"},"modified":"2024-02-22T21:30:50","modified_gmt":"2024-02-23T03:30:50","slug":"cuando-el-espejo-miente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/cuando-el-espejo-miente","title":{"rendered":"Cuando el espejo miente"},"content":{"rendered":"<p>Por: Uuc-kib Espadas Ancona.<\/p>\n<\/p>\n<p>A partir de la adopci\u00f3n del neoliberalismo<br \/>\ncomo cosmovisi\u00f3n oficial del poder y la riqueza en M\u00e9xico, hace 32 a\u00f1os,<br \/>\ncomenz\u00f3 a extenderse la concepci\u00f3n de que el objetivo social de una econom\u00eda<br \/>\ndeb\u00eda de ser la obtenci\u00f3n de las m\u00e1ximas ganancias. Al acumularse \u00e9stas en una<br \/>\n\u00e9lite, el mercado crecer\u00eda y, ulteriormente, sus beneficios materiales ir\u00edan<br \/>\nalcanzando a los dem\u00e1s estamentos de la sociedad, al generar empleo para el<br \/>\nconjunto de la poblaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Estas nociones se volvieron el discurso<br \/>\ndominante en medios de comunicaci\u00f3n, gobierno, escuelas y universidades, y en<br \/>\nla mayor\u00eda de los partidos pol\u00edticos. Bajo esta l\u00f3gica, la sociedad debe<br \/>\nordenarse en torno a los intereses de quienes tienen el capital para crear<br \/>\nempresas pues, en caso contrario, se corre el riesgo de que se lleven su benefactor<br \/>\ndinero a otra parte.<\/p>\n<p>En esta visi\u00f3n, los empresarios son una<br \/>\nsuerte de fil\u00e1ntropos, que van obsequiando generosamente empleos, a cambio de<br \/>\ninsignificante trabajo. Por tanto, sus m\u00ednimas exigencias deben de ser<br \/>\natendidas, y se debe evitar molestarlos con impuestos o reglas, no importa si<br \/>\nse trata de mejorar las condiciones laborales o de proteger el medio ambiente. <\/p>\n<p>Los beneficios de su magnanimidad son<br \/>\ntales que es de conced\u00e9rseles cualquier capricho. Paralelamente, la propia<br \/>\n\u00e9lite comenz\u00f3 a generar la autoimagen de fil\u00e1ntropos, en los que el insaciable<br \/>\napetito de dinero no es m\u00e1s que un instrumento para sus nobles fines. De esta<br \/>\nforma, lo menos que puede esperar es respeto, admiraci\u00f3n y devoci\u00f3n de aquellos<br \/>\na los que se rescata del desempleo.<\/p>\n<p>Estas ideas propician distintas acciones<br \/>\ndisparatadas en el espacio p\u00fablico. Tal es el caso de los recientes llamados de<br \/>\nalgunos de los diecis\u00e9is mil millonarios mexicanos a no votar por L\u00f3pez<br \/>\nObrador. La convicci\u00f3n b\u00e1sica es que en cada empleado hay, si no una gratitud<br \/>\nprofunda hacia sus patrones y benefactores, al menos un sano temor a que si el<br \/>\nEstado los contrar\u00eda cerrar\u00e1n sus empresas y perder\u00e1n su trabajo. Esperan en<br \/>\nconsecuencia amplios efectos en sus llamados. Olvidan, sin embargo, algunos<br \/>\nhechos que sus creencias les impiden ver.<\/p>\n<p>La brutal distancia entre la opulencia de<br \/>\nlos propietarios y la precariedad y zozobra econ\u00f3mica, cuando no maltrato<br \/>\nlaboral y personal sistem\u00e1tico, de sus empleados, genera resentimientos<br \/>\ncallados pero muy duros. El llamado de estos d\u00edas sin duda ha indicado a muchos<br \/>\nde estos asalariados d\u00f3nde est\u00e1n los temores y dolores de sus patrones y, por<br \/>\ntanto, como votar para desquitarse de a\u00f1os de agravios. El efecto ser\u00e1, y<br \/>\npronto lo se\u00f1alar\u00e1n las encuestas, exactamente el contrario del esperado,<br \/>\naumentando la intenci\u00f3n de voto por el tabasque\u00f1o.<\/p>\n<p>Perder el contacto con la realidad genera<br \/>\ndecisiones erradas, tanto m\u00e1s graves cuanto m\u00e1s poder se tiene.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace 32 a\u00f1os, comenz\u00f3 a extenderse la concepci\u00f3n de que el objetivo social de una econom\u00eda deb\u00eda de ser la obtenci\u00f3n de las m\u00e1ximas ganancias&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1056,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10535"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1056"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10535"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10535\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28692,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10535\/revisions\/28692"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10535"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10535"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10535"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}