{"id":10521,"date":"2018-06-01T00:00:00","date_gmt":"2018-06-01T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/multiplicar-la-alegria-2"},"modified":"2024-02-22T21:30:46","modified_gmt":"2024-02-23T03:30:46","slug":"multiplicar-la-alegria-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/multiplicar-la-alegria-2","title":{"rendered":"Multiplicar la alegr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>,&nbsp; por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><\/p>\n<p>Me entristece la mirada de tantos indefensos que caminan desorientados por este mundo insensible, que permite el sufrimiento de los ni\u00f1os, la soledad de los mayores, o las barbaries entre inocentes. No entiendo este c\u00famulo de violencias por doquier. Hay moradores que ya no tienen l\u00e1grimas para poder seguir viviendo en esta selva de intereses. Los hemos dejado sin aliento, y sus vidas se han convertido en un r\u00edo ensangrentado, sin posibilidad de poder vivir de acuerdo con ese esp\u00edritu de dignidad que todos los humanos nos merecemos. A\u00fan as\u00ed, me respondo, estoy llamado a sembrar alegr\u00eda, la eterna juventud del \u00e1nimo. Multipliquemos el j\u00fabilo; porque, sin ese entusiasmo, nuestra misma existencia es bald\u00eda.<\/p>\n<p>El amor ya no es lo que es, nos lo hemos dejado sin latidos, y apenas ya nadie siente nada por nadie. Deber\u00edamos reconducirnos, reinventarnos en el verso, sostenernos en la verdad, abandonarnos en el sue\u00f1o para poder ser horizonte; s\u00ed, esa mirada de afecto que todos necesitamos para levantar cabeza. Justamente, todo crece desde el amar y desde el amor. Enraic\u00e9monos, seamos familia, activamos los v\u00ednculos de la gratuidad, cooperemos en la acci\u00f3n del verso y la palabra, para que ning\u00fan coraz\u00f3n se sienta despreciado, excluido, marginado. Que la marginalidad no es nuestro lenguaje, necesitamos sentirnos unidos y reunidos siempre, para ese consuelo que nos requiere la vida al nacer cada jornada. En cualquier caso, pensemos en nuestro primer deber, el de alegrarnos al amanecer de un nuevo d\u00eda y poder ponernos en camino; pues, mientras hay vida, tambi\u00e9n hay expectativa.  <\/p>\n<p>Confieso que me mata esta tristeza que bebo a diario, con solo caminar por la vida y escuchar a mis an\u00e1logos. Son tiempos dif\u00edciles. Nos los hemos complicado. La mentira se ha adue\u00f1ado de nosotros. Ciertamente, cuesta despertar y esperanzarse, retomar fuerzas, m\u00e1xime en un momento donde prolifera la desuni\u00f3n entre linajes, lo que hace que los chavales sean m\u00e1s vulnerables a la explotaci\u00f3n y al abuso. Ellos no son responsables de nuestras locuras. Por otra parte, ah\u00ed est\u00e1 la permanente ola de refugiados y ni\u00f1os migrantes que no cesa, a pesar de los peligros del viaje. En la huida no sirve s\u00f3lo la ayuda humanitaria, hacen falta gentes con esp\u00edritu de acogida, poetas de verbo sincero dispuestos a batallar por los d\u00e9biles, individuos con coraje para lleva la luz all\u00e1 donde hay tinieblas y tranquilidad all\u00ed donde hay dolores.<\/p>\n<p>Hemos de conseguir que, en este mundo, gobierne \u00fanicamente el amor. A prop\u00f3sito, el inolvidable fil\u00f3sofo y escritor indio Rabindranath Tagore (1861-1941), sol\u00eda decir que: \u201cDorm\u00eda&#8230;, dorm\u00eda y so\u00f1aba que la vida no era m\u00e1s que alegr\u00eda. Me despert\u00e9 y vi que la vida no era m\u00e1s que servir&#8230; y el servir era alegr\u00eda\u201d.  Fecund\u00e9monos de esa primavera, que nadie nos quite esa visi\u00f3n de nuestros ojos.  Rind\u00e1monos a esa pasi\u00f3n verdadera, transparente, de donaci\u00f3n total, desprendida a m\u00e1s no poder, capaz de trascender en nosotros el gozo de sentirnos alguien por los dem\u00e1s, lo que nos har\u00e1 sonre\u00edr a pesar de los muchos pesares. Porque, en efecto, por muy inmenso que sea el vac\u00edo interior que llevemos consigo, nos espera esa semilla alegre de sentirnos parte de la vida de nuestros semejantes, pues nada existe que no cohabite en la universalidad de la alianza, por mucho equipaje de decepciones y derrotas que aglutinemos. <\/p>\n<p>Por tanto, tampoco hay que tener miedo a entristecerse mar adentro, sabiendo que tras los momentos dif\u00edciles, siempre llega el instante preciso y precioso del sol, que nos pone en movimiento y nos ilumina. A lo mejor tenemos que repensar lo vivido hasta ahora, escucharnos m\u00e1s interiormente, cuando menos para ingeniar otras etapas m\u00e1s solidarias y de mayor entrega a los nuestros, que somos todos en todo. Por eso, a veces me digo a mi mismo, cuidado con ponerme apenado, que puede ser un vicio, mayormente cuando se sabe que la satisfacci\u00f3n es el ingrediente b\u00e1sico en el componente de la salud. A lo  mejor tenemos que simpatizar m\u00e1s con nosotros mismos, poner m\u00e1s empat\u00eda con nuestro entorno, y hablar menos de nuestras penurias, o quiz\u00e1s, lo justo y preciso para el cambio. Querer es poder, ya lo sabemos. Pong\u00e1moslo en pr\u00e1ctica.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10521"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10521"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10521\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28687,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10521\/revisions\/28687"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10521"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10521"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10521"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}