{"id":10481,"date":"2018-05-28T00:00:00","date_gmt":"2018-05-28T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/sembrar-el-entendimiento-para-sentirnos-seguros"},"modified":"2024-02-22T21:30:31","modified_gmt":"2024-02-23T03:30:31","slug":"sembrar-el-entendimiento-para-sentirnos-seguros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/sembrar-el-entendimiento-para-sentirnos-seguros","title":{"rendered":"Sembrar el entendimiento para sentirnos seguros"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Algo m\u00e1s que palabras, por: Victor Corcoba Herrero.<u><\/u><\/b><\/p>\n<p>Es hora de que los l\u00edderes del mundo se impliquen en pactar, en<br \/>\nentenderse, en llevar a buen t\u00e9rmino su compromiso de servicio, de respeto,<br \/>\nprotecci\u00f3n y garant\u00eda de los derechos humanos, m\u00e1s all\u00e1 de la letra impresa en<br \/>\nsus programas de gobierno. Hoy m\u00e1s que nunca hace falta fortalecer el estado de<br \/>\nderecho y la consolidaci\u00f3n de las instituciones p\u00fablicas. El momento es cr\u00edtico<br \/>\nen muchas partes del planeta, ante la desconfianza y la insatisfacci\u00f3n de buena<br \/>\nparte de los moradores, que no comprenden las actitudes interesadas de sus<br \/>\ngobernantes, dispuestos en su mayor\u00eda a enriquecerse, en lugar de servir al<br \/>\nbien com\u00fan, que es lo que realmente nos engrandece. Sea como fuere, todos<br \/>\nestamos llamados a cooperar, los que nos gobiernan, con el compromiso de servir<br \/>\nresponsablemente y para todos, y los gobernados, con la participaci\u00f3n y mayormente<br \/>\ncon la cr\u00edtica constructiva. No olvidemos que es en comunidad, como se avanza<br \/>\nhacia un decoroso nivel de vida que todos nos merecemos, por el hecho mismo de<br \/>\ncohabitar como sujeto de derechos y obligaciones. De ah\u00ed la importancia de<br \/>\nsembrar ese sentido natural respetuoso que nos trasciende y humaniza.<\/p>\n<p>&nbsp;Ahora bien, no se<br \/>\npuede sembrar el entendimiento desde un esp\u00edritu corrupto, es necesario que la<br \/>\nautoridad, aparte de ser leg\u00edtima, defienda las instituciones con ejemplaridad<br \/>\ny sometimiento a ese orden innato de transparencia y sano raciocinio, cuesti\u00f3n que<br \/>\nest\u00e1 \u00edntimamente ligada a la naturaleza humana y que debe redundar en provecho<br \/>\nde todos. Estamos llamados, en todo caso, a ser fuerza de uni\u00f3n y unidad. Por<br \/>\neste motivo, ser\u00e1 siempre necesario tender puentes, atender debidamente a ese<br \/>\nbien universalizado, que nos afecta a toda la familia humana. Sin duda, hay que<br \/>\nsubrayar la labor de las Naciones Unidas para el mantenimiento de lo arm\u00f3nico,<br \/>\nuna inversi\u00f3n en favor de la paz, la seguridad y la prosperidad mundiales. En<br \/>\neste sentido, nos llena de j\u00fabilo que puntualmente este a\u00f1o celebremos el<br \/>\nsetenta aniversario de las operaciones de mantenimiento de esa concordia<br \/>\nactivada por la ONU, un mecanismo \u00fanico y din\u00e1mico dise\u00f1ado para auxiliar a los<br \/>\npa\u00edses desgarrados por los conflictos. Es de justicia, por tanto, reconocer la<br \/>\nlabor de m\u00e1s de un mill\u00f3n de mujeres y hombres que han prestado servicio,<br \/>\ndurante siete d\u00e9cadas, en nombre de una bandera que nos ensambla.<\/p>\n<p>&nbsp;Para este<br \/>\nensamblaje cultural requerimos la colaboraci\u00f3n de todos, ante los dif\u00edciles<br \/>\nescenarios que existen en la actualidad, sobre todo en la promoci\u00f3n de los<br \/>\nderechos humanos y, tambi\u00e9n, en la lucha contra la explotaci\u00f3n y los abusos<br \/>\nsexuales. No podemos caer en la torpeza de no hacer nada. Nuestra misma<br \/>\nescritora m\u00edstica espa\u00f1ola, Santa Teresa de Jes\u00fas (1515-1582), nos lo recuerda con este s\u00edmil: \u201cLa tierra que no es<br \/>\nlabrada llevar\u00e1 abrojos y espinas aunque sea f\u00e9rtil; as\u00ed es el entendimiento<br \/>\ndel hombre\u201d. Naturalmente por esto, hemos de cultivarnos constantemente, hemos<br \/>\nde reflexionar y no cerrar los ojos. Eso jam\u00e1s, pues el ser de las cosas, es el<br \/>\norigen de nuestras ideas, cada d\u00eda m\u00e1s necesitadas de escucha para que pueda<br \/>\nrestablecerse esa sinton\u00eda arm\u00f3nica que todos requerimos para vivir. &nbsp;Dar la espalda y no dar o\u00eddos a lo que se<br \/>\ndice, se comenta o se habla, lo que nos hace es endurecer el coraz\u00f3n,<br \/>\nllev\u00e1ndonos a caminos de insatisfacci\u00f3n permanente. Las consecuencias no se<br \/>\ndejan esperar. El vac\u00edo interior que creamos con la pasividad es tan grande que<br \/>\ntodo se muestra como un caos que nos deja en un estado de confusi\u00f3n y malestar<br \/>\ncontinuo.<\/p>\n<p>Sorprenderse,<br \/>\nreprenderse y extra\u00f1arse, es una manera saludable de iniciar ese entendimiento<br \/>\nconsigo mismo para luego revertirlo en los dem\u00e1s y poder sentirnos seguros. Uno<br \/>\nno se sosiega a base de golpes, \u00fanicamente puede alcanzarse por medio de la<br \/>\nsensatez. Una persona sensata est\u00e1 siempre dispuesta a abrirse a la verdad, a<br \/>\ncaminar observ\u00e1ndose, a ceder a toda rectitud y a actuar con prudencia,<br \/>\njusticia y clemencia. Al  fin y al cabo, lo<br \/>\nfundamental, radica en comprenderse para poder enmendarse, en c\u00f3mo salvar a la<br \/>\nhumanidad, salvar vidas, salvar a las futuras generaciones. Justo estas son las<br \/>\nprioridades del plan de desarme integral presentado recientemente por el<br \/>\nSecretario General de las Naciones Unidas, en el que propone desde la reducci\u00f3n<br \/>\nde cabezas nucleares hasta la regulaci\u00f3n de las armas peque\u00f1as o las basadas en<br \/>\nla inteligencia artificial, pasando por la creaci\u00f3n de mecanismos para<br \/>\ngarantizar la rendici\u00f3n de cuentas de quienes utilicen armas qu\u00edmicas o<br \/>\nbiol\u00f3gicas. En fin; que no hay pasaje para el amor, que el amor es el \u00fanico y<br \/>\nexclusivo pasaje para la paz.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":10482,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10481"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10481"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10481\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28672,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10481\/revisions\/28672"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10482"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}