{"id":10455,"date":"2018-05-25T00:00:00","date_gmt":"2018-05-25T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/reconciliacion-3"},"modified":"2024-02-22T21:30:20","modified_gmt":"2024-02-23T03:30:20","slug":"reconciliacion-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/reconciliacion-3","title":{"rendered":"Reconciliaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<\/p>\n<p><b>Democracia eficaz, por:Luis Carlor Ugalde<\/b><\/p>\n<p>La reconciliaci\u00f3n es el \u00fanico camino<br \/>\npara que la intensa competencia entre partidos, las campa\u00f1as de ataque que<br \/>\nemprendieron y la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica queden atr\u00e1s despu\u00e9s del 1\u00ba de julio.<br \/>\nNuestra incipiente cultura pol\u00edtica propicia que los pleitos naturales de una<br \/>\ncontienda electoral lleven a problemas familiares, sociales y luego a heridas<br \/>\nque tardan tiempo en sanar. Todav\u00eda en esta elecci\u00f3n se arrastran agravios,<br \/>\nacusaciones y an\u00e9cdotas del 2006.<\/p>\n<p>Con el segundo debate presidencial del<br \/>\npasado domingo ha concluido la fase de propuestas y de cr\u00edticas centrales entre<br \/>\ncandidatos. Esto no significa que no habr\u00e1 nuevas propuestas o nuevos ataques.<br \/>\nPor supuesto que habr\u00e1 m\u00e1s ofertas de gobierno. Por ejemplo, Jos\u00e9 Antonio Meade<br \/>\npresentar\u00e1 su libro de propuestas, igual que Ricardo Anaya. Pero no veo que<br \/>\nhaya algo realmente novedoso o impactante que pueda mover el \u00e1nimo colectivo. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n habr\u00e1 m\u00e1s campa\u00f1as de ataque en<br \/>\nredes sociales y en medios electr\u00f3nicos. Pero despu\u00e9s de todas las acusaciones<br \/>\nque ya se han hecho en contra de los tres candidatos de partido, no veo nada<br \/>\nsignificativo que pudiera cambiar la imagen que de ellos tiene buena parte de<br \/>\nla poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Por eso creo que a partir de ayer inicia<br \/>\nuna fase de reflexi\u00f3n una vez que las cartas est\u00e1n sobre la mesa. Por supuesto<br \/>\nque en los pr\u00f3ximos 39 d\u00edas la reflexi\u00f3n puede mover intenciones del voto y canalizar<br \/>\na los indecisos de un lado o de otro y con ello consolidar la ventaja del<br \/>\npuntero o acortar su distancia del segundo lugar. Pero ser\u00e1 como resultado de<br \/>\nlas ofertas hechas en los pasados meses, no como resultado de nueva<br \/>\ninformaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s de la reflexi\u00f3n del voto, es<br \/>\nimportante que el pa\u00eds empiece a pensar la fase de reconciliaci\u00f3n. Pensar en la<br \/>\nma\u00f1ana del 2 de julio y los meses subsecuentes. Muchos pa\u00edses terminan<br \/>\nelecciones polarizantes e inician la revancha de los ganadores y perdedores.<br \/>\nEsos pa\u00edses destruyen su futuro y tardan en sanar generaciones. Otros terminan<br \/>\nel pleito electoral y ven hacia el futuro, tienden puentes y reconstruyen los<br \/>\nagravios. Esos pa\u00edses aprovechan el pleito en oportunidad de progreso. <\/p>\n<p>La fase de reconciliaci\u00f3n implica la<br \/>\nsuma de las voluntades y buenos oficios de todos. Primero, del presidente electo<br \/>\n\u2014sea quien sea\u2014, quien deber\u00e1 invitar a sus adversarios a transitar hacia un<br \/>\ncamino de inclusi\u00f3n. Deber\u00e1 hacerlo con gracia y respeto, con empat\u00eda plena de<br \/>\nque pasada la elecci\u00f3n a \u00e9l es a quien m\u00e1s conviene un tono de respeto y evitar<br \/>\nque el \u00e1nimo revanchista predomine. El ganador debe dar garant\u00edas de que el<br \/>\ntono excluyente de las campa\u00f1as se convierta en un tono que tienda puentes y<br \/>\nolvide los agravios pasados.<\/p>\n<p>Dos, el entendimiento con actores<br \/>\necon\u00f3micos como el sector empresarial es fundamental. Con frecuencia la<br \/>\niniciativa privada ha jugado de forma acomodaticia; tras bambalinas, esperando<br \/>\nque haya un nuevo gobierno para sentarse a negociar. Los empresarios tienen la<br \/>\noportunidad de renovarse en sus formas y estilos. Dejar de ser un organismo cupular<br \/>\ny convertirse en uno transversal, con mayor liderazgo pol\u00edtico. Con mayor<br \/>\napertura a la sociedad. Menos una sociedad secreta y m\u00e1s un gremio que promueve<br \/>\nel bienestar general porque ah\u00ed va su propio inter\u00e9s como empresarios.<\/p>\n<p>Tercero, pensar una nueva reforma<br \/>\nelectoral como mecanismo para sentar las bases de nuestro futuro democr\u00e1tico.<br \/>\nGane quien gane, es necesario repensar las reglas electorales. Las normas que<br \/>\nregulan el financiamiento y la operaci\u00f3n de las campa\u00f1as pol\u00edticas est\u00e1n rotas.<br \/>\nAsimismo, es necesario defender el sistema de organizaci\u00f3n electoral por su<br \/>\nsolidez y transparencia, mientras ponemos atenci\u00f3n en c\u00f3mo modificar el sistema<br \/>\nque regula la contienda entre candidatos. <\/p>\n<p>El nuevo presidente de la Rep\u00fablica<br \/>\npodr\u00eda dar una se\u00f1al de cambio canalizando su energ\u00eda para promover el di\u00e1logo<br \/>\ncon el objetivo de repensar las reglas de la democracia electoral. Primero,<br \/>\napostando abiertamente por el juego electoral como la \u00fanica v\u00eda para alcanzar<br \/>\nel poder pol\u00edtico. Segundo, apostando por los principios de la democracia<br \/>\nrepresentativa: los pesos y contrapesos, los controles temporales y el papel<br \/>\ncentral de los votantes como el \u00faltimo resguardo de la soberan\u00eda del pa\u00eds. <\/p>\n<p>Pensar ya en la ma\u00f1ana del 2 de julio es<br \/>\nuna buena forma de evitar una mala noche del 1 de julio. Gane quien gane<br \/>\ndeber\u00eda haber j\u00fabilo democr\u00e1tico de haber conducido la elecci\u00f3n en los m\u00e1rgenes<br \/>\nde una democracia electoral, a pesar de sus excesos y deficiencias. Por eso no<br \/>\nse vale que haya ganadores y perdedores m\u00e1s all\u00e1 de ese domingo por la noche.<br \/>\nEl lunes por la ma\u00f1ana M\u00e9xico debe amanecer como un pa\u00eds ganador. Ojal\u00e1 as\u00ed<br \/>\nsea. Ojal\u00e1 as\u00ed fuera.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Democracia eficaz<\/p>\n","protected":false},"author":1092,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10455"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1092"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10455"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10455\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28662,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10455\/revisions\/28662"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10455"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10455"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10455"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}