{"id":10358,"date":"2018-05-16T00:00:00","date_gmt":"2018-05-16T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-destruccion-del-espiritu-humano"},"modified":"2024-02-22T21:29:46","modified_gmt":"2024-02-23T03:29:46","slug":"la-destruccion-del-espiritu-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-destruccion-del-espiritu-humano","title":{"rendered":"La destrucci\u00f3n del esp\u00edritu humano"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><br \/>&nbsp; <br \/>Se dice que las tres cuartas partes de los mayores conflictos en el mundo tienen una dimensi\u00f3n cultural destructiva del esp\u00edritu humano. Por lo que se ve, a\u00fan no hemos aprendido a superar esas mezquinas divisiones, a pesar de los mil encuentros que a diario celebramos con esa rica diversidad, de la que decimos sentirnos cohesionados, y nada m\u00e1s lejos de la realidad.  Nos falta coraz\u00f3n y nos sobran ego\u00edsmos. Quiz\u00e1s deber\u00edamos pasar a los gestos reales en nuestro d\u00eda a d\u00eda, siendo m\u00e1s cooperadores los unos hacia los otros, tambi\u00e9n m\u00e1s comprensivos y clementes, en definitiva m\u00e1s aut\u00e9nticos con ese di\u00e1logo reciproco que todos nos merecemos, y que cuando se sustenta realmente en s\u00f3lidas leyes morales, no cabe duda que facilita la soluci\u00f3n a esas necias contiendas que son las que verdaderamente tenemos que excluir de la faz del planeta. Ojal\u00e1 seamos capaces de injertar otro futuro m\u00e1s esperanzador, como esa Agenda Europea Renovada para la Investigaci\u00f3n y la Innovaci\u00f3n, que al tiempo que presenta un conjunto de acciones concretas para profundizar en la capacidad de innovaci\u00f3n de Europa y proporcionar una prosperidad duradera, advierte que se puede mejorar la vida cotidiana de millones de personas, ayudando a resolver algunos de nuestros mayores desaf\u00edos sociales y generacionales.<\/p>\n<p>Hoy ninguno pone en entredicho que Europa tiene una investigaci\u00f3n de primer nivel y una s\u00f3lida base industrial, pero tambi\u00e9n ese esp\u00edritu europe\u00edsta de apertura est\u00e1 ayudando a que pueblos durante largo tiempo hostiles y enemigos se reconcilien, en base a los aires democr\u00e1ticos, los derechos humanos y el estado de derecho. Frenemos, por tanto, el uso de munici\u00f3n letal, pongamos otro esp\u00edritu m\u00e1s constructor en nuestras existencias. No tiene sentido quitar vidas porque s\u00ed, matar ilusiones, asesinar corazones, y luego lavarnos las manos como si nada hubiese ocurrido. Para desgracia nuestra, adem\u00e1s, convivimos con demasiadas injusticias, pero tambi\u00e9n con actitudes de indiferencia o de insulto hacia el pr\u00f3jimo, que es otra manera de matar. Es hora, pues, de esforzarse por tomar otro camino m\u00e1s acorde con el verdadero aliento arm\u00f3nico, donde nadie es m\u00e1s que nadie, y todos somos alguien. A prop\u00f3sito, el informe \u201cIntolerancia religiosa en Brasil\u201d, publicado en enero de 2017, se utilizar\u00e1 para vigilar y abordar ese soplo discriminatorio que nos est\u00e1 dejando sin alma. En este sentido, el Relator Especial sobre la libertad de religi\u00f3n o de creencias, Ahmed Shaheed, afirm\u00f3 recientemente que \u201cel mundo vive una ola creciente de intolerancia y de restricciones al ejercicio del derecho a libertad religiosa y de credo\u201d. Algo que debe preocuparnos, m\u00e1xime cuando algunos grupos extremistas desnaturalizan el aut\u00e9ntico sentido religioso, convirtiendo el modelo de convivencia interreligiosa en un manantial peligroso de conflicto y violencia.  <\/p>\n<p>Por si fuera poco la destrucci\u00f3n del esp\u00edritu humano, tenemos ese mundo virtual que nos atrofia, sobre todo a la hora de comunicarnos. Es un propagador de mentiras como jam\u00e1s se ha conocido. Ante esta bochornosa situaci\u00f3n, tenemos que mantener los pies en la tierra y volver a las ra\u00edces de lo genuino, que est\u00e1, sin duda, en la memoria viviente de nuestros progenitores. Ellos son los que tienen la sabidur\u00eda, que se alcanza con la c\u00e1tedra de las vivencias, para restaurarnos hacia horizontes verdaderamente crecidos en el acercamiento, que es lo que nos engrandece y armoniza. Porque, en efecto, es necesario construir juntos el verdadero esp\u00edritu global, que no est\u00e1 en el poder, sino en el servir; que no est\u00e1 en el servirse de nadie, sino en el donarse; y junto a esta entrega, tambi\u00e9n el esp\u00edritu conciliador ha de ayudarnos a reencontrarnos hasta con nosotros mismos. Esta es la cuesti\u00f3n. Ciertamente no podemos caer m\u00e1s bajos como linaje. A los hechos me remito: Desde la Rep\u00fablica Centroafricana hasta Sud\u00e1n del Sur y desde Siria hasta Afganist\u00e1n, los ataques a ni\u00f1os en los conflictos contin\u00faan sin tregua. UNICEF pide protecci\u00f3n para ellos. Es una de las reglas m\u00e1s b\u00e1sicas de la guerra: dejar fuera a los chavales. Y, sin embargo, se ignora \u201ccon pocos remordimientos y todav\u00eda menos consecuencias\u201d, seg\u00fan denuncia el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. Desde luego, una sociedad que no es capaz de ofrecer una atm\u00f3sfera de paz a los ni\u00f1os, teniendo en cuenta que es un derecho suyo y un deber nuestro, m\u00e1s pronto que tarde confluye en el caos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10358"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10358"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10358\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28626,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10358\/revisions\/28626"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10358"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10358"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10358"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}