{"id":10344,"date":"2018-05-14T00:00:00","date_gmt":"2018-05-14T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/una-decadencia-de-principios-en-la-actual-coyuntura-de-mundializacion"},"modified":"2024-02-22T21:29:36","modified_gmt":"2024-02-23T03:29:36","slug":"una-decadencia-de-principios-en-la-actual-coyuntura-de-mundializacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/una-decadencia-de-principios-en-la-actual-coyuntura-de-mundializacion","title":{"rendered":"Una decadencia de principios (En la actual coyuntura de mundializaci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<p><b><i><\/i><\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><br \/>&nbsp; <br \/>Llama la atenci\u00f3n la lucha permanente del ser humano contra s\u00ed mismo, incapaz de establecer v\u00ednculos m\u00e1s all\u00e1 de lo circunstancial o del inter\u00e9s mundano; de ah\u00ed, que las mismas relaciones afectivas, suelen mantenerse por puro ego\u00edsmo, mientras nos sirven. Despu\u00e9s llega, el bloqueo, la desconexi\u00f3n, el abandono y la ruptura total. \u00a1Cu\u00e1nta decadencia de principios!  As\u00ed, cuesta entender la ruptura de matrimonios pasados los cincuenta, cuando deb\u00edan pensar en la po\u00e9tica de envejecer juntos, vel\u00e1ndose y nutri\u00e9ndose mutuamente. Quiz\u00e1s, fruto de esa hostilidad de g\u00e9nero, en ocasiones avivada por los oportunistas, se nos impida entrar en di\u00e1logo y reconciliar enfrentamientos, m\u00e1xime en un tiempo en el que la clemencia tampoco se proyecta como valor. A veces, son tan dram\u00e1ticas las angustias de las familias, que nos quedamos sin palabras, cuando vemos que los gobiernos apenas le prestan auxilio. <\/p>\n<p>Un hogar y un trabajo es algo innato en nuestra b\u00fasqueda.  Nos esperanza, por tanto, que este a\u00f1o coincidente con el D\u00eda Internacional de las Familias (15 de mayo), se destaque el papel de las pol\u00edticas familiares como elemento importante para el cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 16, puesto que enfatiza la necesidad de construir sociedades pac\u00edficas e inclusivas. Ojal\u00e1 pasemos de los buenos prop\u00f3sitos a la acci\u00f3n, los guiones est\u00e1n muy bien, pero las ofertas de trabajo cada d\u00eda son m\u00e1s precarias y dificultosas para hacer familia.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos llama la atenci\u00f3n, en ese formar familia, la poca vigilancia de las instituciones a lo que constituye la unidad b\u00e1sica de la sociedad. Dicho lo cual, deber\u00edamos repensar en otros sistemas econ\u00f3micos m\u00e1s justos. El actual es una m\u00e1quina social de producci\u00f3n excluyente, que suele marginar a los m\u00e1s d\u00e9biles, conden\u00e1ndolos a experiencias migratorias verdaderamente crueles de separaci\u00f3n. Esta galopante decadencia de  principios, en la actual coyuntura de mundializaci\u00f3n, conduce a la falta de un trabajo decente, puesto que hasta las mismas pol\u00edticas sociales no suelen responder de manera equitativa a los diversos empleadores, ya sean trabajadores nacionales o migrantes. Olvidamos que la justicia social es la piedra angular que nos armoniza. Deber\u00edamos, sin duda, poner m\u00e1s atenci\u00f3n en esos trabajadores que son objeto de explotaci\u00f3n, discriminaci\u00f3n y violencia. Con demasiada reiteraci\u00f3n, no pueden acogerse, ni ellos, ni tampoco sus familias, a los sistemas de protecci\u00f3n m\u00e1s b\u00e1sicos. Es hora, pues, de despertar y de ver el tipo de sociedad que hemos de construir. Hasta ahora la hemos dividido en dos; aquellos que lo tienen todo, mientras hay otros que no tienen nada. Aqu\u00ed radica la gran injusticia, la de las tremendas desigualdades. En las Am\u00e9ricas, por citar un dato recient\u00edsimo, faltan 800.000 profesionales de sanidad, adem\u00e1s de estar mal distribuidos al concentrarse b\u00e1sicamente en zonas urbanas o con mayores recursos econ\u00f3micos. <\/p>\n<p>Indudablemente, el futuro de esta sociedad, que aspira a ser unidad y por aquello de respetarnos, no le pongamos grilletes al alba, va a depender, en gran parte, de la familia, al presente tan golpeada y tan incomprendida como jam\u00e1s. Ahora bien, la mayor divisi\u00f3n que existe hoy en el mundo es entre la mitad de nuestro futuro, que estar\u00e1 bien educada, y la otra mitad, que se quedar\u00e1 atr\u00e1s. Y los que se han quedado atr\u00e1s incluyen a 75 millones de ni\u00f1os y 10 millones de refugiados, en zonas de conflicto u otras emergencias, cuya educaci\u00f3n se ha visto interrumpida y para los que la ausencia de educaci\u00f3n refleja una promesa incumplida. Algo tremendo, si se tiene en cuenta que el ser humano no es m\u00e1s que lo que la educaci\u00f3n hace de \u00e9l. <\/p>\n<p>Prosiguiendo, bajo esa llamada de atenci\u00f3n, en lo que es base y lugar donde las gentes aprenden por primera vez  los valores que les gu\u00edan durante todo su caminar frente al otro, a compartir y a convivir, a conocerse y a reconocerse, es menester acusarse a uno mismo. Ser\u00eda buen comienzo para esa transformaci\u00f3n arm\u00f3nica que todos decimos desear. El bien comienza por el yo para concertarse luego con todos. Sea como fuere, tambi\u00e9n  nos conviene estar alerta ante las grandes amenazas para las familias, como es el aborto, la eutanasia y el suicidio asistido. Por otra parte, convendr\u00eda que nos interrog\u00e1ramos sobre esa falta de ayudas e incentivos; ya sea para acompa\u00f1ar a las familias en su rol educativo, mediante las escuelas de padres; ya sea para estimular la estabilidad de la uni\u00f3n conyugal mediante centros de terapia familiar; ya sea para acoger a los abuelos, nuestra memoria viva, y con ellos estar\u00edan asegurados la transmisi\u00f3n de los grandes valores a sus nietos, que son el porvenir del ma\u00f1ana. En consecuencia, urge que recapacitemos, cuando menos para que este nudo de tormentos humanos no acabe ahorc\u00e1ndonos como especie. Mal que nos pese, estamos predestinados a entendernos y a vincularnos familiarmente, a trav\u00e9s del b\u00e1lsamo reconciliador del amar de amor amar, para todo tiempo y edades. No perdamos m\u00e1s estaciones, restaur\u00e9moslo para el alma, el cambio ser\u00e1 patente. \u00a1Bravo!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10344"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10344"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10344\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28620,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10344\/revisions\/28620"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10344"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10344"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10344"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}