{"id":10290,"date":"2018-05-09T00:00:00","date_gmt":"2018-05-09T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/las-dos-caras-de-la-moneda"},"modified":"2024-02-22T21:29:18","modified_gmt":"2024-02-23T03:29:18","slug":"las-dos-caras-de-la-moneda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/las-dos-caras-de-la-moneda","title":{"rendered":"Las dos caras de la moneda"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos<\/i>, por: Jordy R. Abraham Mart\u00ednez.<\/b><\/p>\n<p><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\">JordyAbraham@gmail.com<\/a>&nbsp;\/ @JordyAbraham<\/p>\n<p><\/p>\n<\/p>\n<p>Recurrentemente se propone la idea de<br \/>\nque es necesario tener esperanza franca de que las cosas van a mejorar.<br \/>\nPareciera que esta corriente establece que las condiciones actuales son<br \/>\nindispensables para un futuro m\u00e1s favorecedor, por lo que los males o<br \/>\npadecimientos son imprescindibles y hasta justos. Si esta hip\u00f3tesis fuera<br \/>\nacertada, la progresi\u00f3n del tiempo forzosamente conduce hacia el progreso<br \/>\nsostenido con independencia de las acciones y decisiones que se tomen. As\u00ed, el<br \/>\ncolmo del optimismo nos har\u00eda caer en una eterna ilusi\u00f3n de que habr\u00e1 un mejor<br \/>\nma\u00f1ana, aunque no trabajemos para merecerlo ni para conseguirlo.<\/p>\n<p>Una dosis de pensamiento optimista debe<br \/>\npermanecer en nuestro modo de percibir la vida, pero no como un acto de fe<br \/>\nciega, sino como un aspecto motivador que nos impulse a seguir adelante a pesar<br \/>\nde las adversidades. Solo al comprender que nuestra conducta produce efectos<br \/>\nque se traducen en logros o fracasos, nos haremos verdaderamente responsables<br \/>\nde la construcci\u00f3n del porvenir. Pensar que tendremos un golpe de suerte por<br \/>\nmedio del cual los problemas desaparecer\u00e1n es absurdo y nos hace perder el<br \/>\ntiempo en ilusiones banales, cuando podemos aprovecharlo en trazar planes de<br \/>\ntrabajo para alcanzar metas reales. El optimismo proactivo es provechoso, pero<br \/>\nun optimista ap\u00e1tico es un ingenuo sin remedio.<\/p>\n<p>Ahora bien, es igualmente inveros\u00edmil<br \/>\ncompartir un \u00e1nimo cargado de negatividad, en el cual se considere la<br \/>\nexistencia de una decadencia catastr\u00f3fica que nos arrastra de forma constante<br \/>\nhacia un futuro peor. El mismo peligro se hace latente en los pesimistas, pues<br \/>\nsu infundada resignaci\u00f3n los frena a trabajar por buscar soluciones a los<br \/>\nproblemas. Esta visi\u00f3n fatalista se observa frecuentemente en nuestros d\u00edas y<br \/>\nproduce una serie de sentimientos negativos en sus adeptos. Ir\u00f3nicamente, el<br \/>\npesimismo generalizado, puede causar estragos que, en efecto, desemboquen en un<br \/>\nfuturo menos prometedor. Son muchos los vicios que pueden florecer en una<br \/>\nsociedad que deja llevarse por el enojo, sin comprender que las acciones de<br \/>\ntodos cuentan y abonan a las soluciones o a los problemas, seg\u00fan sean el caso.<\/p>\n<p>La polarizaci\u00f3n tiende a ser lesiva para<br \/>\nel an\u00e1lisis objetivo de las signaturas pendientes que pueden mejorarse. Las<br \/>\nciencias sociales no pueden asimilarse a trav\u00e9s de enfoques radicales. Para<br \/>\nencontrar respuestas a planteamientos significativos de inter\u00e9s com\u00fan, es<br \/>\nmenester contar con ecuanimidad. Un ciudadano sensible es capaz de reconocer<br \/>\naquello que es bueno, para consolidarlo y darle continuidad, as\u00ed como detectar<br \/>\nlo que es nocivo y debe ser modificado. Desde luego, esto no es tarea sencilla,<br \/>\npero el camino hacia el \u00e9xito de las sociedades se forja con elementos como la<br \/>\ndeterminaci\u00f3n, la planeaci\u00f3n estrat\u00e9gica y la innovaci\u00f3n. Entonces, al ser<br \/>\ncr\u00edticos pero equilibrados al emitir juicios, veremos que las eventualidades,<br \/>\npor lo general, no son ni tan buenas ni tan malas como parecen a simple vista.<br \/>\nToda acci\u00f3n genera una reacci\u00f3n, en cada adversidad puede hallarse una oportunidad<br \/>\nde cara al futuro.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10290"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10290"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10290\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28600,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10290\/revisions\/28600"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10290"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10290"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}