{"id":10238,"date":"2018-05-02T00:00:00","date_gmt":"2018-05-02T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/hasta-el-limite"},"modified":"2024-02-22T21:28:49","modified_gmt":"2024-02-23T03:28:49","slug":"hasta-el-limite","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/hasta-el-limite","title":{"rendered":"Hasta el l\u00edmite"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Sobran los motivos<\/i>, por:&nbsp;Jordy R. Abraham Mart\u00ednez.<\/b><\/p>\n<\/p>\n<div>\n<div>\n<div><a target=\"_blank\" rel=\"nofollow noopener\"><b>JordyAbraham@gmail.com<\/b><\/a><b>&nbsp; &nbsp; \/  &nbsp;@JordyAbraham<\/b><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/p>\n<\/div>\n<p>El compromiso m\u00e1s<br \/>\nelemental es el que hace cada persona consigo misma para encontrar el bienestar<br \/>\nintegral que desemboque en un aut\u00e9ntico crecimiento humano. Claro est\u00e1 que cada<br \/>\nindividuo aspira a encontrar un balance adecuado para su vida con el prop\u00f3sito<br \/>\nfirme de caminar hacia la plenitud. Como parte del recorrido, m\u00faltiples<br \/>\nrevelaciones se hacen presentes para abrirnos el panorama y as\u00ed comprender que<br \/>\nla verdadera trascendencia consiste en impactar en beneficio del bien<br \/>\ncolectivo. No obstante, para lograr tal cometido es imprescindible primero<br \/>\nconseguir un estado personal \u00f3ptimo ya que nadie puede dar lo no tiene.<\/p>\n<p>Si queremos ser<br \/>\nagentes de transformaci\u00f3n en beneficio de la comunidad, es necesario ser<br \/>\nindividuos con valores humanos s\u00f3lidos. Si nuestra intenci\u00f3n es contribuir al<br \/>\ndesarrollo econ\u00f3mico de la sociedad, debemos ocuparnos por ser hombres y<br \/>\nmujeres con conocimiento suficiente para abonar, ya sea con fuerza laboral o<br \/>\ncon proyectos empresariales. Si nuestro anhelo es sumarnos al trabajo por una<br \/>\nmejor democracia, es menester permanecer informados y participativos como<br \/>\nciudadanos.<\/p>\n<p>Una vez que hemos<br \/>\nempe\u00f1ado esfuerzo en hacer crecer la virtud en nuestro interior, podremos ser<br \/>\nl\u00edderes que permeen en el tejido social. Sin embargo, no es tarea sencilla el<br \/>\nconvertirse en un ser \u00edntegro, pues hacen falta muchas horas de esmero y<br \/>\nsacrificio. La clave radica en entender que solo puede llamarse virtuoso aquel<br \/>\ncuya conducta sea arm\u00f3nica con su forma de pensar y expresarse. De poco sirve<br \/>\nser brillante en el rubro intelectual si se carece de \u00e9tica. Tampoco destacar\u00e1<br \/>\nen demas\u00eda quien sea ejemplo de carisma, pero no sea perseverante ni<br \/>\ndeterminado.<\/p>\n<p>Sin duda, forjar<br \/>\nel car\u00e1cter toma tiempo y el trayecto puede tornarse complejo por momentos. Al<br \/>\nfinal los resultados valen la pena, pero debemos asimilar que hay que entrenar<br \/>\nla mente, el cuerpo y el talento de modo permanente para obtener estos resultados.<br \/>\nHabr\u00e1 ocasiones en las que incluso nos sintamos solos, aunque seguramente<br \/>\nsiempre encontraremos el apoyo de aliados que se decidan a unir voluntades para<br \/>\nluchar por un mejor porvenir.<\/p>\n<p>La actitud es<br \/>\ndeterminante, por lo que nunca debemos perder de vista las metas planteadas,<br \/>\nmientras estas sean leg\u00edtimas. Cuando la convicci\u00f3n es fuerte, el \u00e1nimo se<br \/>\nvuelve inquebrantable. Seamos exigentes con nosotros mismos y llevemos hasta el<br \/>\nl\u00edmite el empe\u00f1o por ser cada d\u00eda mejores l\u00edderes. Si nos decidimos a ser el<br \/>\ncambio que deseamos ver en el mundo, con certeza lograremos establecer un<br \/>\nimpacto significativo en el entorno. La exigencia responsable, nos permite<br \/>\nconocer las propias fortalezas y debilidades, con el ideal de vencer los<br \/>\ntemores y nutrir la virtud. Todo empieza con la decisi\u00f3n de actuar. Ex\u00edgete<br \/>\nm\u00e1s.<\/p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sobran los motivos.<\/p>\n","protected":false},"author":1061,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10238"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1061"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10238"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10238\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28579,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10238\/revisions\/28579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}