{"id":10221,"date":"2018-04-27T00:00:00","date_gmt":"2018-04-27T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/escoger-presidente"},"modified":"2024-02-22T21:28:38","modified_gmt":"2024-02-23T03:28:38","slug":"escoger-presidente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/escoger-presidente","title":{"rendered":"Escoger presidente"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Claroscuro<\/i>, por: Francisco L\u00f3pez Vargas<\/b><\/p>\n<p>M\u00e1s de uno de los que vimos el debate consideramos realmente que afectar\u00e1 muy poco las preferencias electorales. De hecho, el elector muchas veces decide frente a la boleta, en la soledad de la urna, a quien escoger\u00e1.<\/p>\n<p>Es verdad que la historia del partido hegem\u00f3nico, capaz de cualquier trapacer\u00eda no desaparece con los a\u00f1os, pero tambi\u00e9n es cierto que la conciencia c\u00edvica de quienes resultan funcionarios de casilla evita esa tentaci\u00f3n que lleg\u00f3 a dejar evidencias tan nefastas como la elecci\u00f3n municipal de 1993, cuando tom\u00f3 posesi\u00f3n el \u201csegundo lugar\u201d luego de que quien \u201cgan\u00f3\u201d la elecci\u00f3n, en medio de un fraude descubierto y protegido por la gobernadora Dulce Mar\u00eda Sauri, se neg\u00f3 a renunciar a pesar de las evidencias de casillas rellenadas de votos de manera irregular.<\/p>\n<p>Yucat\u00e1n en lo particular fue testigo, dos a\u00f1os despu\u00e9s, del fraude que llev\u00f3 a V\u00edctor Cervera Pacheco a la gubernatura, por escasos 20 mil votos de diferencia, en desacato no s\u00f3lo de instrucciones de su partido y del gobierno federal sino tambi\u00e9n en medio de un esc\u00e1ndalo por la manipulaci\u00f3n de la elecci\u00f3n por parte de la autoridad electoral, cuya presidenta argument\u00f3 que ella har\u00eda lo que Cervera le ordenara, como negarse a digitalizar las actas de casilla.<\/p>\n<p>En el M\u00e9xico del siglo XXI pareciera que la leyenda negra de los fraudes electorales no ha desaparecido del todo a pesar de que hoy los funcionarios de casilla son ciudadanos insaculados por la autoridad electoral tanto local como federal.<\/p>\n<p>En ese contexto, las elecciones de este 2018 pareciera un regreso al pasado y no precisamente por las amenazas de fraude sino por el regreso de una pr\u00e1ctica pol\u00edtica que representa a lo m\u00e1s rancio del PRI, pero vendi\u00e9ndose como una opci\u00f3n independiente, honesta y libre sin serlo.<\/p>\n<p>Los debates parecieran un tanto fr\u00edvolos: \u00bfqui\u00e9n se vio mejor? como si todo se centrara en un concurso de popularidad y de capacidades histri\u00f3nicas. Es verdad, los ciudadanos necesitamos conocer a quien contrataremos como nuestro administrador general, pero definir el voto para vengarse o lastimar a otros pareciera una justificaci\u00f3n con efecto bumerang.<\/p>\n<p>El debate deber\u00eda ser un proceso m\u00e1s de una elecci\u00f3n y no el \u201csuceso\u201d de la campa\u00f1a donde quienes acuden tratan de \u201cganarse\u201d al auditorio con argumentos m\u00e1s bien ya repetidos en sus propuestas de campa\u00f1a.<\/p>\n<p>Cierto, los debates nos muestran el temperamento de cada candidato, pero tambi\u00e9n exhiben a quienes, desesperados por figurar o remontar, recurren a t\u00e1cticas rid\u00edculas y hasta espectaculares.<\/p>\n<p>El debate del domingo 22 de abril fue \u00e1gil, entretenido y nos permiti\u00f3 ver el lenguaje corporal de los aspirantes que hasta pueden ser divertidos. Sin embargo, no hubo grandes sorpresas: todos se le lanzaron a la yugular al puntero de la campa\u00f1a, Andr\u00e9s Manuel L\u00f3pez Obrador quien sali\u00f3 airoso pero desperdici\u00f3 la oportunidad para defenderse al extremo de que prefiri\u00f3 hacer un v\u00eddeo al salir del lugar del debate para responderle a sus adversarios.<\/p>\n<p>La acci\u00f3n pareci\u00f3 probar lo que se dice de Andr\u00e9s: s\u00f3lo se escucha a s\u00ed mismo y le es dif\u00edcil argumentar o defenderse cuando alguien lo contradice. La realidad es que L\u00f3pez habla para cada auditorio y dependiendo de \u00e9l modula sus propuestas y hasta las cambia o no las expone lo que ha provocado que hayan m\u00e1s de mil versiones de sus propuestas: las de \u00e9l y la de sus seguidores que, tratando de justificarlo, las suavizan, las justifican y hasta las maquillan para hacerlas m\u00e1s digeribles.<\/p>\n<p>Pero no estamos eligiendo a un administrador com\u00fan. Estamos por definir qu\u00e9 proyecto de naci\u00f3n es el que debemos de tomar porque el actual hay quienes no lo aceptan y argumentan que no ha dado buenos resultados y hay hasta quienes proponen cambiarlo todo para empezar desde su visi\u00f3n de naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sin embargo, el candidato que se vende como un pol\u00edtico diferente debe acreditar con hechos que los es. No basta con decirlo sino tiene que demostrarlo y en eso ha quedado corto el candidato puntero en las encuestas porque no s\u00f3lo se ha rodeado de lo peorcito de la clase pol\u00edtica sino que justifica sus pretensiones de amnist\u00eda a criminales como si la f\u00f3rmula no estuviera contraponi\u00e9ndose a las v\u00edctimas.<\/p>\n<p>Andr\u00e9s se ha convertido en el basurero de la pol\u00edtica al recoger a lo peor de otras expresiones: Bartlett, Bejarano, Napito, Elba Esther y la lista sigue pero agrediendo \u00e9l y su gente a quienes ellos, por no apoyarlos, consideran lo peorcito, quiz\u00e1 sin serlo quiz\u00e1 porque no se han sumado a su campa\u00f1a.<\/p>\n<p>No mentir, no traicionar y no robar, dice Andr\u00e9s que son sus principios, pero en el debate falt\u00f3 al primero de ellos porque dijo que dos de sus departamentos ya no estaban a su nombre y aunque argument\u00f3 que los entreg\u00f3 a sus hijos, en el registro p\u00fablico de la propiedad siguen a su nombre a pesar de que los papeles dicen que lo hizo hace 15 a\u00f1os, pero no lo registr\u00f3 por lo que los deptos siguen a su nombre.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo faltar\u00e1 a los otros dos? \u2026 Esperemos no verlo cuando gobierne.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Claroscuro<\/p>\n","protected":false},"author":1021,"featured_media":10222,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10221"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1021"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10221"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10221\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28572,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10221\/revisions\/28572"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}