{"id":10183,"date":"2018-04-24T00:00:00","date_gmt":"2018-04-24T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-regalo-flamenco"},"modified":"2024-02-22T21:28:12","modified_gmt":"2024-02-23T03:28:12","slug":"el-regalo-flamenco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-regalo-flamenco","title":{"rendered":"El regalo flamenco&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>&#8230;la caja era plateada, peque\u00f1a, fina. Terminaba su elegante hechura con un lazo aterciopelado de color azul. Era una caja cuadrada.. Despu\u00e9s la envolvi\u00f3 en un papel muy bonito, blanco con lunares negros..<\/p>\n<p>&#8230;as\u00ed quedaba muy paquete muy curioso. Muy atrayente. Volvi\u00f3 a envolverlo, esta segunda vez en un papel dorado con letras escritas en negro. Letras que formaban sobre el color oro las palabras \u201cole\u201d y \u201calma\u201d..<\/p>\n<p>Para terminar coron\u00f3 el empaquetado con una ramita de romero. Dicen que atrae la buena suerte.. Por \u00faltimo introdujo el objeto en una bolsa granate, muy mona, muy coqueta, muy delicada..<\/p>\n<p>Y entreg\u00f3 el regalo!<\/p>\n<p>La persona que recibi\u00f3 y abri\u00f3 el obsequio lo hizo con una gran sonrisa. Se entretuvo un rato abriendo y abriendo y tratando de localizar la sorpresa. Dentro de la caja hab\u00eda la letra de una canci\u00f3n flamenca escrita en un pergamino.<\/p>\n<p>Muy original!<\/p>\n<p>Porque regalar es una maravilla.. y el regalo alegra m\u00e1s al que lo ofrece.. viva regalar!<\/p>\n<p>Dedicado a las personas a las que me encanta hacer regalos<br \/>A Pepe<br \/>A mi familia<br \/>A Bel\u00e9n y Manuel<br \/>A mi Luis<br \/>A los flamencos de verdad<br \/>Y a todo aquel que disfruta haciendo regalos..<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a las personas a las que me encanta hacer regalos&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":10184,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10183"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10183"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10183\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28556,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10183\/revisions\/28556"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10184"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10183"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10183"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10183"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}