{"id":10179,"date":"2018-04-23T00:00:00","date_gmt":"2018-04-23T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/el-camino-de-la-certeza"},"modified":"2024-02-22T21:28:08","modified_gmt":"2024-02-23T03:28:08","slug":"el-camino-de-la-certeza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/el-camino-de-la-certeza","title":{"rendered":"El camino de la certeza"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>============================<\/b><br \/><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/><b>============================<\/b><br \/>&nbsp; &nbsp;  <br \/>Las incertidumbres y los desprop\u00f3sitos vienen dej\u00e1ndonos sin alma. Ante esta realidad, es menester concentrar esfuerzos y ver la manera de reactivar, de una vez por todas, la certeza del encuentro. Nos hemos devaluado tanto, en ocasiones hasta dejarnos robar la propia voluntad, que apenas tenemos fuerza para ser coherentes con nosotros mismos. Muchas veces, a mi entender demasiadas, lo hemos dejado todo en manos del poder m\u00e1s necio, como son las ambiciones y el dinero, donde nadie conoce a nadie y nadie mira por nadie. Nefasta dejadez la de permanecer en las astas del toro. No olvidemos que abandonarse, por muy grande que sea el dolor o el bienestar,  es un modo de encaminarse al suicidio.<\/p>\n<p>Por otra parte, la inhumanidad es tan palpable que tenemos que multiplicar los esfuerzos, y a\u00fan as\u00ed, nos falta aliento para desterrar el veneno de tanta crueldad sembrada. Ya est\u00e1 bien de esparcir falsedades por doquier, mayormente acrecentadas por liderazgos irresponsables, que no han tenido ni un m\u00ednimo de decoro, enfrent\u00e1ndonos, en lugar de fortalecer uniones y armonizar ideas. Por ello, hace falta volver a esas misiones de autenticidad, donde se hable claro y profundo, para restaurar otras sendas m\u00e1s generosas, de gobernanza global, que sumen comprensi\u00f3n y nos dignifiquen. Por consiguiente, hemos de volver a ser gentes de palabra, gentes de bien y bondad, gentes con la evidencia de ser conductores de humanidad.<\/p>\n<p>L\u00f3gicamente, nos hace falta mantener la br\u00fajula orientada hacia lo arm\u00f3nico, con la convicci\u00f3n de que un mundo sin armas es un mundo m\u00e1s cerca de la paz. La apuesta no es f\u00e1cil, pero es posible. Pongamos la herramienta del sentido com\u00fan, de la mediaci\u00f3n y de la diplomacia preventiva, para poder encauzarnos hacia otro destino m\u00e1s justo, pues no hay sosiego sin certidumbre, como tampoco hay certidumbre sin conciliaci\u00f3n. En efecto, ha llegado el momento de conciliar, ya no solo la justicia con la libertad, tambi\u00e9n cada cual consigo mismo y con los dem\u00e1s, cuando menos para poder huir de este tumulto de fracasos que nos desbordan y aprisionan. Yo creo que al final despertaremos y tomaremos la disposici\u00f3n debida, con la certeza de que la mano tendida es la respuesta y que al final resplandecer\u00e1 de nuevo la concordia, lo que exige una efectiva transformaci\u00f3n de los corazones en camino. <\/p>\n<p>Est\u00e1 visto que necesitamos reconducirnos hacia un mundo m\u00e1s hermanado an\u00edmicamente, y tambi\u00e9n moralmente, puesto que no es de recibo que aquellos moradores afanados por destruirlo todo, permanezcan inmunes, sin saldar sus cuentas mortecinas que nos afectan a todos. En modo alguno puede propagarse la impunidad de cr\u00edmenes y maldades. Pongamos por caso, el reciente comunicado que hizo p\u00fablico en Espa\u00f1a el diario Gara, en relaci\u00f3n a la organizaci\u00f3n terrorista ETA, en el que no se vierte garant\u00eda alguna de que vayan a colaborar con la Justicia para arrojar luz sobre los cientos de asesinatos que a\u00fan permanecen sin resolver, y que alcanza el 34%. No podemos quedarnos en una calzada hip\u00f3crita, de falsos principios, que es lo que verdaderamente origina una intranquilidad manifiesta y la p\u00e9rdida de todo esp\u00edritu arm\u00f3nico. <\/p>\n<p>El pasaje de la certeza, por tanto, es aquel que nos injerta esperanza y vida para que entre todos podamos construir un mundo menos salvaje. Hoy m\u00e1s que nunca requerimos de leyes justas centradas en la ciudadan\u00eda m\u00e1s d\u00e9bil, para defender sus derechos fundamentales, tantas veces pisoteados por los poderosos. Hay que controlar la aplicaci\u00f3n correcta de estas normas, que no dejen espacio para actitudes corruptas o de supremac\u00eda, pues la justicia no se puede omitir, ya que para reconciliarse verdaderamente hay que estar dispuesto a sincerarse, don\u00e1ndose en favor de la v\u00edctima. No sirven en este caso las palabras, son demasiado f\u00e1ciles, o si quieren superficiales, las cosas que salen del coraz\u00f3n son m\u00e1s profundas, m\u00e1s aut\u00e9nticas, m\u00e1s de conversi\u00f3n human\u00edstica, de ponerse en el lugar de la v\u00edctima y de caminar junto a \u00e9l por siempre con su cruz, sin levantar voz alguna ni mirada, que no sea para acariciarle.  <\/p>\n<p>En consecuencia, estoy convencido de que toda cultura, tiene una gran necesidad de quietud, con lo que cual todos estamos llamados a consolarnos mutuamente. A veces nos hemos endiosado tanto, que hemos perdido los pasos del verso, no hemos escuchado nuestros latidos, para converger en esa poes\u00eda ed\u00e9nica que todos deseamos abrazar. Sin duda, estamos obligados a vernos m\u00e1s interiormente, a compartir experiencias y a repartir abrazos, porque al fin, hemos de ser m\u00e1s seres de acogida que de rechazo, de luz que de sombras. Al fin y al cabo, lo que necesitamos es mucho amor, tanto para entregar como para recibir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10179"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10179"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10179\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28554,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10179\/revisions\/28554"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10179"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10179"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10179"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}