{"id":10093,"date":"2018-04-13T00:00:00","date_gmt":"2018-04-13T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/un-hombro-donde-llorar-reduce-el-llanto-2"},"modified":"2024-02-22T21:27:18","modified_gmt":"2024-02-23T03:27:18","slug":"un-hombro-donde-llorar-reduce-el-llanto-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/un-hombro-donde-llorar-reduce-el-llanto-2","title":{"rendered":"Un hombro donde llorar, reduce el llanto"},"content":{"rendered":"<p><b><i>Algo m\u00e1s que palabras<\/i>, por:&nbsp;&nbsp;V\u00edctor Corcoba Herrero.<\/b><\/p>\n<p><b>Escritor \/ corcoba@telefonica.net<\/b><br \/>&nbsp; <br \/> Estamos cosechando un descontento social, que ya no s\u00f3lo nos empobrece como seres pensantes, sino que tambi\u00e9n nos hace m\u00e1s violentos e inhumanos. Deber\u00edamos estimular otros caminos m\u00e1s liberadores y equitativos, donde no hubiese tanto sentimiento de superioridad, y en su lugar, renaciese un mayor esfuerzo por servir a ese bien colectivo del que todos hemos de formar parte. A veces los tributos son injustos y los amos crueles. Sin duda, deber\u00edamos cuestionarnos mucho m\u00e1s nuestra forma de proceder ante las fragilidades humanas. Est\u00e1 muy bien luchar contra la corrupci\u00f3n, prestar mejores servicios y responder a las demandas de los ciudadanos, pero si en verdad queremos promover una cultura de integridad que nos globalice, hemos de despojarnos del lenguaje del orgullo para poder adentrarnos en la humildad, hasta el punto de llorar con los que lloran. En el fondo, todos nos necesitamos. Aquel que tiene un hombro donde poder verter l\u00e1grimas, es evidente que disminuyen sus cruces. Compartir siempre reduce la carga. <\/p>\n<p>Ciertamente, el desconsuelo es grande, andamos hambrientos de amor en medio de tanto il\u00edcito negocio, lo que nos exige ser m\u00e1s constructores que destructores, ser m\u00e1s vida que muerte, ser m\u00e1s poes\u00eda que poder en definitiva. Est\u00e1 visto que una sociedad atrapada por tantos intereses mezquinos, no avanza. Hacen falta otras po\u00e9ticas en vez de otras pol\u00edticas, para que pueda producirse un aut\u00e9ntico desarrollo humano y social, bajo el sustento de un mundo m\u00e1s habitable, seguro y mejor para todos. Se nos dice, por parte de Naciones Unidas, que el n\u00famero de migrantes y refugiados que llegaron a Europa durante el a\u00f1o 2017 y los tres primeros meses de 2018 ha descendido, pero ha crecido el n\u00famero de peligros que afrontan. En cualquier caso, en lo que va de a\u00f1o, ha aumentado la proporci\u00f3n de personas que han muerto. Adem\u00e1s, las mujeres que viajan solas y los ni\u00f1os no acompa\u00f1ados contin\u00faan expuestos a la violencia sexual y de g\u00e9nero. Es una l\u00e1stima que se produzcan estas bochornosas situaciones, de explotaci\u00f3n y privaci\u00f3n de los derechos humanos fundamentales. El ser humano tiene que dejar de ser un lobo para si mismo.<\/p>\n<p>Me niego a acostumbrarme a esta selva mediocre. Si en verdad estamos en la era del conocimiento, activemos la acci\u00f3n del discernimiento responsable, abracemos la sabidur\u00eda innata, y, pong\u00e1monos a observar m\u00e1s, para confundirnos menos. Desde luego, no me negar\u00e1 el lector, que, a pesar de tantos avances, a\u00fan no hemos aprendido a ser diligentes a la hora de trazar el camino de la integraci\u00f3n, algo b\u00e1sicamente humano, que conlleva el acceso al territorio a las personas que solicitan protecci\u00f3n internacional. Indudablemente, los procedimientos de asilo han de ser mucho m\u00e1s r\u00e1pidos y eficaces. Por otra parte, hay que continuar reforzando los mecanismos de protecci\u00f3n de la infancia, incluyendo el aumento de compromisos de reasentamiento y la eliminaci\u00f3n de los obst\u00e1culos burocr\u00e1ticos a la reunificaci\u00f3n familiar. Considero que tambi\u00e9n urge aumentar  la solidaridad y el reparto de responsabilidades, apoyando a los Estados en los puntos de llegada mediante traslados y fomentando el establecimiento de un mecanismo de solidaridad intracomunitario. Al fin y al cabo, es ese esp\u00edritu solidario, el que nos engrandece como ciudadanos del mundo.<\/p>\n<p>En consecuencia, hemos de salir cuanto antes de esta atm\u00f3sfera de contiendas que proliferan por el mundo. Tras siete a\u00f1os de conflicto, los civiles sirios contin\u00faan soportando la peor parte de la hecatombe y el desprecio por toda existencia. Las violaciones y abusos contra los derechos humanos persisten en un contexto de inseguridad generalizada e independientemente del derecho internacional, el derecho internacional humanitario y las leyes sobre derechos humanos. Ha llegado el momento, pues, de que toda la humanidad se imponga y se proponga recuperar la quietud, ese espacio personal de sosiego que todos nos merecemos en la vida para poder socorrer a tantos caminantes oprimidos. Ojal\u00e1 aprendi\u00e9ramos a ser m\u00e1s del coraz\u00f3n que del cuerpo, a extender la mano sin exclusiones, a vivir menos de las habladur\u00edas y m\u00e1s del alma; todo un verso que nos llama a la generosidad, con esp\u00edritu sereno, creativo, sensible y audaz.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo m\u00e1s que palabras.<\/p>\n","protected":false},"author":1022,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10093"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1022"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10093"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10093\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28519,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10093\/revisions\/28519"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10093"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10093"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10093"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}