{"id":10037,"date":"2018-04-06T00:00:00","date_gmt":"2018-04-06T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/blog\/la-escalera-de-la-mentira"},"modified":"2024-02-22T21:26:49","modified_gmt":"2024-02-23T03:26:49","slug":"la-escalera-de-la-mentira","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/opiniones\/la-escalera-de-la-mentira","title":{"rendered":"La escalera de la mentira&#8230;"},"content":{"rendered":"<p>Constru\u00edan una escalera enorme. Trabajaban a tope, sin descanso. Como, por un castigo, se ve\u00edan obligados a vivir bajo tierra, en aquel h\u00famedo y oscuro lugar, no pod\u00edan ver el sol ni sentir su dulce calor.. Tampoco les era posible pasear por la orilla del mar.. ni apreciar los jardines.. Era un rollo!<\/p>\n<p>Quer\u00edan que la escalera estuviera lista pronto.. hab\u00edan descubierto que si la hac\u00edan grande les permitir\u00eda alcanzar un punto desde el que tendr\u00edan acceso a la plaza de toros. Un cartel magn\u00edfico para el domingo, estaban todos deseando disfrutarlo. Por eso no exist\u00eda la fatiga, se empleaban a fondo!<\/p>\n<p>La escalera era m\u00e1gica. Cada vez que alguien dec\u00eda una verdad a los pelda\u00f1os que hab\u00eda construidos se les a\u00f1ad\u00edan dos nuevos. Cuando alguien contaba una mentira de cada escal\u00f3n se restaban cuatro. Nunca acabaron de montar la escalera! Los embustes lo impidieron! Demasiado af\u00e1n de notoriedad!<\/p>\n<p>Lourdes se despert\u00f3 en la cama. Hab\u00eda so\u00f1ado una historia perfecta para la redacci\u00f3n sobre la mentira y la verdad que quer\u00eda presentar. Se trataba de una ni\u00f1a muy honesta y sincera, y aborrec\u00eda las mentiras. Adem\u00e1s las detectaba al punto! Y es que la mentira es algo que posee una vida muy corta y muy fea!<\/p>\n<p>Dedicado a las personas sinceras, qu\u00e9 feo mentir<br \/>Dedicado a Aida<br \/>A mi Paty, con todo cari\u00f1o<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dedicado a las personas sinceras, qu\u00e9 feo mentir&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1025,"featured_media":10038,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"tdm_status":"","tdm_grid_status":"","footnotes":""},"categories":[25],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10037"}],"collection":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1025"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10037"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10037\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28497,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10037\/revisions\/28497"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10038"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10037"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10037"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dralvarez.com.mx\/larevista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10037"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}